Los que me conocéis y habéis discutido conmigo del tema sabéis que ahora mismo defiendo la Monarquía como institución. Esto se debe no a que sea monárquico o antirrepublicano, sino a que pienso que ahora mismo como país no nos conviene un cambio de sistema. Un cambio de sistema desgasta muchísimo a la sociedad, y sólo merece la pena si es estrictamente necesario; en nuestro caso, creo que ahora mismo sólo significaría desconcentrarnos de nuestros verdaderos problemas. Porque en mi opinión, tuviéramos ahora mismo un sistema u otro, nuestra democracia sería la misma. El Rey (y la Familia Real) tiene un carácter meramente simbólico, y a nosotros realmente no nos afecta mucho en el devenir del Estado; exactamente igual que lo que sería un Presidente de la República. Mientras que los problemas que hacen que ahora mismo el país vaya de culo son muchos otros, y si cambiáramos de sistema, éstos probablemente seguirían estando ahí. Las diferencias entre ambos sistemas son varias, pero lo que yo digo es que el fondo de uno y otro son bastante parecidos.

Escudo del Rey
Aunque bueno, para nosotros tiene otras connotaciones. Especialmente por el tema de la II República. Que fue un sistema con muy buenas intenciones, intenciones de progreso de verdad; pero se equivocó en una cosa: España no estaba preparada para ese progreso, o al menos, para tanto (o tan poco según otros) progreso en tan poco tiempo. Porque seamos conscientes: la España profunda también es España; o sea, los auténticos españoles no son solo los intelectuales y los urbanitas. También el pueblo llano, y hay que contar con él. Y el pueblo llano suele tener mucho más apego por las tradiciones, así que en esas circunstancias en que se dio la situación, el pueblo español estaba mucho más atrasado de lo que estamos ahora, y no estaba preparado para asumir esos avances: laicismo, sufragio universal, etcétera. Los intelectuales pueden tener ideas sobre un Estado maravilloso: pero hay que contar con el resto del pueblo, y no se pueden implantar esas ideas sin más: hay que llegar a cierta aceptación primero por parte de la mayoría de los ciudadanos -que en el caso de la II República, como vimos, no fue así-. Porque además se dio la situación de que todo sucedió en un momento muy jodido de la Historia: el momento de los fascismos (derecha radical) y del socialismo/comunismo/anarquismo (izquierda radical); así que la II República no supo contentar a ningunos, atrapada entre unos y otros en tierra de nadie.

Escudo de la II República
Bueno, pues lo que yo quiero hacer con esto es expresar, en mi opinión, los pros y contras de cada uno de los sistemas. Empiezo:
- Preferencias: o sea, la que es más o menos razón principal por la que se alaba un sistema u otro. En este caso la República se elige porque se puede elegir/cambiar el Presidente cada cierto tiempo. Por el otro lado, lo bueno de una Monarquía -aunque bueno, la nuestra está donde está por muchas otras razones, pero me refiero a lo teóricamente ‘bueno’- es que el Rey, desde que sabe que va a ser Rey (o sea, en la mayoría de los casos desde que nace) se está educando para tal tarea. Aquí quiero decir que esta idea no es algo extraño ni exagerado, el mismo Platón en su República hablaba de la clase de los gobernantes, que precisamente desde que jóvenes fueran elegidos para ello estarían formándose para esa tarea, con la idea de que fueran lo gobernantes más justos y más sabios. Nosotros sabemos por la Historia que la mayoría de las veces no es así, pero bueno, ahí está la teoría, que parte de verdad sí que tiene.
- Impreferencias: o sea, por qué se critica un sistema u otro. La República se critica en nuestro caso fundamentalmente porque rompe con nuestra tradición. Eso no sería ningún problema, pero como ya he dicho antes, hay mucha gente en este país a la que la tradición le importa, y no se puede tomar una decisión de este tipo sin contar también con ellos: o sea, para hacer el cambio de sistema tendría que haber consenso mayoritario. Por otra parte, la crítica a la Monarquía es que supuestamente tienen ‘privilegios’ y que no se pueden elegir o cambiar. Bueno, yo sinceramente creo que la gente es que es muy envidiosa, pero sí, vamos a considerar como privilegio que tienen un trabajo o sueldo de por vida (ojo, el Rey, la Reina, y los Príncipes: no voy a incluir a las Infantas porque en su caso no es así -aunque su familia tenga mucho patrimonio y vivan holgadamente -mangantes aparte-, eso nadie lo discute-). En este caso deberíamos tener en cuenta que la Corona cumple una función de Estado: es una institución. La Presidencia de la República también, pero poniéndonos a comparar en este punto la Monarquía lo hace mejor, porque su simbolismo es mucho mayor, siendo el Rey la personificación perfecta y de por vida del Estado. Aparte, como ya he dicho, si no hubiera Corona habría Presidencia de la República, así que nos costaría aproximadamente lo mismo un sistema como otro, puesto que el puesto existiría, su sueldo asociado a él también, los edificios propiedad del Estado de uso exclusivo de ese puesto también (y se pagarían con presupuestos del Estado también, obviamente). En este caso no habría mucha diferencia. Por otro lado, el elegir Presidente de la República no nos garantizaría nada, y menos tal como está el patio de la política en España hoy día; mientras que se supone que el Rey es mucho menos corrompible. Por poner un ejemplo, veamos los últimos Presidentes de Francia, que es nuestra República modelo por más cercana: François Miterrand, que cometió delitos de todo tipo, Jacques Chirac, primer expresidente francés juzgado y condenado, y Nicolas Sarkozy, que tampoco es muy querido y seguramente cuando acabe su mandato empiecen a salir trapos sucios de todo tipo. O sea, a mí el poder elegir entre un político trapichero y otro no me representa ninguna ventaja.
[Aquí hago un inciso] Digo esto porque estoy harto de tanta demagogia barata: de que digan de que con el dinero que nos cuesta la Familia Real se podrían construir 28 hospitales, o 53 centros de acogida, o lo que sea. No nos engañemos señores, si no nos gastáramos ese dinero en la Familia Real nos lo gastaríamos en el Presidente de la República. Aparte de que por otro lado las comparaciones esas estúpidas de construir hospitales o lo que sea me hacen mucha gracia: tú construye el hospital, que luego lo verdaderamente caro es mantenerlo, equiparlo, los sueldos de los médicos, etc. Hasta los cojones de esas comparaciones demagógicas. [Se acabó el inciso]
- Falacias sobre la Monarquía:
1. Cobran de nuestros impuestos por no hacer nada. Falso. El Rey (y la Familia Real) son funcionarios, tienen su trabajo como representantes del Estado y cobran por ello. Son representantes de alto nivel, así que es bastante lógico que cobren bastante (aunque no estoy de acuerdo en la opacidad con que se trata a la institución, pero eso es otro tema).
2. Tienen privilegios. Bueno, el Rey sí que tiene responsabilidades y capacidades que se podrían tomar como privilegios, que vienen derivados de su posición de Jefe de Estado, aunque en realidad son el sistema parlamentario y la figura del Rey los que se autorizan y refrendan el uno al otro, y no pueden hacer nada sin la autorización del otro. En principio eso da seguridad de que nadie va por libre, aunque luego puede pasar cualquier cosa; pero como ya digo, exactamente igual que pasaría con un Presidente de la República. Para mí más que privilegios son responsabilidades. Aparte puede tener otro privilegio, que corresponde también a los políticos de alto nivel: el tener contactos y amistades muy influyentes; pero no es algo asociado estrictamente a la figura del Rey, sino que viene de moverse en los círculos en los que se mueve. Por lo demás, el Rey y cualquiera de la Familia Real son tan juzgables como cualquier otra persona. Otra cosa es que la Justicia en España funcione como funciona, pero eso no tiene nada que ver con la Monarquía. Luego el único privilegio que se podría considerar es que mientras exista la Monarquía no van a dejar de tener un sueldo; pero sinceramente, tal y como está la gente con la Monarquía hoy día nadie le asegura a la Familia Real que ese sueldo vaya a ser de por vida -o sea, que cierta incertidumbre existe-; aparte de que ser Jefe de Estado es un trabajo muy ingrato, ya que prácticamente sólo se reciben críticas, y alguien más va a tener que ejercerlo de todos modos.
3. Les mantenemos nosotros. Como ya he dicho les mantenemos porque son funcionarios y tienen un trabajo en la estructura del Estado; esto es, tienen un sueldo exactamente lo mismo que un funcionario de cualquier ministerio o de cualquier otra parte de la Administración, aunque sí, sea muy alto comparado con el de los demás, pero es normal ya que es el puesto de mayor responsabilidad y representación dentro del Estado. Porque además es una figura mucho más pública. Y respecto al patrimonio del Estado, hacen el mismo uso de él que haría un Presidente de la República y su familia, ni más ni menos. Aparte, por otro lado, la familia Borbón dista mucho de ser pobre, así que el que un niño nacido en esta familia no pase hambre se debe al mismo hecho de que si hubiera nacido en la familia de Amancio Ortega o Bill Gates, por decir dos ejemplos, no a que el padre o el abuelo sea Rey o no (aunque obviamente, el Rey tiene la ventaja de que tiene un trabajo cuasivitalicio y por tanto probablemente no le va a faltar el sueldo).
- Otras cuestiones. Bueno, esto es un análisis de nuestro caso particular, no uno general de qué sistema es mejor y cuál peor. Para cada país funciona mejor uno u otro. En nuestro caso, tenemos la Monarquía porque sirve de punto de unión de las Dos Españas. O sea, sobre todo existe por eso. Y esa fractura social, aunque no sea crítica como llegó a ser en los años antes de la Guerra Civil, sigue existiendo. Hay una España más tradicional y conservadora, y otra más moderna y progresista. Y no hay que despreciar ninguna de las dos: las dos son España. Así que estamos condenados a entendernos, porque en caso contrario podría haber otro conflicto civil, y eso creo que es algo que no quiere nadie. Si algún día tiene que llegar la República, será cuando la mayoría de la población sienta que es necesario; no antes. No porque alguien piense que la Monarquía es algo anacrónico o del pasado ya va a haber que cambiarlo: hay mucha gente que no piensa así. Y su opinión vale tanto como la de cualquier otro. Porque en nuestro caso cumple una función social invisible, la de unir un país que llegó a estar fracturado por la mitad. El hecho de que al Rey lo designara sucesor nuestro dictador es irrelevante: después fue ratificado por referéndum en la Constitución por todos los españoles, y eso cuenta mucho más. Y lo dicho, no se va a cambiar la Constitución cada nueva generación porque no se esté de acuerdo con lo que decidió la anterior. Aunque sí, hay que ir arreglando y cambiando las cosas que no funcionan, pero el sistema de Estado ahora mismo no es prioritario. Tenemos que ser conscientes que estamos viviendo la mayor época de estabilidad en dos siglos, y eso está siendo gracias al consenso que consiguió esa Constitución. No lo despreciemos.
La cuestión es que todos rememos en la misma dirección, porque si cada uno lo hace para el lado que él cree mejor al final no se avanza hacia ninguno.
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