Crónica de nuestro viaje a Bs As
1. Los autobuses directos a Buenos Aires salen desde aquí todos a las 10.30 de la mañana. Nosotros éramos 3: Thomas, Augustin (aka El Tocayo) y yo. Queríamos ir un miércoles, pero resulta que la clase que teníamos el lunes, donde teníamos que exponer sendos trabajitos de grupo, no pudimos hacerlo y nos lo pasaron al miércoles. O sea, no podíamos coger el directo. Compramos el billete para Mendoza para las 22 h, convencidos por el de la taquilla de que había una combinación a las 7 de la mañana allí y que llegaríamos a Buenos Aires a las 19 h del día siguiente. Así que eso hicimos. Bueno, eso intentamos. Como era de esperar, el autobús estuvo alrededor de 1 hora de más en la aduana, parado haciendo NADA, y llegamos media hora tarde a Mendoza. ¡Sus muertos!
2. Bueno, el siguiente bus para Bs As era a las 15 h, así que estuvimos toda la mañana por Mendoza dando una vuelta. Excepto Thomas, al que la parienta le había dejado el día anterior después de 7 años y trató de arreglarlo con un email de esos épicos, de 8 páginas de Word. Toda la mañana en el cíber se pasó.
3. Ya que estábamos nos fuimos a comer a una parrilla libre argentina por unos 7 €. O sea, toda la carne que quisimos, con papas fritas y ensalada, por 7 €. Una maravilla: uno de los pocos placeres que nos deparó el viaje.
4. 15 h hasta las 9 de la mañana, lo que duró el trayecto de Mendoza a Buenos Aires. Cuando estamos entrando en la urbe -en algún momento de esas 2 horas ¬¬-, mi estómago empieza a hacer grgrgrml y me vuelven ciertos problemas intestinales que tuve hace unas semanas. Mierda, diarrea otra vez.
5. Nos vamos al albergue, yo cagándome patas abajo (¬¬), y cuando llegamos Thomas se va corriendo a mantener una charla por Skype con la ex-parienta, que por lo visto no acaba muy bien. El mail épico recordando todos los buenos momentos de su historia juntos no sirvió de nada. Hija de puta…
6. Entretanto, y mientras le esperamos, yo me acuerdo de algo: ¡¿¡¿Dónde está mi gorra Ferrari?!?! ¡Me cago en mis muertos! Volví corriendo a la estación de buses y al llegar pregunto: han limpiado ya el autobús y nadie sabe nada de una gorra roja con el escudo de Ferrari. Nada, una de mis cosas preferidas, recuerdo de cuando visité el museo Ferrari en Maranello, al carajo. ¡¡¡¡Me cago en mi putísima madre!!!!
7. Comemos en un bar-restaurante en la misma calle del hostal. La comida no estaba mala, pero debimos esperar a que la trajeran como 45 minutos (un par de ensaladas ¬¬). La lasaña tardó un poco más, y su tamaño era como el de media porción de lasaña congelada. O sea, terminamos cabreados por el tiempo perdido, y el Tocayo, con un hambre que flipas, después de supuestamente comer.
8. Nos damos una vuelta por Buenos Aires. Guay, excepto porque mi ojete estaba matándome y tenía que ir al servicio cada rato.
9. Cenamos en el hostal, con vinito mendocino incluido, charlando con la gente que había allí, y salimos luego. Fuimos a Palermo, y había muy buen ambiente en todo el barrio; pero en nosotros no. Yo, destrozao tras las múltiples visitas al excusado y con bastante sueño, los otros no especialmente animados. Aunque la visión de unas cuantas argentinas siempre motiva, esta vez no fue suficiente
.
10. Dormíamos en una habitación de 8: tres literas abajo, y dos camas arriba en una medio-habitación superior, pero dentro de la nuestra. Yo no me enteré de nada, pero Thomas no pudo dormir porque los vecinos de arriba, dos irlandeses, cuando llegaron se pasaron buena parte de lo que quedaba de noche vomitando.
11. Nuevo día. Nos vamos a La Boca. Según salimos de la estación de metro, que estaba lejillos de donde queríamos ir, tomamos un rumbo malo y nos perdemos durante 15 minutillos. Retomamos el rumbo. Yo sigo con mis problemas intestinales, por supuesto. El caso es que vamos al estadio de Boca, entramos, hacemos fotillos, me compro unos gayumbos de Boca de recuerdo, y nos dirigimos hacia Caminito. Compramos unas frutas en un super, petado de gente de clase más bien baja. Seguimos por allí, haciendo fotos como cualquier turista tonto que no sabe por dónde va caminando, hasta que nos pasa. A 20 metros del muelle, donde empieza la zona turística, que además tiene sus propios seguratas, y en una calle desierta a excepción de un grupo de niños y un tío tirado durmiendo en la acera, vienen dos notas en bici y se paran a rebuscar en un contenedor delante nuestro, como buscando comida o algo. Según pasamos uno de ellos carga la pistola y se dirige hacia Thomas: Dame todo lo que tengas. El otro se viene para mí y forcejea conmigo mientras me registra como durante 1 minuto; hasta que el otro, el de la pistola, ha terminado de desplumar a mi amigo y se viene para mí también. Ahí ya me queda poco por hacer. Adiós cámara, adiós gayumbos de Boca… aunque tuve suerte y no se llevaron mi cartera, más que por suerte porque tengo la buena costumbre de no llevar nunca dinero en ella, sino en otro bolsillo aparte. Al registrarla vieron que no había plata y me la devolvieron. Thomas no tuvo tanta suerte y le quitaron cámara, móvil, y cartera-monedero con todas sus tarjetas y alguna que otra cosa de valor más sentimental. El tercero de nosotros logró escaquearse.
12. Salimos al muelle y vemos a uno de los seguratas que había. 2 minutos después de haber sido robados. Y nos dice que no, que no puede hacer nada, que su jurisdicción es solo el muelle y que eso es cosa de la Policía Federal. ¡¿¿Para qué coño sirven los tíos estos aquí??! Para NADA. Nos cagamos en todos sus muertos en su puta cara y vuelvo a hacerlo: ¡¡¡¡¡¡ME CAGO EN SUS MUERTOS!!!!!!
13. De bajonazo total nos damos una vuelta por Caminito. Esta vez no hay fotos, claro.
14. Nos vamos en colectivo -autobús-, más una buena caminata, al cementerio de La Recoleta, en la otra punta del centro. Como 1 hora montados en el autobús y un rato más andando. El cementerio es bonito al menos.
15. De allí al albergue. Nos vamos a cenar. Nos intentan colar dos platos que no habíamos pedido en la cuenta, pero nos damos cuenta. Putos argentinos…
16. Ni puta gana de salir, oye, así que nos quedamos durmiendo allí.
17. Nos levantamos y vamos a la comisaría de San Telmo, el barrio donde estaba nuestro albergue. Y nos dicen lo que ya nos había dicho un policía que patrullaba por la calle: que ellos tampoco tenían jurisdicción y que para poner denuncia había que ir a la comisaría de La Boca. ¿¿Sabes quién va a ir otra vez a La Boca??, le tengo que decir. Thomas no es tan diplomático.
18. Paseíto por el mercado de San Telmo, pero sin dinero prácticamente. No money, no joy.
19. Nos vamos a comer al McDonald’s, donde conocemos a la belleza de la entrada anterior -ey, le hablamos 4 palabras
-.
20. Cogemos el autobús. Lucía, una chica, llamémosla importante para mí ahora mismo, que había ido con sus amigos también, pero aparte de nosotros, me ve y no me habla sin razón aparente. Esto termina de joderme. Me cago en las mujeres y en toda su existencia.
21. En el bus, que por lo menos este era directo pero salió hora y media tarde, tras 4 horas muy jodido con ella ignorándome, consigo hablar con ella. Aunque tampoco soluciono mucho.
22. Mis problemas intestinales habían remitido más o menos, pero de cena nos sirven un platito de arroz duro y una lasaña DE MIERDA que me lo destroza otra vez. Noche fatal en consecuencia. Y mañana también.
23. El viaje es una tortura, no solo por mi estómago, sino también porque nos encontramos un accidente de un camión en pleno paso de Los Andes que nos tiene parados un buen rato, más el coñazo habitual de la aduana. Encima nos ponen High School Musical 3.
24. Llegamos -¡¡¡por fin!!!- a Santiago. Me ¿despido? de Lucía no aparentemente, pero sí bastante jodido. Cuando Thomas llega a casa se da cuenta que unos alfajores que había comprado de regalo para una amiga -con mi tarjeta, claro- se los ha dejado en el autobús.
CONCLUSIÓN: Viaje DE MIERDA. Pero bueno, esto no ha acabado conmigo. Cuando haya retomado fuerzas me haré otro (eso sí, con 300 € de cámara menos en el bolsillo).
Comunicado de la Universidad de Sevilla sobre el ataque israelí a Gaza
Comunicado de la Universidad de Sevilla
La Universidad de Sevilla es una de las principales universidades españolas que colabora desde hace varios años con instituciones académicas tanto en Israel como en los territorios palestinos.
Así, conforme al compromiso estatutario de promover un mundo más justo y solidario, la defensa de los derechos humanos, la igualdad y la paz, la Universidad de Sevilla, junto a otras tres universidades europeas, coopera con dos instituciones en la Franja de Gaza: La Universidad Islámica de Gaza, y el Gaza Community Mental Health Program, con el objetivo de iniciar un Master académico en Pedagogical/Psychological Counselling, que tiene la finalidad de ayudar a las necesidades de salud mental y sociales, creadas por el aislamiento que sufren los habitantes de la Franja de Gaza. Ambas instituciones han sido bombardeadas por el ejército israelí, con resultados devastadores para la viabilidad de este proyecto compartido.
Además, la Universidad de Sevilla es la coordinadora del proyecto Europeo Golden5 que se implementaba en Gaza, en la American International School. Esta escuela también ha sido destruida por las bombas.
Las consecuencias para la población civil de las recientes acciones bélicas en la Franja de Gaza no pueden encontrar justificación alguna, particularmente porque son contrarias al Derecho Internacional Humanitario, a los principios de humanidad y a los dictados de la conciencia pública.
La comunidad universitaria se encuentra tremendamente preocupada por la situación humanitaria en Gaza. Además de causar la muerte o graves mutilaciones y heridas a personas civiles, el ejército israelí está atacando instituciones académicas y sociales que no pueden considerarse objetivos militares ni su destrucción ofrecer ventajas militares definidas y, por eso, no deben ser objeto de ataque ni de represalias. Debe presumirse que nada tienen que ver con las personas o instituciones que el gobierno de Israel dice estar combatiendo en nombre de la lucha contra el terrorismo y que, por el contrario, por su naturaleza y finalidad, pueden jugar un papel muy importante en crear y construir las condiciones de paz en la zona.
La Universidad de Sevilla, en cumplimiento del principio estatutario de promoción de la paz, expresa su más enérgica condena a la violencia desproporcionada y al terror que el ejército israelí está causando contra la población civil y las instituciones académicas en la Franja de Gaza, y se adhiere a los esfuerzos por alcanzar un alto el fuego inmediato y permanente. Al mismo tiempo, esta Universidad hace un llamamiento al recurso a las estrategias de mediación internacional como vía de resolución de este conflicto.
Parece que no he sido el único, pero sí el más lento (como siempre), en colgarlo por aquí. Más sitios con este mismo comunicado: 1, 2, 3.
Meeting Pilar
El otro día, y como regalo de reyes adelantado, nos sucedió lo inesperado en un bar heavyata de Granada: conocimos (más bien no, pero tenemos una foto con ella) a Pilar Rubio. Parecerá una gilipollez, pero a mí me hizo feliz estar a menos de 1 metro de la mayor belleza de este país. La cosa fue un poco extraña tal como fue:
- Tío, ¿has visto cómo está esa? Está buenísima. Además tiene un aire a Pilar Rubio.
- Pues sí, está rica la chica.
(5 minutos después)
- Joder, es que es clavada. ¿Y si es ella?
- Pues mira, podría ser… pero no, es imposible. Se parece un taco, pero no es, seguro.
- Pues no sé yo, ¿eh?
(Otros 5 minutos después…)
- ¡Tío, tiene que ser ella fijo!, ¡estos de aquí al lado están hablando de lo mismo!
- ¡¿En serio?! No jodas… Pero no sé todavía, la gente pasa de ella.
- Pues yo no me voy de aquí sin una foto suya.
- Vamos a esperar, a ver si se la hace otro primero…
(5-10 minutos más…)
- Hala, primera foto, vamos pallá.
Y nada, tras un rato intentando encontrar el hueco y el momento, procedimos. Nos costó una cara de estoy hasta los huevos de su amigota, y quizá un poco de desesperación por parte de la Pili por no poder mantener una conversación normal durante más de 10 minutos seguidos; pero teníamos que hacérnosla. No podíamos estar delante de ese monumento a la raza humana que es Pilar Rubio en persona y perder la oportunidad de tener una foto con ella. Bendita belleza, ni hasta los huevos de pesaos que no le dejan tomarse una cerveza, y el resto de cosas que tomara, tranquilamente, perdió la sonrisa. Al natural es casi más espectacular que en la tele, por real; tan deliciosamente real que resulta impactante.
PD: Perdonadnos la sonrisilla estúpida con que salimos, pero no es para menos
.
PPD: Aunque sé que difícilmente apartaréis la mirada de ella para fijaros en nosotros.
Contenedores artísticos
Una de las pocas iniciativas que me ha gustado del ayuntamiento este otoño ha sido el concurso de grafitis en los contenedores de vidrio. Seguramente habrá sido para hacerse el modernillo en contraposición a todo lo demás que está haciendo, pero es algo muy agradable ir por la calle y encontrarse con uno de estos contenedores grafiteados, bastante guapos en general. Cosas así se echan de menos más a menudo: ojalá los dejen así mucho tiempo.
En total son 30 por todo el centro, pero os dejo aquí algunos de los que me he ido encontrando:
Más de la represión policial en Sevilla
Ya lo comenté hace algunos meses, y ahora el tema vuelve a la actualidad: ¿cómo se puede llegar a este punto de represión policial, con la excusa más banal del mundo? Ya no es que se ponga por encima los derechos de unos ciudadanos antes que los de otros, ahora es que sencillamente se está atentando directamente contra el más básico derecho de reunión.
Y lo peor es que es algo que no está sucediendo solo en Sevilla, donde es algo más grave por el tema del clima y el modo de vida que llevamos, sino que es una moda que está afectando a todos los alcaldes de todas las ciudades de aquí parriba. Lamentable. De aquí a poco todo el mundo a pasar los viernes noche jugando al Trivial en casita.
EBE’08: impresiones y reflexiones
Bueno, una vez ha acabado el tema uno ya puede tener algunas conclusiones. En general puedo decir que me ha gustado el ambiente y el contenido del Evento, aunque algunas de las charlas y mesas que he visto (que no han sido todas) han sido bastante descafeinadas; también ha habido otras muy interesantes: el final del Evento ha sido lo mejor, con la charla de Luis Suárez sobre la tecnología 2.0 en la empresa y la clausura de Casciari, que es un verdadero crack, cosa que ha quedado demostrada una vez más.
Yo voy a hacer una lectura tirando a personal, pero en Microsiervos han hecho un resumen algo más exhaustivo del evento para el que le interese:
Bueno, como ya he dicho, lo mejor del fin de semana me ha parecido la charla de Luis Suárez. Ha sido una buena explicación de cómo aplicar las herramientas online y la tecnología 2.0 a las empresas para hacer el trabajo de las personas mucho más lógico y productivo. Muy buen discurso en general, la verdad. En cuanto a las mesas redondas que presencié, la de El estado de la Blogosfera fue una mierda, con la tal Marta Pastor fuera de lugar, Zifra no aportando absolutamente nada cuando hablaba, y en donde el único que decía algo medio coherente era Ricardo Galli; la de Internet en época de crisis no estuvo mal; y la que trataba de los Formatos de la publicidad fue relativamente interesante. La pena es que no pudiese ir el sábado por la mañana, por la inevitable resaca.
La decepción fue el Beers & Blogs, donde me hubiera gustado conocer a alguien y tal, pero que estando allí lo que había eran muchos grupúsculos más o menos cerrados donde o os conociais de antemano vía internet o lo que fuera, o era realmente difícil establecer conversación con nadie. Lo que sí había era auténtica hambruna entre los presentes.
Reflexión final
Por lo demás, a mí me ha aportado bastante asistir. Bueno, yo he sido un mal llamado bloguero (han quedado en el susodicho evento en que dicha palabra no significa nada) anónimo más, nadie entre mucha gente muy conocida en este mundillo de internet; pero gracias a esto he tomado un poco consciencia del papel impulsador que tenemos cada uno, por pequeño que sea, en esto del desarrollo, no de la blogosfera, sino de la sociedad a través de los medios que nos proporciona internet. Son los blogs algo que ha surgido de simples inquietudes de personas anónimas como yo, sin más ánimo que el de compartir conocimientos, impresiones e ideas. Iniciativas sinceras en sí mismas que han ido cambiando el entorno casi sin quererlo, que han aportado mucho más valor del que estábamos acostumbrados en medios tradicionales, precisamente por esa motivación esencialmente limpia.
Dentro de esta idea, es bueno comprobar cómo ha habido gente que ha apostado por estos medios desde el inicio, abriendo camino a los demás, los que podríamos decir que han sido la avanzadilla de un movimiento de cambio social a través de la tecnología. En eso radica el valor de los blogs: cambio de la sociedad a través de las nuevas tecnologías. A nadie se le escapa a estas alturas que la repercusión que tienen los blogs hoy día es mucha, haciendo sombra incluso en determinados momentos a los medios más tradicionales. Los blogs son más que nada un medio, cuyo éxito ha dependido del buen uso o no que se le ha dado; y es precisamente aquí donde han triunfado: haciéndolo fácil y accesible para todo el mundo, que buenos o malos blogueros, lo más determinante ha sido su buena voluntad al hacerlo. Por todo ello, me ha parecido muy interesante ir a un sitio donde se ha hecho una especie de piña, donde se han puesto sobre la mesa todas las inquietudes comunes a un sector tan importante como este; importante por ser aquellos que más iniciativa han demostrado en la conjugación de las nuevas tecnologías con el mundo en que vivimos, que es lo que va cambiándolo poco a poco.
Y esta misma iniciativa es, en definitiva, lo más importante a la hora de hacer avanzar a una sociedad. Da igual que uno se equivoque, lo importante es que no se tenga miedo a explorar los nuevos caminos: perder la idea de que lo más seguro es lo mejor, de que sin investigar y equivocarse las cosas van a mejorar. Y eso es algo que nos atañe a todos, de los que cuantos más seamos los que aportamos nuestro granito de arena en este sentido, más rápido será este cambio, este avance social que tanto anhelamos.















