¡¡¡Estamos en la final!!!

Nunca pensé que escribiría una entrada como esta. O por lo menos no tan pronto. Pero vaya, el equipo por el que no daba un duro después de ver los partidos de preparación ha vuelto a romper todas las previsiones. Y fue dándole un verdadero repaso a Rusia, en una Eurocopa con muchas sorpresas. Increíble, de verdad. Quién lo hubiera dicho. Además, la casualidad ha querido que lo haga 2 años menos dos días después de empezar a escribir en esto de los blogs, con una entrada de signo completamente opuesto.

Así que ahora solo queda disfrutar de este momento hasta el domingo, y esperar que el Lunes que viene pueda escribir otra entrada celebrando la victoria final. Pero en cualquier caso, enhorabuena, chavales.

el último escalón

MHdD: cuando acabamos con la maldición de los cuartos

Fue un tal día 22 de Junio, contra Italia, en la Eurocopa de Austria y Suiza. Se acabó así una maldición que duraba más de 20 años, en los que las distintas selecciones de fútbol de España, por muy bien que jugaran y aunque fueran favoritas, nunca conseguían pasar de cuartos de final.

Se puede decir que todo empezó en aquel Mundial de México ’86, cuando la España de la Quinta del Buitre, a pesar de ser favorita tras ganar 5-1 en octavos a Dinamarca, perdió en los cuartos de final en los penaltis contra Bélgica. A partir de ahí se fue convirtiendo en miedo escénico cada vez que llegábamos a esa ronda. Volvió a pasar contra Italia en el ’94, contra Inglaterra en la Eurocopa del ’96, contra Francia en la del 2000 y contra Corea del Sur en el Mundial del 2002. Demasiados fracasos para soportar uno más. Todos con su propia historia, pero todos con el mismo final.

este se merec�a algo más q una paliza..

Y así hasta el día de ayer, cuando Casillas se cargó todas las maldiciones de una vez: la de los cuartos, la de los penaltis, la del 22 de Junio, la que teníamos con Italia, la de los primeros de grupo en esta Eurocopa… Todas, que ya era hora.

San Iker más q nunca

Así que ahora, a ver si ya que estamos aquí, llegamos un poco más lejos y podemos vivir por fin un triunfo de la Selección. Sería algo histórico para nuestra generación; aunque el vivir el paso de cuartos de una puta vez ya lo ha sido por sí solo.

Si no quieres que te roben la bici en Sevilla…

Y ya no la bici, sino que últimamente se está poniendo de moda mangarte las piezas: ruedas, sillín y lo que se tercie. He aquí el ejemplo de un individuo que ha aprendido, seguramente a base de sufrirlo en sus carnes, cómo se debe aparcar una bici estos días en las calles de Sevilla: las 2 ruedas en el mismo candado y el sillín llevándoselo puesto.

a ver qué me mangáis ahora, cabrones...

Licencia para exaltarse

Eso es lo que significa la Eurocopa: libertad para desterrar la moderación por un rato: poder cagarse en los muertos del árbitro, aún sabiendo que es un tío que solo está haciendo su trabajo y se puede equivocar como todo el mundo, en los del jugador que acaba de fallar un gol cantado, o los del jugador rival que se tira en el área y provoca un penalti, que nada más intenta que su equipo gane, del modo que sea.

Es necesario para la gente tener momentos de estos de vez en cuando. El fútbol es la excusa. Tanto más cuando se trata de selecciones nacionales. Cuando se trata de clubs pasa lo mismo, pero en ambientes más reducidos: con las selecciones nadie difícilmente puede evadirse del sentimiento nacional cuando se enfrentan a otros países. Y más si es en el fútbol, deporte de encuentro para todas las rivalidades, como si lo hubieran planeado de común acuerdo. Un deporte donde exaltarse y discutir las rivalidades de un modo más o menos sano. Aunque, como en todos sitios, siempre haya alguien que lo lleva más lejos de la cuenta, pero que, por suerte, son los menos.

Y es que, ¿quién puede no exaltarse cuando su selección gana del modo en que lo hizo ayer Turquía, momentos después de verse fuera del campeonato? Aunque no te guste el fútbol: es tu país impuesto a otro, reduciéndolo a un campo de 11 contra 11, a un juego presente en la vida corriente de casi cualquiera. Y más tratándose de los turcos, tan mediterráneos y exagerados en el sentir como nosotros mismos. Para eso están los deportes, para disfrutar la épica, llamar a la gloria, no menor por ser deportiva, para avivar el sentir de tus contemporáneos y compatriotas, sacarlo y exprimirlo.

locura turca desatada

El asesino tecnológico

No hablo más que del móvil. Primero mató los relojes de pulsera, que ahora son un accesorio de moda más que algo verdaderamente práctico. ¿Para qué llevar un incómodo reloj cuando tu propio teléfono te da la hora tranquilamente? Por no hablar de los buscas, ese inventillo que duró na y menos. Luego le ha tocado el turno a las agendas. Ya nadie tiene los teléfonos y direcciones de los demás escritos en ningún lado. Con el móvil basta: teléfono y dirección de correo electrónico de cualquiera en dos pulsaciones. Y ahora mismo, pues está en plena batalla con las cámaras y los reproductores de mp3; y es que, ¿para qué llevar 2 o 3 aparatejos en el bolsillo cuando todo cabe en uno solo? El problema era la batería y el almacenamiento, pero parece que se va solucionando.

Y para después, se va adivinando: irá a cuello a por los PC. Ya ha empezado: internet, películas, juegos (de verdad), Word, Excel… Con lo cual dentro de poco, unos añitos na más, vamos a tener en el bolsillo un verdadero ordenador con todas sus funciones. Más que un ordenador, será nuestro Mini-yo: nuestra pequeña alma tecnológica condensada con todas nuestras cosas vitales: fotos, música, documentos, etc; e incluso más: no vamos a tener que llevar ni tarjetas de crédito encima, el móvil funcionará como tal. ¿Es acojonante pararse a pensarlo o no?

Mi peqeña futura alma teconológica

Bueno, de momento todavía faltan unos añitos para que esto se vuelva común; pero se va avanzando a pasos de gigante. El futuro is here gente.

MHdD: Eurocopa 1984 (del 12-1 a Malta al cantazo de Arconada)

La Eurocopa del 2000 la tenemos todos bastante fresca, pero las anteriores no tanto. Yo por lo menos, la del 84 no la viví (bueno, la viví, pero sin consciencia ninguna), y fue sin embargo otro de los hitos de la Selección de Fútbol española.

En primer lugar, gracias a la épica clasificación que les dio un puesto en ella. Ese 12-1 a Malta que todos hemos oído mencionar alguna vez fue lo que la hizo posible. Lo que pasa es que a nosotros nos ha llegado un poco perdido por los ecos del tiempo, pero en su momento fue algo verdaderamente increíble, una hazaña.

Puede parecer que meterle esa paliza a la mierdosa Selección de Malta no tiene un gran mérito, pero sí que lo tuvo en aquel momento (está bastante bien explicado en la wikipedia). De todos modos lo re-contaré aquí: España se estaba disputando el participar en la Eurocopa con la Holanda de Gullitt y compañía. Al llegar a las últimas jornadas de la clasificación, jugó primero Holanda su último partido, donde le metió 5-0 a Malta. Luego era el turno de España. Pero lo tenía muy complicado: tenía que ganar para empatar a puntos con Holanda, pero no solo eso, porque el goal-average entre las dos era desfavorable a España por 10 goles. O sea, para conseguir clasificarse, la Selección Española necesitaba 11 goles de diferencia por lo menos. Y eso, por mucho que el rival sea Malta, no es fácil.

Pues llegó el día del partido, jugado en el Benito Villamarín un 21 de Diciembre de 1983, con una España con un planteamiento totalmente ofensivo, obligada como estaba a meter 11 goles por lo menos y a no encajar ninguno. Eso, viniendo de un Mundial en el que habíamos sido los anfitriones y lo habíamos hecho bastante mal, pues parecía más que difícil. Pero allí que salieron al campo a por ello, y con una muestra de esa casta que sacan solo muy de vez en cuando los jugadores de nuestra Selección, lo consiguieron, dejando fuera de la Eurocopa a la mismísima Holanda que sería campeona 4 años después.

Nos clasificamos para la Eurocopa de Francia y, dejando por el camino a Alemania Occidental, Rumanía y Dinamarca, nos plantamos en la final. Allí, yendo todavía 0-0, sucedió esto

Que, bueno, no se puede decir nada porque seguramente el mismo Arconada hubo ayudado bastante a llegar a donde estaban; pero es una cagada como la copa de un pino. Luego ya vino el segundo, la puntilla, y la derrota por fin. Pero ahí queda que de vez en cuando a nuestra Selección le da por hacer grandes cosas. Tuvo que ser increíble para este país poco acostumbrado a éxitos en el fútbol de selecciones llegar hasta allí.

Aunque me parece que este año no va a ser el que nos vuelvan a deleitar con algo así.

MHdD: Eurocopa 2000 (del gol de Alfonso al penalti de Raúl)

Bueno, pues como estamos a 3 días de empezar la Eurocopa, lo más lógico que puedo hacer para empezar esta sección es hacerlo con algo al respecto. Y eso aún sabiendo que estos días nos van a bombardear en los medios con el papel de España en otras Eurocopas y otros torneos, y los dichosos cuartos de final, y etcétera. Pero qué le vamos a hacer, hay ciertos momentos que no se pueden dejar de recordar, y más en un país tan futbolístico como este nuestro.

Por tanto, el recuerdo de hoy es para la Eurocopa del 2000 en Bélgica y Holanda.

Euro 2000

Es para toda la Eurocopa porque no hubo un solo momento digno de recordarse, sino dos: el primero, el gol de Alfonso.

Ese gol significó el mayor éxtasis que nos ha dado la Selección española de fútbol hasta ahora a los de mi generación y unas cuantas más. Hay que poner un poco en situación: España había comenzado la Eurocopa perdiendo contra Noruega con un gol lamentable por culpa de Molina (y en donde, además, me acabo de fijar y nos pitó nuestro preciado amigo al-Ghandour). Al llegar a la última jornada de los grupos, España tenía 3 puntos, los mismos que Noruega y 1 menos que Yugoslavia, jugando contra esta última en ese último partido, mientras que Noruega se jugaba el pase con Eslovenia, la peor de las 4. O sea, estaba muy jodido el pasar a cuartos: a Yugoslavia le bastaba con empatar y Noruega lo tenía muy fácil, ya que les bastaba con ganar a Eslovenia o incluso haciendo lo mismo que España si nosotros solo empatábamos o perdíamos, ya que nos ganaban en el average.

Pues con todos estos cálculos comenzó nuestro partido contra Yugoslavia, simultáneo al de Noruega, el partido más demencial que he vivido. Un partido loco, en el que en el minuto ’75 nos marcaron el 3-2 los yugoslavos, acabando prácticamente con nuestras esperanzas, ya que Noruega estaba empatando y nosotros en ese escenario debíamos ganar. Pero en el descuento nos pitaron un penalti a favor: lo marcó Mendieta. Empatamos. Ya nadie creía en la Selección, menos dados los antecedentes, pero por lo menos había esperanza. Y en todo esto, en la última jugada del partido, cuando se acababa el 5º minuto del descuento, pasó lo increíble. Típica jugada loca, con el balón arriba para aprovechar el poco tiempo que quedaba, y le llega a Alfonso en la frontal, que sin pensárselo lo mete en la red. Nadie se lo podía creer: habíamos pasado. El éxtasis. Y con ello, además, también se clasificaba como segunda de grupo Yugoslavia, que aún perdiendo salía beneficiada del goal average con Noruega. El campo era una fiesta.

El siguiente partido también fue para recordar, nos dejó otro momento imborrable en la mente: el penalti de Raúl. Yo creo que, además de no dormir aquella noche, Raúl no va a poder olvidar ese partido en su vida.

En cuartos nos tocó Francia, la actual campeona del mundo en todo su apogeo: Zidane, Thuram, Trezeguet, Djorkaeff… Los peores que nos podían tocar, vaya. Durante el partido, en el campo, se nos estaban comiendo con papas fritas, excepto por un Munitis que estaba volviendo loco a Thuram por su banda, demasiado lento para él aquel día. Íbamos perdiendo mientras veíamos cómo pasaban los minutos, sin poder hacer nada, sin llegar a inquietar lo más mínimo a Barthez. Y cuando quedaban como menos de 5 minutos, como caído del cielo, nos pitan un penalti a favor. ¡Qué suerte!, era increíble: quizá no íbamos a pasar directamente, pero eso nos iba a dar otros 15 minutos más para luchar como mínimo.

- ¿Quién lo tira?, ¿quién tiene los huevos necesarios?

Y Raúl, el que tenía que tirar del carro de la Selección, dio un paso adelante

- Lo tiro yo.

Y lo falló. Vaya que si lo falló. Lo mandó directamente a la grada. Y nada, a casita de nuevo, a hacer más grande si cabe la leyenda negra española de los Cuartos de Final.