Bañador + botellón
“Lo llego a saber y al próximo bañador vengo en botellón.”
Juanmita, en otra gran reflexión veraniega para la colección
Reencuentros
De las despedidas a los reencuentros. Es el orden natural de las cosas. Y yo fui de las despedidas de Chile al reencuentro en España; con mis amigos de Sevilla primero y unos cuantos de Bologna después. ¿La excusa? La Fiesta Hawaiana que monta Xavi con sus amigos todos los años cerca de Gandía.
Así que gracias a mis colegas de Sevilla nos montamos un road trip de esos como los de las pelis gringas en el que fuimos (fueron) desde Sevilla a Madrid para recogerme en Barajas con todos los maletones, de allí a Gandía, y de allí medio grupo, los que estamos en vacaciones, tiramos pabajo hacia Alicante y Murcia visitando amigos en cada lugar. Todo en 5 diítas. Los únicos 5 días del verano español en que ha habido nubes y tormenta por todos los lugares que íbamos pisando. Pero fue divertido igualmente
.
La putada de conocer tanta gente de tantos sitios distintos es esto, que solo puedes verlos 1 o 2 veces al año. Pero lo bueno es que esas 2 veces al año suelen ser eventos importantes y al final se convierten en momentos espectaculares, sobre todo porque convocan muchos amigos. Como la Hawaiana, que para mí ya se ha convertido en visita obligada todos los veranos que pueda.
Bueno, y a partir de ahora preparaos porque toca una retahíla de entradas con todos los lugares a los que me han llevado mis viajes en este último mes. Aunque será según vaya subiendo todo el material digital que tengo, que es bastante.
Despedidas, adioses y hasta luegos
Ayer fue la cena oficial de despedida de los extranjeros que hemos compartido este semestre en Santiago. Extranjeros y chilenos allegados, claro. En total, en la cena fuimos unos 40-45, en el botellón posterior unos cuantos más, y en la discoteca, al principio entera para nosotros solos, y llena, muchos más sumando amigos, conocidos y amigos de amigos. Un gran colofón para poner fin a la gran etapa que hemos vivido aquí.
Personalmente, lo que más me jode es que he encontrado aquí gente increíble de verdad. Construyes una nueva vida, con tus buenos amigos -algunos sois muy grandes, de verdad-, para solo 5 meses, y ahora ciao y nos vemos algún otro día en algún otro sitio. Es una pena, pero así son las cosas. Tampoco soy nuevo en esto y sabía que iba a ocurrir desde el principio, así que no me puedo quejar. Más en el mundo cada vez más globalizado en el que vivimos, que igual a alguien que has conocido en Santiago de Chile te lo encuentras el año que viene en París o Shanghai, vete a saber.
Pero quiero dejar constancia de que lo he pasado increíble aquí, y todo es gracias a la gente que he conocido y con quien he compartido esos momentos; sin ellos probablemente habría sido muy distinto. Y también me ha hecho crecer un poco más, por supuesto. Los intercambios estos no tienen precio. Así que gracias por todo chavales, y ya nos volveremos a ver en otro sitio. Ahora se pone fin a una etapa pero comienza otra. Hasta pronto.
Las Sevillanas de la Crisis
Tres años llevo ya de exilio feriante, lo peor sin duda del irme por ahí. Pero este está siendo el peor con diferencia gracias al puto Facebook: no puedo soportar tanta alusión al sagrado rebujito sin que me caiga un lagrimón por la mejilla.
Pero es igual, me viene la sonrisa de nuevo al ver las ocurrencias de los amigos. En especial, me he descojonado cuando he escuchado las sevillanas que se ha marcado mi amigo el Peluka de Triana con su grupo Trianeando, que ya traje por aquí una vez cuando se hicieron llamar Los Tobillos Flamencos. Parece ser que las Sevillanas de la Crisis se están haciendo famosas en el Real de la Feria y hasta a nivel nacional. No es para menos, es todo un artista este chaval (os recomiendo que le echéis un vistazo a la página del grupo), y para muestra, os dejo con la canción (la letra anda por aquí).
Un año menos pa ser viejo
Bueno, prometí una entrada la semana pasada sobre mi aventura por la Patagonia, pero la gripe se me ha llevado por delante y no he podido; aparte de que aún sigo subiendo fotos del viaje.
Entretanto me ha dado tiempo para cumplir un año más. Un puto año más, y van 26. Esto ya es una cifra seria; para mí, este lustro, el que va de los 26 a los 30, es el más crucial para lo que voy a ser yo en el futuro. Miedo me da ponerme a pensarlo. Son muchas las cosas que tengo en la cabeza pero muy poco el tiempo para cumplirlas. Joder, si es que ya no me da tiempo ni a echarme una partidita a algún juego, con lo que me gustaba a mí pasar mis ratos delante de la consola.
Ya no puedo cumplir años con ligereza. Ahora cada uno que cumplo es una cuenta recesiva, un me queda menos para todo esto que quiero hacer… y el tiempo sigue corriendo. Son muchos los proyectos: vivir en otros países, conocer mundo, aprender más idiomas… Y todo antes de asentarme en ningún sitio. Para cuando lo haga tengo otras tantas cosas que poner en marcha.
Más reflexiones de mis 24. Reflexiones de mis 25.
Por lo demás, ha sido posiblemente la mejor celebración que he tenido de un cumpleaños en mi vida. En Chile, de fiesta en mi casa con mucha gente, y todo el mundo pasándoselo bien. Hubiera sido la celebración perfecta, de no ser por el puto bicho que tenía dentro y que además de toser como un descosido me hacía cagar agüilla amarilla cada rato. Sus muertos.
Meeting Pilar
El otro día, y como regalo de reyes adelantado, nos sucedió lo inesperado en un bar heavyata de Granada: conocimos (más bien no, pero tenemos una foto con ella) a Pilar Rubio. Parecerá una gilipollez, pero a mí me hizo feliz estar a menos de 1 metro de la mayor belleza de este país. La cosa fue un poco extraña tal como fue:
- Tío, ¿has visto cómo está esa? Está buenísima. Además tiene un aire a Pilar Rubio.
- Pues sí, está rica la chica.
(5 minutos después)
- Joder, es que es clavada. ¿Y si es ella?
- Pues mira, podría ser… pero no, es imposible. Se parece un taco, pero no es, seguro.
- Pues no sé yo, ¿eh?
(Otros 5 minutos después…)
- ¡Tío, tiene que ser ella fijo!, ¡estos de aquí al lado están hablando de lo mismo!
- ¡¿En serio?! No jodas… Pero no sé todavía, la gente pasa de ella.
- Pues yo no me voy de aquí sin una foto suya.
- Vamos a esperar, a ver si se la hace otro primero…
(5-10 minutos más…)
- Hala, primera foto, vamos pallá.
Y nada, tras un rato intentando encontrar el hueco y el momento, procedimos. Nos costó una cara de estoy hasta los huevos de su amigota, y quizá un poco de desesperación por parte de la Pili por no poder mantener una conversación normal durante más de 10 minutos seguidos; pero teníamos que hacérnosla. No podíamos estar delante de ese monumento a la raza humana que es Pilar Rubio en persona y perder la oportunidad de tener una foto con ella. Bendita belleza, ni hasta los huevos de pesaos que no le dejan tomarse una cerveza, y el resto de cosas que tomara, tranquilamente, perdió la sonrisa. Al natural es casi más espectacular que en la tele, por real; tan deliciosamente real que resulta impactante.
PD: Perdonadnos la sonrisilla estúpida con que salimos, pero no es para menos
.
PPD: Aunque sé que difícilmente apartaréis la mirada de ella para fijaros en nosotros.
Indignado como nunca
Lo de ayer no tenía nombre. Pocas veces me he sentido tan indignado en esta ciudad que es Sevilla como en la pasada noche. Porque resulta que en el ansia del Sr. Monteseirín por hacer de su ciudad un sitio habitabilísimo para la gente de bien, ayer nos encontramos con que los bares de la Alameda empezaron a cerrar a la ¡¡1 de la madrugada!!. La Alameda de Sevilla, último refugio de la gente mínimamente inquieta de esta ciudad, guarida de los que reniegan de la juventud aspirante a señorito mayoritaria por estos lares, en la que se premia el catetismo y el conformismo; esa misma que podría decirse que es el lugar donde se concentra la movida juvenil más alternativa, y quizá por eso sea un especie de referencia de inquietud cultural en la ciudad. Pues ahí, ahora, nos cierran los bares a la 1. En Sevilla, donde salimos de casa para disfrutar de la noche a las 12 de la madrugada. Para mí es un verdadero escándalo.
Y es que el señor alcalde Monteseirín se ha empeñado en que su ciudad tiene que competir en habitabilidad con sus vecinas del norte de Europa, sin caer en la cuenta que aquí la gente hace vida en la calle porque el clima nos lo permite y casi nos obliga. Sí, tenemos que convivir todos en el mismo sitio, pero la ciudad es tanto de los que quieren pasarse un viernes por la noche durmiendo como de los que quieren disfrutarlo bebiendo y juntándose en la calle, conociendo gente y encontrándose por ahí. Porque si me cierras los bares, señor mío, estás quitándole el aire a la juventud, que es el motor del cambio y del dinamismo de una ciudad, la semilla de la innovación social y cultural. Pero claro, este señor prefiere darle la razón a los que duermen, prefiere la ciudad dormida que ha sido Sevilla en los últimos siglos que permitir que despierte y se active un poquito, vaya a ser que se vuelva más difícil de manejar. Prefiere prolongar el letargo de una juventud cateta y capillita antes que dejar que adquiera un mínimo de iniciativa, que esas cosas se contagian y no sientan bien.
Y el problema no viene del ruido o la suciedad del botellón o la movida. Porque si le declaras la guerra al botellón no vas a evitar que se siga haciendo, en esta ciudad nuestra, lo único que estás consiguiendo es desplazarlo y difuminarlo, como viene pasando en estos últimos años. Tampoco vas a acabar con las ganas de salir, divertirse y pasarlo bien de los jóvenes porque cierres los bares. Lo único que vas a conseguir así es cargarte tu ciudad, dejar que siga siendo el culo de España, un cascarón muy bonito sin alma dentro, aniquilado por el inmovilismo social que la caracteriza.
El problema es que en vez de preocuparte por dar cabida a todos, te decantas por unos dejando de lado los demás, que son tan ciudadanos como los primeros. El verdadero problema, en definitiva, es querer imponernos tu idea de cómo debe ser nuestra ciudad, por muy equivocada que esté.

3 coches de policía ayer a la "indecente" hora de las 2 de la madrugada... y mientras, q no se te ocurra darte una vuelta por algún q otro barrio de Sevilla, q policía vas a encontrar más bien pocos
ACTUALIZACIÓN: un poco más del tema.












