Mirando a Italia de nuevo

Normalmente desde que Berlusconi volvió al poder en Italia siempre me llega de cuando en cuando algún email en cadena de algún amigo italiano metiéndose con él o bien denunciando una de esas leyes pseudofascistas que tanto le gustan a este tío. Lo malo es que la mayoría de los italianos ante estos pequeños escándalos que están llevando su país poco a poco a la mierda prefieren mirar para otro lado mientras no les afecte directamente. Pero últimamente parece que la cosa va mucho más en serio: los emails que me llegan sobre el tema de los amigos italianos son casi a diario y en bastante cantidad.

Se trata de la Ley 133 (Decreto Ley 112/08, artículo 16), que está consiguiendo movilizar a todos los estratos de la sociedad italiana (los que no apoyan a Berlusconi, claro). Según me he podido enterar, la ley esta, que la aprobaron en Junio aprovechando el relax, el veranito, y el descanso político en general, va a prácticamente eliminar la educación pública:

  • Van a quitarle 500 milliones de € a la Universidad en 3 años, con lo cual quizá muchas Universidades o Institutos tengan que cerrar
  • Las Universidades podrán elegir si convertirse en fundaciones privadas o no. Esto significa que si se transforman en fundaciones, podrán ser financiadas por entes privados, esto es, empresas, que al final enfocarán los planes de estudios a lo que les interese a ellos, por no hablar ya de la investigación.
  • Las tasas a los estudiantes ya no tendrán un límite por ley. O sea, la cosa se pondrá completamente como el sistema americano, pudiendo alcanzar una matrícula un precio desmesurado si se lo proponen. Eso implica otras cosas, como que habrá “clases de títulos” en función de lo que cueste la universidad que lo expide: los que cuestan más, se supone que mejores, y los que cuestan menos, de segunda fila

A partir de ahí podéis imaginaros la que se está liando en Italia; particularmente en Bologna. Protestas, manifestaciones, encierros, asambleas… y Berlusconi soltando perlas como que a manifestarse en la Plaza los que van son unos fascinerosos. Aquí os dejo la postdata del email que nos ha mandado una amiga comentando lo que hay por allí.

ps: cmq qui sta succedendo un casino perchè il Governo vuole togliere una sacco di soldi alle Università, circa 1,5 miliardi di Euro.
C’è una protesta generale di tutti gli studenti, cortei, lezioni in Piazza Verdi, cartelloni.. poi Martedì (io non c’ero) hanno anche bloccato la Stazione,
c’è un sacco di polizia ovunque e sembra ci sarà proprio una rivolta. Domani c’è una riunione di tutti gli studenti e del Rettore dell’Università, la protesta è forte!!!


Traducción: aquí se está liando un montón porque el Gobierno quiere quitarle mucho dinero a la Universidad, unos mil millones y medio de euros. Hay una protesta general de todos los estudiantes, clases en plena Plaza Verdi, carteles… y el Martes bloquearon también la Estación. Hay un montón de policía por todos lados y parece que habrá una revuelta. Mañana hay una reunión de todos los estudiantes y del Rector de la Universidad, la protesta es gorda!

clase en la calle

Total, que al final el amigo Berlusconi lo está consiguiendo, está transformando un país entero en su patio de recreo para hacer lo que le salga de la polla. Empezó controlando a quién se le alquila el piso y haciendo que prácticamente sea imposible para inmigrantes, y luego haciendo un censo de gitanos y ciudadanos no deseables. Mas tarde, hace unos meses, con la Ley Antiescuchas Telefónicas (que a mí personalmente me parece flagrante: la cuestión iba de que ahora no era legal para un juez autorizar escuchas telefónicas, a no ser que se tratara de un caso de mafia o terrorismo, y también aplicaba penas para quien las publicara en la prensa; es decir, prácticamente otorga inmunidad a los políticos y banqueros corruptos, y demás escoria, además de que en caso de que ocurra algo se quedaría en el plano prácticamente privado, obviando a la opinión pública). Y ahora contra la Universidad. Se plantea aborregar a todo el mundo para conseguir su objetivo, que no es sino perpetuarse en el poder, una dictadura enmascarada. Y la pena es que tampoco se puede decir que todos los italianos le dejen, aunque haya una buena parte que lo haga, por la censura mediática del que posee todas las grandes televisiones del país (unas como dueño privado y otras como presidente del ejecutivo) y la mayoría del resto de medios de comunicación; la pena es que no hay una alternativa política real a este mafioso; en definitiva, la pena es que, a pesar de que en Italia hay mucha gente que vale mucho, difícilmente van a poder evitar entrar en uno de los períodos más decadentes de su historia reciente.

Los portugueses nos odian

Pues sí, así es. Es muy fuerte descubrirlo in situ. Yo no es que les tenga especial aprecio a los portugueses, ni siquiera lo esperaba de su parte, pero de ahí a que nos tengan tanta tirria, pos yo qué sé… tampoco se lo espera uno, ¡que son nuestros vecinos, hombre!. Porque resulta que el último puente me he acercado a Lisboa a echar un rato, y nos ha pasado de todo. No todo relacionado con esto, claro, pero sí ha tenido bastante que ver. Mira que a mí Portugal me hace sentir más indiferencia que otra cosa, pero ellos nos tienen entre ceja y ceja.

Nos quedamos a dormir en casa de un amigo mío que es de allí, un verdadero encanto la familia, pero que de vez en cuando nos soltaban alguna puya así en plan jocoso. Yo me quedé loco cuando el padre de mi amigo me cogió una mañana y me llevó delante del ordenador, buscó en Google Olivença, para mi asombro, y me puso una de esas páginas de Olivenza Libre, en contra del imperialismo español, blablabla. El tío quedó bastante decepcionado cuando le solté un ¿Olivenza? Toda pa vosotros, a mí me la pela, pero el estupor me duró todavía un rato.

Pero lo más fuerte fue el segundo día, que nos encontramos con uno de los cristales laterales traseros del coche roto porque sí. Sí, así por las buenas, por tener matrícula española. Fue a plena luz del día, no se llevaron nada del coche, y nos dejaron sin cristal y con un rayón curioso, además de jodernos todo el planning del viaje (el poco que había, si es que se puede decir que teníamos uno xD). Otra vez mi amigo y su familia se portaron increíble y nos guardaron el coche en el garaje, y además él nos hizo el favor de venir con nosotros a los sitios y tal. Fueron unos anfitriones de maravilla, en definitiva.

cabrones!

Pero nada, luego cuando vas por ahí se siente ese recelo. Cuando entras en la oficina de información o en un bar y ven que eres español, te tratan con más distancia. O hablando con algún otro guiri de erasmus allí te cuentan las pestes que los portugueses echan de nosotros, que te dejan loco. Que si somos unos imperialistas, que si queremos reconquistarles, que si pasamos de hablar su lengua (eso puede ser, pero vamos… más por flojos que por otra cosa; ¡si el portugués sin ese acento extraño es casi un puto dialecto!). También tuve mi rato discutiendo con mi amigo del tema (le faltó tiempo), y nos echaba en cara que les quitábamos el mar, que nuestras empresas les estaban robando el mercado, etc etc; el típico discurso nacionalista-protector del que no levanta cabeza y le echa la culpa al de enfrente.

En fin, fue un fin de semana bastante raro así en conjunto, pero muy revelador en cuanto a los sentimientos de nuestros vecinos hacia nosotros. Aunque muy divertido a pesar de todo.

Lisboa desde lo alto

el Tajo desde la Torre de Belém

El tiempo también pasa para con los amigos

Ya son muchos años deambulando por la faz de la Tierra. Muchos años en los que me he encontrado con un montón de gente, con unos más veces y más profundamente, y con otros menos. Son muchos excompañeros de colegio, de instituto, de facultad, antiguos amigos, amigos de amigos conocidos en algún punto de mi vida, y gente conocida por vicisitudes varias. Con algunos se llega a tener una relación más de amistad, con otros solo el típico saludo cuando te lo cruzas por la calle, y con otros tantos ya ni eso: esa mirada esquiva del que te conoce pero no le apetece pararse y saludarte; total, para lo que tenéis que hablar. Pero vamos, es tanta la gente que he conocido hasta ahora que ya voy a cualquier sitio y raro es que no me pare a saludar a alguien.

A mí me hace gracia especialmente cuando te encuentras con un antiguo amigo. Uno de esos que a lo mejor hace tiempo saliais mucho juntos y todavía lo recuerdas con aprecio. O mejor aún, un amigo de los tiempos del colegio que llevas la vida sin verle. Es gracioso que la conversación en una situación así con alguien con quien tenías tanto trato se limite al ¿cómo te va? y poco más. O sea, a los detalles importantes de la vida: dónde vive ahora, a qué se dedica, si ha habido algún cambio de estado civil… Y ya está. Después os quedáis en blanco: ¿Y ahora de qué coño hablo con este nota?. Ya no hay esa confianza de antes para contar alguna anecdotilla, discutir de fútbol o política, decir alguna gilipollez espontánea… Son tantos los momentos que habéis dejado de vivir juntos que es imposible intentar contároslo todo en ese breve momento que os encontráis. Y luego os ponéis a hablar de los conocidos comunes: que a quién ves todavía de aquellos momentos, que cómo les va, etc. Nunca falla, es siempre el mismo guión.

Pero lo mejor es cuando ves a uno de tus amigos de la infancia, que a lo mejor llevabas sin saber nada de él 10 años lo menos. En ese momento, la conversación, siendo aún tan banal como cualquier otra descrita antes, puede tornarse dramática. Y más si era un amigo de un barrio, llamémosle, popular (toma eufemismo de calidad).

(Conversación casi 100% verídica que tuve hace algunos años)

- Sí, estuve trabajando de albañil unos años, luego en una fábrica, y ahora estoy por aquí de cristalero.

- Bueno tío, está bien la cosa.

- Pero, ¿te acuerdas de manolito (nombre genérico, claro)?

- Sí, ¿qué le pasa?

- Pues tuvo un niño.

- ¡¡No jodas!!

- Sí, con 17 años dejó preñada a una chavala.

- Venga ya, ¿y siguen juntos?

- Qué va, este es un cabrón, pasó 3 kilos de ella. Bueno, y de antoñito, ¿te acuerdas? Pues ha estado en la cárcel ya 2 veces.

- ¡¡¡Hostiaputa!!! ¿¿¿Y eso???

- Na, que se dedicaba a mangar motos y cambiarle las piezas pa venderlas luego otra vez. Y también le pillaron alguna vez con drogas. Un personaje, vaya.

- Cagondios… De los demás ni te pregunto…

¿A quién le importa?

El tema del mes, de este y del que viene, y seguramente de los siguientes, están siendo las elecciones en los EEUU. Todo el mundo preguntándose unos a otros, ¿quién prefieres, McCain u Obama?. Aquí en Europa es casi una obligación moral preferir a Obama. Si es que McCain, y más que McCain, la Palin, es tan… tan americana… tan ignorante, y por añadidura, tan hortera, hasta dolerte los ojos cuando ves su acogedora casa (acogedora no sé para quién, porque para un oso o cangrejito alaskiano seguro que no), que da un poco como de repulsa.

Para nosotros los europeos, sus opiniones políticas son lo de menos. Ahora la polémica está entre atacar a Irán o a Rusia, o si dar ventajas fiscales a las medianas empresas o a los ciudadanos individuales… pero para nosotros lo que nos importa al decantarnos o preferir uno u otro es su trasfondo moral, sus valores, que dirían por allí: a un lado tenemos a los ultraconservadores defensores de la familia, la religión cristiana y el poder y el dinero americano en el mundo; y por el otro tenemos a los menos conservadores, que priman lo que ha venido dando a Estados Unidos el liderazgo mundial: el desarrollo social y el progreso tecnológico. Son dos cosas muy antagónicas, pero mientras que en Europa tenemos ahora una voluntad de progreso, en EEUU lo que está ahora en auge son los valores religiosos y familiares; lo que vendría a ser la decencia, palabra que significa para mí imposiciones morales y cosas muy feas en general.

Pero yo me pregunto, ¿qué más da eso al final? A nosotros no nos afecta mucho, puesto que EEUU seguirá jugando a ser el matón del colegio internacional, ganen unos u otros. Su prosperidad hoy por hoy depende en buena parte de su posición de liderazgo en el resto del mundo, y va a tratar de mantenerlo por todos los medios. Ya pasó con todos los presidentes demócratas anteriormente, no creo que con este vaya a ser diferente. De hecho, los demócratas se están moviendo cada vez más a la derecha para así poder captar más votantes, ya que el verdadero problema de todo esto no es sino el progresivo desplazamiento ideológico a la derecha del ciudadano medio americano, ese del que tanto nos hablan todos los días, acabando posiblemente más hacia allá que cualquier partido de centroderecha europeo.

Para mí, la elección (y sobre todo, ¡su aceptación como política seria por parte del pueblo!) de la Palin es el mejor reflejo de lo que está pasando. Es como si metieras a hacer política a una ama de casa de esas reaccionaria con lo suyo hasta la sinrazón. ¿¿Cómo vas a poner a eso a dirigir el destino de todo un país?? Es un poco como la Espe en versión EEUU, pero mucho más cateta. Claro que allí en los EEUU la elección depende más de la gran campaña de marketing que montan los asesores de imagen de unos y otros que de otra cosa: todo se basa en gestos, miradas, poses… apariencia en definitiva. Apariencia y tocar la fibra sensible de los votantes, más que hacer política real. Y luego que sea lo que sea, que el poder quien lo tiene realmente son los lobbys y las corporaciones. Así que, qué más da, si al final a los que les van a dar por culo va a ser a los mismos de siempre.

Por eso, en estas elecciones a mí me da exactamente igual quen salga. No, de hecho, prefiero que gane McCain. Porque como decía el bueno de Spiderman, un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y los EEUU hace tiempo que llevan abusando de ese poder para con los demás. Así que, yo ya lo tengo claro: que gane McCain, para que los EEUU se vayan al carajo un poco más rápido si es posible.