Meando

Es sorprendente lo que descubre uno mirando las estadísticas del blog. ¿A que no sabéis cuál es la búsqueda que trae más gente aquí? Pues sí, es esa simple palabra: meando. Si uno hace una búsqueda a ver cuál es el resultado en Google para este sitio, descubre que el resultado es esta entrada, en la que pongo una foto de una tía meando pero en la que no se ve absolutamente nada. Con lo cual el que venga aquí por esa vía (más del doble de personas que la segunda palabra clave: erasmus bologna) quedará bastante decepcionado.

la culpable de la mayoria de visitas de este blog.. triste, no?

la culpable de la mayoría de visitas de este blog.. triste, no?

Si al final es verdad, lo que mueve internet en el fondo no es más que el sexo; incluyendo cualquier obscenidad que se os pueda ocurrir.

Escapando del calor de Sevilla

Aquí cada uno se lo monta a su modo, y si no tienes muchos escrúpulos con el color del agua lo puedes hacer de puta madre, hasta en la misma calle. Como este tío, que está como un puto rey en su piscina particular en pleno Palenque de la Expo de Sevilla, a estas alturas abandonado casi por completo, pero con los chorros de agua todavía fluyendo, esta vez solo para él.

el Rey en su piscina no estaria mejor

El eterno dilema

El eterno dilema es aquel que está siempre presente, en todas y cada una de nuestras decisiones. Es la eterna disyuntiva cuando debemos elegir al tomar una decisión: ¿Arriesgar o Conservar?.

Poco a poco uno va haciendo su camino, que a la vez le marca para el siguiente paso. Y una de las cosas que aprendes al pasar un tiempo fuera de tu país, es a arriesgar: a perder el miedo a lo desconocido. De hecho, no es que aprendas, es que acabas necesitándolo. Si después de eso te faltan las emociones nuevas, el conocer gente y lugares nuevos, los buscas.

Así que yo, al verme ante una perspectiva de pasar otro verano en la playa sin hacer nada especial, sin sentir la excitación de conocer ningún lugar o cultura distinta, he decidido irme a la aventura un mes. Esta vez el lugar elegido ha sido Irlanda; a ver si soy capaz de vivir allí y encontrarme un currelo o algo. Claro que también ha influido el tener contactos, eso siempre amortigua un poco el cambio y ayuda en la adaptación. Pero la cuestión es que teniendo delante como opciones hacer lo mismo de siempre, cómodo y barato, o irme de loco y de tirao a un sitio que no conozco, ya me es casi fundamental elegir la segunda opción. A ver cómo sale la cosa.

Dios, o la negación de la ausencia de significado

- ¡Sí! ¿Y sabes esa cosa de la existencia de Dios que tanto me costaba entender antes? Creo que estoy empezando a entenderlo. A lo mejor, solo a lo mejor, es un concepto similar al 0 en las matemáticas. En otras palabras, un símbolo que niega la ausencia de significado, el significado necesario para la definición de un sistema. En términos análogos, es Dios; en términos digitales, es 0. ¿A ti qué te parece?. Además, nuestra estructura básica es digital, ¿verdad que sí?. Así que de momento no importa cuánta información almacenemos, nunca tendremos un espíritu. Pero cuando se tiene una base análoga como la tuya, Batou, no importa cuántos componentes digitales añadas a tu estructura a través de la cibernetización o los prostéticos, tu espíritu no sufrirá ningún daño. Y por si fuera poco, como tienes un espíritu, incluso puedes morir, eres muy afortunado. Dime, ¿qué se siente al tener un espíritu?.

- ¿Que qué se siente? Ahm… No, retiro lo que dije antes. Creo que estás metido en un buen lío, Tachikoma.

un Tachikoma, a Batou
Ghost in the Shell: Stand Alone Complex

Las discográficas mataron a la música

Estaba en el momento de empezar a escribir esto escuchando un disco, del que hablaré más adelante, que me ha hecho reflexionar. Y es que es espectacular el modo en que se ha ido transformando el mundo de la música, como tantas otras cosas, en las últimas décadas. Y ahora que estamos en un período de cambio de un sistema a otro hay las típicas turbulencias, el roce entre el sistema antiguo y el cambio necesario, que nos traen noticias para uno y otro bando prácticamente a diario. Yo creo que el cambio va a ocurrir quieran o no, y aquí voy a contar un poco por qué.

A ver, para empezar quiero que nos planteemos qué es la música. La música es un arte, uno de los 7 fundamentales. Eso está claro, ¿no?. Para poder seguir con el tema, luego hay que preguntarse, ¿qué es un arte?. Bueno, en esa definición no me voy a mojar del todo, por complicada, pero digamos que un arte es a priori un medio de transmitir sentimientos e ideas de unos seres humanos a otros. Una vez en este punto, todos nos deberíamos preguntar, ¿la música que nos quieren vender ahora como tal, es música?, ¿es un arte? ¿Transmite algo?.

[resonando en mi cabeza]Ave María, cuándo serás mía…[/resonando en mi cabeza]

Mirando hacia atrás, uno puede tratar de encontrarle la explicación a esta degeneración. Yo no soy ningún erudito en música, pero supongo que todo esto viene ya de Elvis y, sobre todo, de los Beatles. No os asustéis, no me refiero a ellos en sí, ellos eran unos músicos muy grandes. El problema vino de sus discográficas. Claro, como los tíos triunfaron y se convirtieron en dioses, sus discográficas pegaron el pelotazo y hubo gente de su entorno que se hizo megamultimillonaria gracias a ellos. De hecho, todavía hay quien vive de las rentas que generan esas creaciones (eso nos debería hacernos otras preguntas, como si es ético que hijos, nietos o cualquiera que pueda comprar unos derechos de autor pueda vivir toda la vida de ellos; pero este no es el momento…). El caso es que las discográficas ganaron más de lo que hubieran imaginado nunca gracias a estos tíos. Y lo que en un principio podía ser un negocio necesario y hasta bastante respetado, de repente degeneró en la codicia, en a ver quién encontraba el mejor símil de los Beatles o cualquier nuevo invento que vendiera como ellos para enriquecerse cada vez más. El fenómeno de los fans que se creó con los Beatles lo aprovecharon después las discográficas para crear un modelo y simplemente alentarlo cada vez que les interesaba. Y así poco a poco han ido inventando nuevas formas de meternos su “música” hasta en la sopa del mejor modo que se les ocurría con tal de que la compráramos cuanto antes y más mejor. Por eso hemos llegado hasta ahora, donde se valora más (por parte de quien pone la pasta) algo completamente vacío que pueda venderse fácilmente a una masa cada vez mayor aprovechando su cazurrismo, que a cualquier buen artista. Por una inesperada maniobra infernal, esto no ha hecho más que sumir a la gente en cada vez mayor ignorancia musical, en una espiral destructiva que ha llegado hasta hoy.

Ahora lo último ha sido vendernos el producto desde su mismísima creación, quizá para hacernos sentir identificados con esos peleles moldeados en serie más que con su música sin personalidad, y que en cuanto salga un disco a la calle corramos a comprarlo y se venda como churros desde el inicio. No debería sorprendernos: antes de este invento diabólico lo que había (y sigue habiendo) era unas emisoras de radio donde el que más pagaba más se escuchaba su música, que al final era la única; así, por cansinez, a cualquiera acababa gustándole el mayor bodrio imaginable. Riesgo bajo, dinero fácil: desviar todos los recursos a publicidad en vez de molestarse en dar oportunidades a gente buena, para recuperar la inversión lo antes posible. La comida rápida del arte, oiga.

conviértete en estrella de la música en 5 meses

Y ha sido hoy, escuchando el primer disco de Apollo 440, que me he puesto a reflexionar. Disco buenísimo donde los haya para el que le guste la electrónica, bastante desconocido por aquí en su día, pero consistente en un temazo tras otro. Ha sido preguntándome por qué cuando nos mencionan este grupo lo único que nos viene a la mente es la muy comercial Stop the Rock (que es muy buena también, pero nada que ver con lo otro); o quizá a alguien que esté un poco puesto en bandas sonoras le vengan también los temas de las pelis de los Ángeles de Charlie y Perdidos en el Espacio; e incluso alguien con buena memoria puede que recuerde aquel Ain’t Talkin’ ‘Bout Dub que les dio la fama; pero estoy seguro que prácticamente nadie recordará nada más de ellos, por muy amante de la electrónica que se sea (y más ahora, que está de moda decir que a uno le gusta el House).

Millenium Fever, de Apollo 440

Y entonces apareció Internet y se hizo la luz. Yo desde entonces he dado rienda suelta a mi curiosidad musical, y gracias a las canciones que me gustaban de jovenzuelo me he puesto manos a la obra a redescubrir la música. Gracias a las canciones que me gustaban, las que voy conociendo ahora, y a la Wikipedia (y a alguna otra fuente con buen gusto musical que compartir). Antes había escasez de fuentes de información musical, pero ahora, mira tú por dónde, hay exceso. Y ahora resulta que los grupos nuevos tienen que luchar más con ese exceso que con la falta de medios: graban algunos temas, los cuelgan en Internet y punto; si son buenos, el boca a boca hará el resto. Pero ahora por lo menos tienen la oportunidad de demostrarlo. Ahora ya no están supeditados al poder dictatorial de quien tiene el dinero, y quien exige más dinero para entrar en la comercialidad: ahora la mayoría de los que están obteniendo éxito y reconocimiento es porque se lo han ganado poco a poco, y porque nacieron con vocación de artistas, no de lucro. La música ha ganado la honestidad que había perdido.

Así que, a partir de ahora compartiré de vez en cuando algún gusto musical especial mío que crea que merece la pena comentar aquí; no solo frasecillas no muy célebres. Siempre desde mi posición poco erudita de la música, pero conocedor de una buena parte de ella, claro. Solo espero que os atreváis a escuchar mis recomendaciones y me contéis después vuestro parecer.

Renacido

El otro día pasó mi vida entera por delante de mis ojos. Parece muy típico decir esta expresión, pero es completamente cierta. Duró un segundo, en el que te pasan tantos pensamientos por la cabeza, que pareció una eternidad. Fue un segundo muy parecido a aquel primer segundo que vives la primera vez que te tiras en paracaídas, solo que sin esa certeza de que no va a pasar nada; esta vez en cambio fui consciente de que el siguiente instante era completamente incierto para mí.

Pues sí, ese instante en que me embistió el coche fue una eternidad, pero en cuanto caí al suelo y me sentí perfectamente pegué un bote y me empecé a cagar en los muertos de la putísima madre del hijo de puta que se saltó el semáforo cuando los que lo tenían verde éramos yo y mi bicicleta. Tuve mucha mucha suerte, porque la piña fue de película; pero yo me levanté tal cual, solo con alguna pequeña brecha y algunos rasguños menores. Nada roto, por suerte; aunque podría haber sido incluso mucho peor. Por eso, aunque ahora en frío tengo la espalda bastante jodida por unos días, no puedo más que sentirme feliz de poder estar aquí escribiendo esto.

Otro gran campeón

Entiendo que esto se está saturando últimamente de deporte, pero es que está siendo un año increíble para el deporte español. Y no podía hablar del triunfo de la Selección de fútbol en la Eurocopa y dejar de hacerlo del de Rafa Nadal en Wimbledon, posiblemente de mucho más mérito.

Y es que este tío es una máquina. Es verdad que ha pillado a Federer en uno de sus peores momentos desde que es nº 1 (todavía no ha ganado un Grand Slam en todo el año), pero de todos modos nos han regalado una final espectacular por épica y grandiosa. Y más todavía por ser en uno de los sitios más míticos para el tenis, en el torneo más importante que existe, en donde nació este deporte.

qué grande eres, Rafa

De Rafa Nadal, para mí, se habla demasiado poco. Quizá sea porque nos estamos acostumbrando a que gane, pero es uno de esos deportistas, como Alonso en su día o Pau Gasol y su generación en el baloncesto en el suyo, que está rompiendo día tras día el techo del deporte español. Y más aún si tenemos en cuenta que lo está haciendo por encima de Roger Federer, si no el mejor, seguro que uno de los 3 mejores tenistas de la Historia. Esta época del tenis entre estos dos grandes será motivo de leyenda dentro de muy muy poco.

otra final increible entre los dos más grandes