Adiós 2008. Hola 2009

Se acabó otro año. Uno más para la lista. Y lo hace abriendo paso al otro, el más temido de los últimos tiempos. 2009. Acojona solo de pronunciarlo.

Se está acabando el año en que se inició la mayor crisis económica que posiblemente vamos a vivir en nuestras vidas. El principal reto que nos deja este año será superarla; cosa que en nuestro caso nos va a llevar unos cuantos años.

También se está acabando el año en el que la selección de fútbol nos demostró que son capaces de ganar algo. Si para los españoles está siendo un final de año bastante amargo, también hemos de decir que el verano fue bastante dulce.

Gracias a esos deportes y a otros acontecimientos político-económicos, parece que España está recuperando poco a poco su peso internacional -gracias a Dios-. Mientras que por otro lado se está comenzando a percibir el declive estadounidense -aunque aún les quede un tiempo para la innovación y el cambio en lo más alto-. Lo que está claro es que el 2008 ha sido un año clave en la transición hacia un nuevo sistema que llegará tarde o temprano.

Y en lo personal, pues de todo un poco. La crisis no me puede afectar como pseudofuncionario-estudiante becado que soy ahora mismo, pero se notará de un modo u otro. Este año lo recordaré sobre todo por mi experiencia irlandesa, por la pérdida de mi abuela y por haber pasado una de las peores rachas personales de mi vida, de la que estoy saliendo todavía. Pero, al contrario que para la mayoría de la gente, para mí el 2009 pinta muy bien.

Así que para todos, que haya un feliz 2009. Esperemos que el temporal pase medianamente bien y no nos afecte demasiado.

Rafael Lechowski presenta Iola

A mí me gusta todo tipo de música. En un mismo día puedo escuchar desde Iron Maiden a la Traviata de Verdi. Buena prueba de ello son los 90 gbs de música que tengo en mi disco duro. Solo pido una cosa cuando escucho algo: que sea bueno, que transmita algo.

Dentro de toda esa música, suelo escuchar rap en castellano. Como ya he dicho no desprecio ningún género musical (bueno, maticemos, casi ningún género musical: aunque podríamos considerar fácilmente el reggaeton como no música), en todos hay cosas bastante buenas. Y en el rap en español también; aunque adolece del que para mí es su principal problema: el sectarismo. Al cabo de un tiempo cansa escuchar una y otra canción sobre el mismo tema, de ‘yo soy mejor que tú‘, ‘no me puedes ganar‘ y ‘soy el más guay con un micro en la mano‘. Bueno, y el sectarismo estético. Me resulta un poco raro todo el tema de vestirse todos iguales, con esos pantalones anchos y sudaderas XXXXL. Aunque no es nada raro, siempre ha sucedido lo mismo: con los heavy y sus greñacas y camisetas negras en su día y con los emos y góticos en el suyo; ; me pregunto ¿qué pretenden demostrar? Pero allá cada cual con su gusto estético. No es eso lo que quería comentar.

Para mí, dentro de lo que he podido conocer del rap en español, que no es todo (ni mucho menos), pero creo que sí lo más importante, ha habido 3 hitos. El primero fue Madrid Zona Bruta de CPV, en el 94, considerado por todos como el primer disco serio de rap en español. Un disco muy bueno en general; aunque no sé si hubo algún intento anterior, la verdad, pero dudo que lo haya reseñable. El segundo, en 1999, Genios de Violadores del Verso, el disco que revolucionó de verdad la escena en España y lo acercó a mucha más gente; significó un auténtico boom del hip-hop en este país. Un álbum oscuro, con muy buenas bases y rimas, y el crack Kase.o rapeando, el verdadero artífice de ese éxito gracias a su grandísima técnica. En 2007 ocurrió el tercer hito, que fue, siempre según mi opinión, Donde Duele Inspira de Flowklorikos.


Rafael Lechowski es el vocalista y cabeza pensante detrás de ese nombre, Flowklorikos. Él y su grupo sacaron su primer disco con 17 años, en 2002, donde se notaba demasiado esa inmadurez pero donde ya apuntaban algunas maneras. Sin embargo, el salto de calidad con su segundo fue espectacular. Donde Duele Inspira es un álbum único, revolucionario en su concepción, pero prácticamente sin promoción o repercusión a corto/medio plazo, sorprendentemente. La diferencia de este con los demás es que este no impacta desde el primer momento, no es algo que entre por los oídos de inicio en toda su magnitud. Es un disco de rap con bases de jazz y rimas profundas, íntimas y reflexivas. Hay que escucharlo y sacarle jugo a las palabras de Lechowsky, entenderlo y explorar a través de él el interior de este chaval, que con 22 años ya habla de cosas que otros ni siquiera entienden. De hecho ya he dejado por aquí alguna vez más de una cita de esos temas.

Iola

Bueno pues su último proyecto no ha sido otra cosa que un álbum de bases de soul con el nombre de su madre: Iola. Algo sorprendente hoy día porque es algo anticomercial, un proyecto que se ha currado el tío para colgarlo en internet y, según sus palabras, tratar de educar musicalmente a la juventud de este país. Sin más. Aunque pueda sonar pretencioso, es una preocupación que comparto, puesto que es algo palpable esa incultura musical en este país (como otras tantas inculturas que persisten por aquí).

Lo que empezó siendo la idea de un disco instrumental bajo las influencias rap-soul ha terminado siendo el primer volumen de una indefinida saga de obras musicales gratuitas en pro de la culturización de las nuevas generaciones.
El tiempo me otorgó la reflexión, y llegué a la conclusión de no empezar la casa por el tejado.
Quería enseñar a los jóvenes una forma de recitar sobre loops de soul al desnudo, sin aditivos ni florituras, ni bombos ni cajas, tan sólo rimas sobre la esencia pura del sonido soul, y tratar de borrar los prejuicios del circulo cerrado de la escena RAP. Pero a mitad de camino decidí que es mejor empezar por las raíces. Antes del híbrido conoceremos sus componentes.
Bienvenidos al sonido Soul!

La música soul ha tenido gran importancia en mi trayectoria, la descubrí a la vez que me descubría a mí mismo a través de la vida contemplativa, la literatura o el rap. Cortaba samples de soul sin saber lo que tenía entre las manos y terminaba quedándome perplejo escuchando esos sonidos espirituales. En otras ocasiones buscaba el sample original de un tema de rap que me encantaba, y ese sample original era una canción de soul que me acababa gustando más que el propio tema de rap que tantas veces me había hecho vibrar. Empecé a notar que esa música tenía algo especial, y no me equivoqué. Estamos hablando de unas corrientes de las más importantes del siglo XX.

Desde aquel entonces, que ya han pasado 10 años, hasta el día de hoy mi colección de soul es gigante, pero para este proyecto solo he podido mezclar junto a dj-dbeam 71min, que es lo que se acerca al tope de la capacidad de un cd.

No he seleccionado las canciones más rebuscadas ni las rarezas más ocultas, todo lo contrario, he seleccionado las canciones que considero pueden funcionar mejor, y conseguir enganchar al oyente y así se cumpla mi propósito: Generar alternativas a las fórmulas radiofónicas nacionales, e incluso alternativas al propio estilo al que yo represento.
Espero que esta música filtre vuestros pechos y os haga sentir lo que me hizo sentir a mí, y lo que todavía consigue hacerme sentir.

Toda una declaración de intenciones. Un álbum de toma de contacto con el soul. Un álbum cuyo concepto en sí mismo es completamente novedoso, sobre todo si se tiene en cuenta el principal objetivo, declarado, del autor. Una iniciativa que en realidad no ha tenido mucha proyección hasta ahora, pero que a mí me gustaría darle mi apoyo desde este rincón que no lee casi nadie; y de paso recomendaros que descubráis a este verdadero artista y sus canciones, porque merece la pena y posiblemente me lo agradezcáis.

Cuando a mí me dice algún amigo guiri que la música en España es una mierda, le digo que No, lo que es una mierda es el criterio de la gente que sigue comprando lo que le echan. Pero aquí hay muy buenos artistas, y no necesariamente esos que los medios llaman estrellas; solo hay que explorar un poco y descubrirlos, y así darles algo del apoyo que necesitan.

Una gramática pal andalú

Esto es algo que llevaba bastante tiempo dándole vueltas en la cabeza. No por nada, sino porque siempre me ha chocado el que escriba de un modo distinto al que hablo: que el castellano que uso para expresarme por escrito luego no se corresponda con mi manera de hablar andaluza. Así que me lo planteé, hace varios meses por primera vez, sin éxito, más como un reto personal que como otra cosa. Partiendo de ahí, pues he estado mirando cómo poder plasmar por escrito mi modo de hablar, el dialecto andaluz (con unos rasgos más bien generales), de un modo que refleje lo mejor posible nuestra manera de expresarnos. Aunque bueno, como ya digo, más que nuestros, de todos los andaluces, son los míos y los que he observado a mi alrededor, porque de otro modo sería imposible recopilarlos todos.

La cosa ha sido bastante complicada, porque no hay un único modo de hablar ni unos fenómenos lingüísticos uniformemente extendidos por nuestro territorio; ni siquiera sé dónde acabaría o empezaría el territorio al que pudiera aplicársele esta gramática. Pero aún así es imposible negar que los andaluces en general tenemos un modo de hablar genuino y una gran parte de fenómenos comunes que diferencian nuestra habla del castellano normativo. Así que aquí lo que pretendo hacer es una recopilación de los más comunes y más generales para dar forma a una hipotética gramática propia; que sería una propuesta más que otra cosa, pues ya existe por ahí alguna otra tan válida como esta.

  • Nivel 1: adecuación de las palabras a la eliminación de fonemas

Vamos, lo más común por estas tierras: el no pronunciar las s y demás consonantes de final de palabra/sílaba, menos las que acaban en n, y algunas en r y l. Hay bastantes salvedades, pero habría que estudiar palabra por palabra y ver cómo se pronuncia cada una para establecer una regla o unas excepciones más concretas.

También el comernos muchas d entre vocales, especialmente en los participios. De este modo los participios pasarían a ser comío por comido, acabao por acabado, etc, o los adjetivos derivados de participios, como atontao, colgao, etc. De hecho es un fenómeno que se está produciendo ya incluso en buena parte del resto de la península. Por supuesto, en femenino también funcionaría, aunque el -ada del final se transformaría en una á, acentuada: atontá, colgá, etc.

Para representar esto he tenido que inventarme algún modo de representarlo por escrito. Y he llegado a que la representación escrita más lógica y que más se adecúa a estos sonidos sería inventar unas nuevas vocales más abiertas. O sea, señalizar las ya existentes con la diéresis: ä, ë, ï, ö, ü, para representar las vocales ligeramente más abiertas que quedan de eliminar las consonantes al final de las palabras.

Esto me dio un pequeño problema, ya que, entonces, ¿qué pasaría con las vocales que ya están señalizadas con la tilde? Por ejemplo, la palabra ciprés. Si le quito la s, se quedaría ciprë, pero entonces no sabría en qué sílaba colocar el acento al no poder poner en la misma letra la tilde y la diéresis. Así que tuve que inventarme otra nueva para señalizar estos casos: sería ponerle un acento circunflejo (^) a la letra en cuestión. O sea, acabaría la cosa como ciprê.

Todo esto es una mierda, ya que si las tildes normales son ya una complicación para la gente, no merecería la pena ponerse a inventar más signos; si no fuera por los plurales, que no tendrían otro modo de distinguirse si no.

Mientras, el mismo fenómeno en medio de una palabra derivaría en la duplicación de la consonante: cogello (la ll dejaría de ser el fonema que tiene hasta ahora, sino que sería una l doble… aunque de eso hablo un poco más adelante), attô (actor), avvertî (advertir), etc. Como siempre, habría excepciones.

Las x actuales, sin embargo, se transformarían en doble s: éssito, tassi.

Sin embargo, las palabras que ahora empiezan con es y continúan con consonante (estar, escondite, extraño…), al no pronunciar nosotros la e se produce que la s sigue ahí de un modo implícito y provoca el desdoblamiento de la consonante siguiente, con lo que siguiendo la regla anterior tendríamos palabras como ttar, ccondite, ttraño. Pero como soy contrario a hacer un idioma feo a la vista, simplemente quitaré la e, sabiendo que la s casi no se pronuncia: stâ, scondite, straño. Esto también ha pasado en casi todas las otras lenguas latinas, aunque se pronuncie de un modo distinto al nuestro.

  • Nivel 2: acortaciones de palabras, uniones y apostrofaciones

Es algo que también pasa ya en casi todas las lenguas romances, como el francés y el italiano, que es la unión de dos palabras en una sola o la apostrofación de artículos y pronombres reflexivos con los verbos que empiezan por vocal. De hecho, en español tenemos dos ejemplos muy claros: el del (de + el) y el al (a + el). Sería continuar en ese sentido reflejando lo que ya se produce en la realidad.

En primer lugar eso se debe al acortamiento de un montón de palabras: na (nada), to (todo), pa (para), mu (muy), ónde (dónde), ca (cada), o incluso ara/ora (ahora). De ahí saldrían otros, como pal (pa + el), pallá (para + allá), pacá (para + acá), nel (en + el), ánde (a + ónde), possí (pues + sí), pol, pollö, polla, pollä (por + el, los, la, las), etc.

También se uniría la forma verbal voy a en un via, cuando introduce otra acción. Ej: Via comerte to el tigre. Sin embargo, si dices voy a con significado de desplazamiento (o sea, el verdadero sentido del verbo ir), no se abreviaría. Ej: Voy al stadio a vë al Betis.

Las apostrofaciones son algo muy extendido en cualquier lengua romance, excepto en el español. Es algo muy evidente que pasa constantemente al hablar: los artículos el y la, cuando van seguidos de una palabra que empieza en vocal, se unen a ella. Ej: l’abuelo, l’imagen, l’último.

También, como en francés, apostrofamos las partículas reflexivas de los verbos al comenzar el verbo en vocal: s’arrepintió, m’elige, t’acomplejas, etc.

Y en tercer lugar, apostrofamos los ques cuando es una conjunción (esto es, cuando no lleva tilde) y es seguido de una palabra que comienza en vocal. Ej: el día q’asesinatte a tu madre, el felpudo q’aqqirí ayê, y así sucesivamente.

Aunque también hay excepciones: a veces, cuando la palabra siguiente a un demostrativo o posesivo empieza por e seguido de 2 consonantes, la que se omite es la e del comienzo de la segunda palabra: la’rmana, mi’rmana, su’ntierro.

También se apostrofaría de cuando la palabra siguiente empieza por vocal. Ej: Stoy ciego d’alcohô, Vaya manera d’arrasâ con to.

Los artículos el también se unen a la palabra anterior si termina en vocal. Ej: Coge’l coche y vete a comprâ, Tu cuñao parece’l más tonto del lugâ, etc. A excepción, claro, de cuando la palabra siguiente empieza por vocal, que se uniría el a ella. También sucedería con la preposición en. Ej: No m’as dejao’n tol día, pesao. Aunque con en, si la palabra siguiente empieza por vocal, se uniría a ella. Ej: He venío n’ese coche, Via pasâ lä vacacionë n’Almería.

  • Nivel 3: depurando la eficiencia del lenguaje escrito

Como los andaluces somos tirando a flojos, no nos gusta más esfuerzo de la cuenta. Y eso incluye escribir letras que no vamos a pronunciar. Por eso, uno de los niveles que creo más importantes de esto que me he propuesto ha sido depurar nuestro abecedario; o sea, eliminar las letras innecesarias por nuestra pronunciación del alfabeto heredado del español.

En primer lugar, la h se va fuera de nuestro alfabeto. Es muy obvio: si la h no se pronuncia, ¿para qué la escribimos? Pues lo dicho: a chuparla.

En segundo lugar, se trata de hacer el lenguaje más eficiente. Recuerdo que los mayores problemas al estudiar ortografía en el colegio de pequeñito era cuando no se sabía qué letra escribir al haber dos con la misma pronunciación: es el caso de la b y la v, la g y la j, la ll y la y, la z y la c y la q/k.

Por tanto, se trata de dar una pronunciación en exclusiva a cada letra. Siguiendo con el mismo razonamiento de antes, me parece absurdo escribir úes cuando no se pronuncian. Por ejemplo: guerra, que. Así que le daré ese sonido en exclusiva a esas letras y ya no tendremos que escribir las úes. El fonema /k/ para la q, y el fonema /G/ (de guerra) para la g. Esto dejaría libre el sonido /x/ para la j en exclusiva (de jefe o general; ahora se escribiría jeneral). Aunque el fonema sería distinto, del /x/ castellano pasaríamos a pronunciar la j como la h aspirada inglesa (fonema /h/), que es como lo hacemos aquí en Andalucía.*

Esto lleva a otros cambios. Si la q se queda con el fonema /k/, la c pierde parte de su uso. Ahí he tenido un dilema: teniendo un fonema y dos letras, el fonema /θ/ (de zapato) y las letras c y z como candidatas para transcribirlo. Al tener que decantarme por una (siguiendo la política de depurar el lenguaje escrito), lo he hecho por la z para representar este sonido, ya que me parece una asociación mucho más natural. Pero no me gustaba la idea de desterrar la c, esta maravillosa letra que nos ha acompañado siempre, así que he mantenido por una vez el sistema del castellano: z para za, zo y zu, y c para ce y ci. Esto admitiría discusión, por supuesto.

El otro problema sería el sonido de la ch (/t∫/), ya que he largado a la h. Para este, he tirado de la x, que es algo que se está extendiendo por el lenguaje internáutico y que es una derivación de la x de las lenguas levantinas. Ej: qoxe, marxa, etc.

Con los otros fonemas/letras lo he tenido más fácil: nosotros sólo pronunciamos el fonema /b/, así que se lo quedaría la letra b y la v se iría a chuparla también. Y más de lo mismo con la ll e y, con la diferencia de que aquí me hacía falta la ll para ilustrar un sonido de l doble en algunas palabras, así que el fonema /y/se lo quedaría la y. Por tanto la y conjuntiva entre palabras se cambiaría a i, como en catalán. A modo de ejemplo, Sevilla se escribiría Sebiya.

  • Nivel 4: omisiones y fenómenos gramaticales propios

Aquí hay varias cosas que nos suceden, derivadas sobre todo del hablar rápido. Por ejemplo, hay muchas veces que nos comemos el de. Lo omitimos sencillamente. Así, en vez de decir Voy a casa de mi hermana, decimos Voy a casa mi hermana. De aquí se puede inducir una regla para permitir la omisión, que sería algo como que si hay dos o más grupos sustantivales seguidos, el objeto (sea sujeto u objeto directo) sería el primero, mientras que los siguientes lo complementan; o sea, existen los de, pero están omitidos. Ej: Boi a qasa’l (del) qapuyo (de) Antonio.

De igual modo, también omitimos los he de la primera persona del singular de los pretéritos perfectos compuestos. En vez de decir La he liao parda, diríamos La liao parda. Realmente, dicho sonaría igual que la tercera persona (L’a liao), pero al escribirlo se distinguiría bien.

Por último, en el tema de los signos de interrogación (?) y admiración (!), creo que lo más lógico sería eliminar el signo inicial, que solo se usa en el castellano, para darle mayor dinamismo. Vamos, como en todos los demás idiomas.

*En mi primera versión, esta de aquí arriba, usé la j para nuestro fonema /h/. Pero revisándolo, creo que es mejor utilizar la h, ya que internacionalmente es la letra con la que se relaciona ese fonema y lleva a menos confusiones, dado que además antes he echado a la h del hipotético alfabeto andaluz.

En fin, como ya digo, no existe un andalú formal o completamente normalizado, pero el objetivo de este conjunto de reglas es poder transcribir nuestro modo de hablar para conformar un dialecto/lengua escrito que lo refleje, y eso, creo que más o menos lo consigue.

Pues ya está, esta es mi propuesta de dialecto andaluz que he hecho. Por supuesto, esto no es ni definitivo ni una imposición a nadie ni nada. Ha sido un proyecto, un ejercicio de recopilación, que, si a alguien le interesa como tal, se puede retomar y mejorar hasta que demos con uno que contemple mejor todas las variantes que haya en Andalucía de modos de hablar. El por qué he hecho esto, fundamentalmente, ha sido porque a mí me gustaría que un día se reconociera nuestro dialecto como algo con identidad propia en sí mismo, ya que creo que tiene entidad suficiente para ello; en vez de ser considerado un modo de hablar mal el castellano, que es lo que ha pasado siempre. Y con esto no quiero hacer ninguna reivindicación política ni crear polémicas nacionalistas/regionales ni nada de eso. Simplemente he querido sacar del menosprecio nuestro dialecto, que no es sino parte de nuestra cultura y patrimonio, el reflejo de nuestro carácter genuino hecho habla.

Para terminar diré que como experimento que es, voy a crear la versión andaluza de este blog, simplemente por poner en práctica este dialecto escrito que he creado. Así que iré ‘traduciendo’ allí todas las entradas que vaya publicando aquí. Si alguien tiene curiosidad y se quiere pasar por allí para ver cómo queda, aquí lo tiene: Dö Bariablë.

PD: a lo mejor te interesa echarle un vistazo a la actualización que he publicado en marzo de 2014

Felicitación navideña

Me apunté al manifiesto del Hartismo hace un tiempo siguiendo el ejemplo del Camarada Bakunin, porque me parece algo muy auténtico y porque tiene mucha razón en sus reivindicaciones.

De ahí he recibido la mejor felicitación de Navidad en mucho tiempo. Con sorna contra todo ese horterismo importado, como tiene que ser.

boltanski cursi

Así que nada, la aprovecho para felicitaros la Navidad a todos (la sintáis como la sintáis cada uno), y para invitaros a que os descojonéis de la horterada del notas este de paso (y cuidado con las arcadas, a mí me ha venido más de una).

Odio tuenti y todo lo que representa

Me ha flipado ver el tuenti en la lista de las cosas que han triunfado en la red este año según El Mundo (aunque en la sección lectores; pero no solo, también en El País). Me ha flipado fundamentalmente porque el tuenti es una mierda, algo que cualquiera que haya probado alguna otra red social nunca querría volver a ver delante suya. No solo por lo cutre que es, sino por el nivel del usuario medio. Lo que realmente me sigue sorprendiendo a estas alturas es cómo no se ha quedado como producto para chavalillos de 10 a 15 años.

Pero, mira tú por dónde, ha triunfado. Y ha triunfado por lo que representa, que no es más que el catetismo estructural de España adaptado a la red.

Lo que representa en primer lugar, es la todavía abundante ignorancia digital de este país. Que una web tan tonta y limitada haya tenido éxito me parece verdaderamente digno de estudio. Los usuarios normales de este sitio son los que piensan que internet se reduce a tuenti, Youtube, el Marca y el correo; los que antes se reían de ti y te llamaban friki si pasabas más de 1 hora en internet al día, y los que, siguiendo su razonamiento, lo siguen haciendo hoy día si pasas más de 1 hora fuera de esas 4 páginas.

Los mismos que ahora son tan felices comentando fotos chorras en su mayoría, en cadenas de comentarios tan superfluas como estúpidas, y tirándole los trastos digitalmente a la primera que suba una foto favorecedora. Esos que hace 5 años se metían en los chats y pasaban el rato con conversaciones de este tipo:

- guapo23: Hola

- rubia19: Hola

- guapo23: ¿Cómo te llamas?

- rubia19: María, ¿y tú?

- guapo23: Paco. ¿De dónde eres?

- rubia19: de Plasencia. ¿Tú?

- guapo23: de Trebujena. ¿Cómo eres?

… (y así hasta el infinito, hasta que alguna ingenua les daba el número y quedaban para ver si se podían terminar de ligar el uno al otro; o no)

También representa el alardeo social, esa cosa que tanto gusta por estas tierras, y su suma a las nuevas tecnologías. Las fotos que se suben son:

a) o las únicas en las que el susodicho sale muy atractivo/sexy (y si es de esas que se empieza a magrear a sí mismo/a al verla va para perfil)

b) o de fiesta con mucha gente (supuestos amigos), muy guapos y bien puestos y sonrientes todos, y siempre, siempre, con un cubata o un cigarro en la mano, o los dos

c) o de los viajes que ha hecho recientemente para decir ‘soy un tío que conoce mundo‘, sin que se le ocurra pensar por el camino que el resto de la gente también lo hacemos y no alardeamos de ello

El alardeo social cuantificado en número de comentarios y de amigos, el cuánto me quieren que tengo más de 5 comentarios al día. Claro que también son los que agregan como amigos a gente que les escribe un mensaje del tipo ‘Hola, cómo estás?‘ aunque no le conozcan de nada. Por supuesto, sienta mejor tener 737 amigos a los que verles las fotos que 736.

Y por último, representa la única inquietud de los jóvenes españolitos de a pie, que no es otra que follarse a todo lo que puedan. No me meto con eso, ojo, me parece lo más lícitio y placentero del mundo querer follarse a todo lo que se les cruce por delante con un par de tetas; e incluso con una sola. Pero tío, no hace falta internet para eso. Sal una noche y probablemente tendrás varias oportunidades para hacerlo. Está bien que utilices internet para intentar pillar algo, pero no exclusivamente, cojones; entra algún día en la wikipedia, verás como al final el tiempo que pasas por allí estará mejor aprovechado que construyendo amistades de mentira para luego no llegar a nada.

Sin Ryanair no es tan fácil

Bueno, pues una vez que he acabado los exámenes continuaré con la actividad bloguera, que lo tengo un poco abandonado (justificadamente, que quede claro).

Hoy, por lo de que en un par de meses andaré por otro continente, me he dedicado a ir tanteando los precios de los vuelos (que todavía tengo que conseguir financiación para el billete antes de que me den la beca). Y las primeras impresiones han sido de espanto.

vendo mi alma para viajar!

Joder, es que estamos muy mal acostumbrados a eso de entrar en Ryanair y desechar automáticamente todos los vuelos que cuesten más de 60 €. Menos mal que existen los buscadores de vuelos baratos; pero de momento los 500 € no me los quita nadie.

Así que ya sabéis, si alguien quiere venir a visitarme (que os invito, ¡casa y comida gratis!) que se controle (un poco) en Navidad :P.

Levantando el vuelo de nuevo

Bueno, pues os doy la noticia: hoy he recibido la confirmación de que en marzo me largo a Chile, para 6 mesecitos de intercambio. Estaba deseando moverme de aquí otra vez, ya lo necesitaba. Qué maravilla que existan tantas becas para conocer mundo.

Pa Chile loco!

Así que, dentro de poco va a haber nueva ración de entradas de esas de impacto cultural y contraste de costumbres que tanto me gustan/nos gustan. Hasta entonces, trataré de seguir con mi vida sin darle demasiadas vueltas a la cabeza :).