Rincones de mi ciudad: el Bulevar del Gran Capitán de Córdoba

El Bulevar de Córdoba es un sitio muy particular. Podríamos decir perfectamente que es la calle principal de Córdoba. Es un poco como el paseo por donde desfila toda la sociedad cordobesa. Es particular porque es una calle donde no hay muchas tiendas, donde los edificios que hay son en buena parte institucionales, en otra buena parte bancos, con alguna tienda por ahí y hasta un teatro: es decir, es un paseo cuya actividad podríamos catalogar de muy heterogénea, y que normalmente no debería generar mucho tránsito. Pero lo que lo hace tan transitado y frecuentado es sobre todo su situación: está en pleno centro. Básicamente la clave es que es peatonal (al 90 % más o menos) y une el centro antiguo con el nuevo, para más señas, une el casco histórico por un lado, y acaba en El Corte Inglés por el otro; además de que las dos calles perpendiculares de sus extremos posiblemente sean también de las más transitadas de Córdoba: por un lado Concepción y Gondomar, calles peatonales donde se concentran muchas de las tiendas de ropa habituales de toda ciudad, y por el otro, Ronda de los Tejares, la típica circunvalación para el tráfico que rodea el casco histórico de cualquiera de nuestras ciudades. Y lo que queda en medio es el Bulevar, que es más bien lo contrario, un sitio donde pasearse y relajar, y que en la práctica es eso más que otra cosa, aunque buena parte de la gente va de un sitio a otro de los ya mencionados.

Pues como heterogéneo es el paseo, lo es también la gente que pasa por allí, porque por aquí pasa todo el mundo: hay padres con sus niños, abueletes, gente que va de tiendas y se para a tomar algo, obreros descansando, gente pidiendo, y bueno, en definitiva, todo tipo de gente que a uno se le pueda ocurrir; y si de paso aprovechan para montar ahí las carpas con cacharritos o la pista de patinaje sobre hielo para los niños, o la típica feria del libro, pues mucha más gente que viene todavía. Por eso es tan particular: porque si vas a Córdoba, vas a acabar pasando por allí sí o sí, y mezclándote con el resto de la gente de Córdoba que circula para un sitio o para otro, o que simplemente se relaja por allí.

Cajasur

fuente

abuelete

fuente y Corte Inglés

coches

tapitas

CCOO Córdoba

Bulevar

palomo comiendo

bebé

Bulevar

espirales

Delegación de Hacienda

placa

antiguo Ayuntamiento

Gran Teatro de Córdoba

Bulevar

obreros

Bulevar

12 enero, 2012. retratos de la cotidianeidad. Deja un comentario.

Feliz año

Bueno, pues con un poco de retraso os felicito el año a todos. Antes hacía un repaso de lo que me había pasado en el año que acaba de terminar, pero dado que el año pasado no lo hice, ahora tampoco lo voy a hacer. Sólo me queda recapitular un poco: acaba otro año complicado; y pronunciar mi deseo y mi esperanza de que este año 2012, si no se termina el mundo, que me parece que no va a ser: por lo menos que no sea peor que el año que acaba de terminar. La verdad es que creo que nos espera un recrudecimiento de las condiciones sociales, porque lo peor de la crisis todavía no ha llegado; pero como dicen los japoneses, crisis significa oportunidad, y a la par que se resquebraja el antiguo sistema establecido se van abriendo las puertas a nuevas oportunidades, mucho más ilusionantes, como ese 15 de Mayo en el que participamos buena parte de nuestra sociedad.

Yo, personalmente, estoy ocupado en recuperar mis energías, y así poder afrontar todas las cosas que quiero afrontar, que son muchas; porque afrontarlas con la mitad de tu energía no trae ningún resultado bueno. Y poco a poco vamos llegando a donde quiero llegar. Por lo demás, vamos a ver qué trae este 2012. Feliz año, y que si no pasa todo lo bueno que queremos, que tengamos la fuerza y la actitud necesaria para afrontarlo.

09 enero, 2012. la vida sigue. Deja un comentario.

Mi padre

Este título tan soso, de esta entrada tan personal, encierra muchas cosas. Para empezar, creo que si algún día me hice un blog, fue para poder escribir esta entrada en algún momento; reunir el valor necesario y la habilidad con la escritura suficiente para poder decir exactamente lo que quiero decir. Estos últimos 5 años de blog han sido solo un entrenamiento para esto, simplemente para poder hablar de esto, para poder coger confianza con el medio escrito y poder abrirme desde dentro hasta aquí.

Con esto solo quiero decir que voy a hablar de la persona que más me influido en mi vida: mi padre. La peculiaridad del tema es que lo ha hecho solo una vez muerto. Un padre normalmente es un modelo de vida, un ejemplo a seguir, la persona adulta en la que nos reflejamos cuando somos niños. A veces demasiado, puesto que podemos anularnos a nosotros mismos intentando ser él. Pero para mí no, para mí ha sido mi ejemplo a no seguir, la persona que no quiero ser. No porque fuera mala persona, que no lo era, sino por una cosa fundamental: se rindió. No fue capaz de resolver lo que le atormentaba. Desde el momento en que lo supe, y quizá desde antes porque lo intuía, me dije a mí mismo que no me rendiría jamás; que seguiría día tras día analizando mis problemas hasta encontrarles una solución, para no verme nunca en la situación de estar en un callejón sin salida. Para no verme en la situación de decir ‘tiro la toalla’, y dejarle toda mi mierda a los demás, que no han hecho nada para merecérsela. Y es una lucha dura; aunque necesaria.

Porque mi padre, sin ser nunca mala persona, nunca fue capaz de afrontarlos. Siguió huyendo y huyendo, buscando el placer inmediato, incapaz de pararse y mirarse a sí mismo. Y seguramente no fuera por mala voluntad, seguramente fue por miedo, miedo al dolor, a afrontar una realidad demasiado dura, una realidad que hace temblar los cimientos más íntimos de nuestra persona. Pero eso lo único que causó fue que no fuera capaz de ponerle freno, y ir acumulando mierda encima de mierda, haciendo la bola cada vez más grande; hasta que un día explotó. Un día tuvo que explotar, y lo hizo, causando tal terremoto en su familia y seres cercanos, que sus problemas siguieron sin resolverse: los traspasó a los demás. ¿Por qué nadie quiere volver la vista hacia la parte desagradable de la realidad? ¿Por qué todo el mundo no hace más que huir?. Pero bueno, esto no va sobre los demás, esto va sobre mi padre, que además de cobarde, fue un irresponsable, dejando toda la mierda que él no fue capaz de afrontar a los demás. Y así se crea una cadena de mierda hasta que a alguien se le ocurre cortarla; y ese alguien me parece que me ha tocado ser a mí. Pero no por nada, sino porque quiero ser feliz, no quiero vivir con esta mierda dentro de mí, que yo no he hecho nada para tenerla y me ha impedido vivir en condiciones durante demasiado tiempo ya. Demasiado limitado en mis adentros, sin haber hecho nada para estarlo.

Luego piensas que sí, que todo el mundo tiene sus problemas, pero me la pela: yo tengo los míos y trato de resolverlos para siempre, no de huir hacia delante poniendo parches aquí y allá. Si para los demás hacer eso es una solución, allá ellos: ya pasarán a pasarles la factura, ya que nunca se habrán ido del todo. Si uno es capaz de aceptar sus límites interiores nunca crecerá, si acepta las cosas que no funcionan en su vida como algo normal nunca las resolverá; porque además los hay que hemos tenido unos límites demasiado opresivos, demasiadas cosas que no han funcionado, y haberlas aceptado habría sido lo mismo que dejar de vivir. Y me niego a dejar de vivir. Yo no pedí nunca esta vida, pero ya que me la han dado, voy a disfrutarla en toda la plenitud que me sea posible: y eso se hace por dentro, no por fuera.

14 diciembre, 2011. mi camino vital. 8 comentarios.

Tribulaciones

Las crisis existenciales, esas que te hacen cuestionarte hasta el sentido mismo de tu vida, tan jodidas como necesarias. Nadie quiere pasar por una, pero todos necesitamos hacerlo alguna vez al menos. Cuando algo te falla en tu vida, no te sale como querrías, y te das cuenta de que las cosas no son como pensabas, plof, te pegas la hostia y tienes que buscar qué era lo que no funcionaba como pensabas y ver cómo es en realidad. En esos momentos, cuando te vuelves más oscuro, no das nada por sentado, y cuestionas no solo tu manera de ver las cosas, sino también la de los demás; en ese momento, en ese justo momento, es cuando los demás empiezan a evitarte. ¿Para qué van a querer estar contigo si cuestionas todo lo que hacen, el sentido de hasta el más mínimo detalle?.

Jodido, pero como ya digo, necesario, para poder llegar a ver más allá de lo que todo el mundo da por sentado. El fin este de nuestra vida parece ser el que los demás te acepten, ese es el objetivo al menos de las apariencias, de la gente que miente y se engaña a sí misma para poder engañar a los demás. Y yo me pregunto: ¿tan importantes son los demás que necesitamos ser aceptados por su juicio?. Yo creo que eso sólo deberíamos usarlo como información de vuelta para ver qué podemos mejorar y qué no, pero nadie puede decirnos lo que valemos o lo que no. ¿Quiénes son ellos?.

Pero la cuestión es que hay que conocer la oscuridad para poder distinguir la luz. O como se deduce de la grandísima Divina Comedia: hay que pasar por el Infierno para llegar al Paraíso. Que se puede llegar sin haber pasado por ahí, pero en ese caso tan fácil tienes perderlo como lo hubiste conseguido. La Oscuridad, el dolor, curte al Hombre y le da la cimentación necesaria para disfrutar lo demás, y que su pérdida no resulte tan importante cuando ella ocurra. Los peores son los que siguen erre que erre con su manera de ver las cosas con tal de no cuestionarse nada, por puro miedo a sufrir. Como dice Nach en su último tema:

Somos puzzles incompletos,
esqueletos vagando histéricos,
mientras nuestro silencio se expande y hiere,
así el afecto muere triste y famélico.

Viendo que nada cambia,
que la rabia duerme tras la traquea,
siempre anclada en ese miedo que provoca arcadas,
pensando tanto diciendo nada.

Pero claro, ¿quién quiere sufrir?. Eso no lo haremos a menos que no sea necesario, justo cuando la hostia que nos peguemos sea lo suficientemente gorda.

25 noviembre, 2011. apaciguamiento del espíritu. Deja un comentario.

Jesucristo, el Superhombre

Hace tiempo leí una entrada del amigo Copépodo que me encantó. Me gustó porque ilustraba perfectamente el tema de la religión cristiana en muy poquitas palabras, y además rememorando una anécdota prácticamente juvenil:

Resulta que allá por la EGB, en clase de religión, la profe de turno nos mandó hacer un cómic con la vida de Jesús trasladada a finales del siglo XX. Como en nuestro grupo éramos unos alumnos aplicados y conocedores del contexto social de la Palestina del siglo I, nuestro Chechu comiquero vivía entre yonquis, putas  y sidosos, predicaba en la parte del parque a la que nuestros padres no nos dejaban bajar y tenía por enemigos a los curas, los santurrones y los políticos. Nuestra profe estaba absolutamente encantada y colgó nuestra cartulina en la clase. Por lo bajini nos confesó, para nuestro orgullo, que habíamos sido los únicos que habíamos dado en el clavo. En nuestro cómic, Jesús moría con los brazos en cruz, tirado en una calle con coches abandonados y grafitis en los muros.

Resulta que Jesucristo sólo era un hombre con una moral superior. Y esa moral superior le llevaba a considerar leprosos y prostitutas, los despojos de la sociedad de la época, en seres humanos tan dignos como él; al contrario que el resto de su sociedad. Hoy día tenemos tres cuartos de lo mismo. Esa organización religiosa que se dice su sucesora y su intermediaria es la primera que condena ese modo de vida, cuando lo que debería es acogerlos. Los dichos seguidores y sacerdotes de esa religión son los fariseos de la Biblia, alentando el vivir con una determinada moralidad, mientras que ellos en la intimidad se comportan de otra manera. Nada nuevo bajo el sol, eso siempre ha existido y siempre existirá: la moral socialmente ‘correcta’ y la realidad de la vida por debajo. Pero lo que me hace gracia es que los mayores exponentes de eso hoy día sean los seguidores de un tío que hacía justo lo contrario. En fin, cosas de la vida.

La cuestión es que el tío, Jesús, sólo era una persona, un nota que se dedicó 3 años a meditar en el desierto y allí encontró la iluminación respecto a la condición humana. Ni Hijo de Dios ni hostias, eso creo que está bastante claro. Todo eso vino después por los que se dedicaron a establecer los dogmas de su vida para generaciones venideras. Y a esos dogmas es lo que se le ha ido añadiendo lo que a cada uno le ha venido en gana, las cualidades morales humanas en su grado más excelso, hasta formar lo que la gente cree que fue Jesucristo: un Superhombre, como ya dijo Nietszche, una especie de cosa idealizada absolutamente alejada de la realidad; un Superman al que rezas cada vez que no te salen las cosas bien para que venga Él y te salve la papeleta. Pero no, gilipollas, no va a venir nadie a salvarte, el que te salgan bien o mal depende sólo de ti. Es gracioso porque la Humanidad se ha dedicado a idealizarle hasta en su aspecto externo. ¿Cómo pensáis que sería Jesús en la realidad, del primer modo o del segundo?

El primero parece más un vagabundo que otra cosa, ¿no? Aunque bueno, luego habría que ver su manera de vestir y tal… Pero vamos, que sí, que si alguna vez hubo un Mesías se pareció más a un vagabundo que a un ángel sin alas. Y hoy día sus seguidores son los de la raya al lado y vestirse de domingo para ir a misa. Contrastes de la vida, oye.

Pero bueno, que esto de la idealización de las cosas no es algo exclusivo de la religión. Es más bien cosa de la ignorancia humana. Hoy día sabemos que si viene una tía diciendo ‘Oye, que me he quedado preñada porque sí, sin acto sexual ni nada’, lo primero que hacemos es descojonarnos en su cara. Luego, si eres el novio, te cabreas y te dedicas a buscarle en el móvil o en donde sea con quién te ha podido engañar. Y por último queda la posibilidad, más que remota, de que haya podido ocurrir así, por lo cual vas al médico y intentas averiguar qué ha podido pasar. En aquella época lo que había era

- Pues esta mujer se quedó embarazada gracias al Espíritu Santo…

- ¿En serio? ¿Pero eso cómo puede ser?

- Joder, pues sí, ¿no ves que toda esta gente lo dice también?

- Bueno, pues si tanta gente se lo cree será verdad…

Y así, hasta nuestros días, casi 2000 años después, sigue habiendo gente que se cree esa cantidad de pamplinas. Pero como ya digo, no es algo exclusivo de la religión. Cada uno idealiza lo que sale de los huevos, y se cree sus ideas de tal modo que si alguna vez las ve materializarse delante suya no es capaz de darle crédito por tenerlas demasiado idealizadas. Por ejemplo, las mujeres con la historia del ‘hombre de su vida’, que cada una se lo imagina de un modo, y luego puede tenerlo delante y no darse ni cuenta, obnubilada por su idea de la cuestión. O cuando vemos a los famosos en las revistas o la tele, que sólo podemos ver su parte más mediática, y parece que son algo más que personas, de tan lejos y tan perfectos que nos los hacen parecer. O etcétera etcétera. Yo creo que las ideas a la larga nos hacen perdernos tantas y tantas cosas que tenemos cerca. Creo que son más importantes y enriquecedoras las personas ‘marginales’ que las de moral rígida a intachable, porque ellas han conocido lo que es de verdad la vida, mientras que todos los demás se pasan el tiempo en busca de una realidad ideal que no existe. Y creo que la religión cristiana, que es la que conozco, es la mayor mentira y estupidez humana que ha habido en mucho tiempo. Pero bueno, si no hubiera ésta habría otra, puesto que se asienta sobre la ignorancia de las personas y esta siempre ha existido y siempre existirá; así que tampoco cambia mucho la cosa, me parece a mí.

19 noviembre, 2011. apaciguamiento del espíritu. 2 comentarios.

Escribir

Últimamente le vengo dando vueltas al tema, ¿por qué ya no me apetece tanto escribir aquí?. La respuesta creo que es que porque escribir ya ha cumplido su función para mí. Para mí escribir se convirtió, sin saberlo, instintivamente, en un medio, una herramienta para deshacer el atasco que tenía dentro. Pero una vez desatascado, o casi, no necesito sacar más cosas. Bueno, sí, siempre hay algo que sacar, pero la necesidad es menos fuerte.

Hay gente para la que escribir se convierte en un estilo de vida, un fin en sí mismo, que necesitan encontrar cosas que decir sólo para poder escribirlas, y así poder sentirse un escritor. ¿Y qué sentido tiene eso?. Es que para mí, a estas alturas, nada me parece que pueda ser un fin en sí mismo. ¿De qué sirve escribir por escribir?. Escribir sirve para poder transmitir cosas, sentimientos que sientes dentro y que te gustaría poder compartir con los demás; de ahí que cuanto mejor sepas escribir, mejor sabrás transmitir esos sentimientos a los demás. Todo lo demás no creo que tenga mucha importancia. Forzar cosas que escribir sólo trae que lo que cuentas pierde gran parte de su valor. Es la diferencia entre seguir una filosofía de push (empuje) y pull (arrastre). Empujando tienes más fuerza, vas con todo, mientras que arrastrando, forzando, vas como salvando momentos. ¿No?.

Y de todo esto, aunque ya haya cumplido su función para mí, me ha dejado un buen bagaje: ahora sé manipular las palabras para expresar lo que quiero exactamente expresar. Que no es mala cosa, y siempre viene bien saber. Pero la necesidad de ir contando mis historias por aquí se ha ido desvaneciendo; aunque siempre queden cosas que contar.

14 noviembre, 2011. general sobre el blog, mi camino vital. Deja un comentario.

La apariencia

Pues sí, vivimos en un mundo lleno de puta apariencia. Un lugar donde la gente lo primero que hace es analizarte y hacerse una idea de ti por cómo vistes o el papel que interpretas; donde lo que más importa es caerle bien o gustarle al de enfrente, y la gente se aprende los clichés o las poses más generalizadas para esto en vez de tratar de ser mejor persona él o ella misma. Pero yo hace tiempo que me negué, hace tiempo que decidí ser yo mismo y a pesar de los palos que esto conlleva hacia delante que voy con esta idea fija sin que nada me haya hecho cambiarlo hasta ahora. Porque sí, ser uno mismo quiere decir que si me apetece decirle a alguien ‘hijo de puta’ porque se lo merece, se lo digo sin problemas, aunque eso signifique que alguien me pueda tachar de maleducado y me pueda ganar algún que otro enemigo por expresarle en la cara lo que es y que él no sepa aceptarlo; porque ser uno mismo también significa poder decirle a alguna tía que me gusta ‘oye, me gustas’, y al mismo tiempo significa llevarse el palo de su parte al verla volverse arrogante contigo, como la que se siente superior porque te hayas abierto a ella; porque ser uno mismo quiere decir que si estoy triste o lo estoy pasando mal, no me apetece poner caritas para que la gente se sienta mejor: no, yo estoy así, y así me muestro, y si a ti no te gusta verme abatido y te vas a otra parte por ello, sólo me estás demostrando la mierda de persona que eres; y entonces seré yo el que no te quiera a ti a mi lado. Porque luego cuando a ti te toque pasarlo mal y todos esos amiguitos de mentira te den de lado, te pondrás a llorar y a maldecir tu vida, pero la culpa habrá sido tuya por no haber querido mirar más allá de las apariencias cuando tuviste que hacerlo.

Porque en estos últimos años del siglo XX y primeros del XXI vivimos una especie de fantasía multicolor de mierda, donde todo el mundo quiere aparentar ser superfeliz y todos quieren ser muy amiguitos unos de otros, y todo son experiencias maravillosas; hasta que llega el momento en que los necesitas y te dan la espalda. Como toda la vida, supongo; pero ahora es incluso más exagerado. Este mundo en que vivimos hoy día, dominado por la corrección política, nadie quiere ser el que diga ‘pues yo no soy feliz’, ‘pues tú no eres mi amigo, salgo contigo sólo por salir’, porque entonces se le derrumba la mentira a todo el mundo. Todo el mundo ha aceptado tácitamente que viviendo esta mentira feliz nos hace automáticamente más felices a todos, y nadie se atreve a cuestionarlo. Pues yo no lo voy a hacer tampoco, no lo voy a cuestionar; allá vosotros con vuestras historias y vuestras mentiras de colorines. Pero no me pidáis tampoco que las comparta.

19 octubre, 2011. mi camino vital. Deja un comentario.

Página siguiente »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 704 seguidores