Establecido en Gotemburgo
Pues ya estoy aquí, nueva ciudad, nuevo país, nuevo idioma, este más extraño que todos los demás. Pero por lo menos aquí prácticamente todo el mundo habla o como mínimo chapurrea de modo comprensible el inglés -que yo tampoco es que sea de Southampton-.
De momento las impresiones son que la ciudad es cuca, pero tampoco tiene gran cosa, que esto es caro de la polla y hace un frío del copón. Con caro quiero decir que una compra inicial más o menos básica me salió por 36 leros. Un abuso vaya. De alquiler pago 310 leros al mes, pero no es caro para los precios de acá y la verdad es que con el piso he tenido mucha suerte. Está en pleno centro, con buena compañía, otros dos ex-erasmus del año pasado, y muy bien equipado. Y esto, teniendo en cuenta que todo el mundo me había dicho que encontrar habitación aquí es muy jodido, es más de lo que esperaba. Mi habitación es una salita sin puertas, pero todo lo demás compensa ese detalle -o detallazo, según el momento
-.
Del frío qué puedo decir… Que estamos a mediados de Octubre y ya hay temperaturas bajo cero de madrugada. Eso de ir al curro por la mañana y verse la escarcha y los coches cubiertos con una capita de hielo toca un poco los cojones, sobre todo porque te pones a pensar en la que te va a caer encima de aquí a poco y te entra el acojone en el cuerpo. Además esta no es una de las ciudades más frías de Suecia, supongo que el tener el océano Atlántico al lado ayuda bastante en comparación con el Mar del Norte o no tener nada, así que no me quiero imaginar cómo será más padentro.
Los suecos en general son un poco secos, pero hacen su intento de ser simpáticos para integrarte, lo cual se agradece mucho. Por la calle, paseando de día es lo más parecido que estar dentro de un catálogo de El Corte Inglés. Van todos supermonos, y las tías además son una preciosidad; pero de noche la ciudad es invadida por gente extraña: canis a lo sueco, tribus urbanas varias y demás extrañezas que no esperaba ver en tanto número por estas tierras. Pero no da miedo, eso sí, solo si es un grupo de canis lo que te cruzas -los distinguiréis especialmente por la diversidad racial de sus integrantes: uno es negro, el otro árabe, el otro de por ahí… y algún que otro rubio sueco, no os vayáis a creer; pero es gracioso porque hasta los canis parecen menos canis, no sé si será el entorno o qué pero estos por lo menos tienen aspecto de seguir cierta higiene personal-.
Y el curro muy bien, no tengo mucho trabajo de momento -que llevo una semana hombre-, pero aquí por lo menos se preocupan por mí, me tratan como a uno más, se molestan en explicarme cómo funciona la empresa, me dejan navegar tranquilamente cuando no tengo na que hacer… Y estoy aprendiendo bastante sobre lo que es una empresa grande a la vez. Así que en este sentido estoy bastante contento.
Y nada, de momento estoy sumergido en el mundo erasmus, pero a ver si poco a poco voy desentrañando la sociedad y la vida suecas, que es lo que parece más complicado. Seguiremos informando, y mientras, iré acabando con el viaje que me pegué por media Sudamérica y alguna cosilla más.
Reencuentros
De las despedidas a los reencuentros. Es el orden natural de las cosas. Y yo fui de las despedidas de Chile al reencuentro en España; con mis amigos de Sevilla primero y unos cuantos de Bologna después. ¿La excusa? La Fiesta Hawaiana que monta Xavi con sus amigos todos los años cerca de Gandía.
Así que gracias a mis colegas de Sevilla nos montamos un road trip de esos como los de las pelis gringas en el que fuimos (fueron) desde Sevilla a Madrid para recogerme en Barajas con todos los maletones, de allí a Gandía, y de allí medio grupo, los que estamos en vacaciones, tiramos pabajo hacia Alicante y Murcia visitando amigos en cada lugar. Todo en 5 diítas. Los únicos 5 días del verano español en que ha habido nubes y tormenta por todos los lugares que íbamos pisando. Pero fue divertido igualmente
.
La putada de conocer tanta gente de tantos sitios distintos es esto, que solo puedes verlos 1 o 2 veces al año. Pero lo bueno es que esas 2 veces al año suelen ser eventos importantes y al final se convierten en momentos espectaculares, sobre todo porque convocan muchos amigos. Como la Hawaiana, que para mí ya se ha convertido en visita obligada todos los veranos que pueda.
Bueno, y a partir de ahora preparaos porque toca una retahíla de entradas con todos los lugares a los que me han llevado mis viajes en este último mes. Aunque será según vaya subiendo todo el material digital que tengo, que es bastante.
A Suecia po weón
Bueno, pues aprovechando un percance que me tiene atrapado en La Paz más de lo que me gustaría, os cuento que este hombre no se va a volver a Sevilla más que por un mes. De allí toca conocer Edimburgo unas cuantas semanas, y luego a currar a Gotemburgo, Suecia, otros pocos meses. Así que nada, contra la crisis un poco de imaginación -y financiación del Estado si es posible, of course-, y a seguir conociendo mundo.
Despedidas, adioses y hasta luegos
Ayer fue la cena oficial de despedida de los extranjeros que hemos compartido este semestre en Santiago. Extranjeros y chilenos allegados, claro. En total, en la cena fuimos unos 40-45, en el botellón posterior unos cuantos más, y en la discoteca, al principio entera para nosotros solos, y llena, muchos más sumando amigos, conocidos y amigos de amigos. Un gran colofón para poner fin a la gran etapa que hemos vivido aquí.
Personalmente, lo que más me jode es que he encontrado aquí gente increíble de verdad. Construyes una nueva vida, con tus buenos amigos -algunos sois muy grandes, de verdad-, para solo 5 meses, y ahora ciao y nos vemos algún otro día en algún otro sitio. Es una pena, pero así son las cosas. Tampoco soy nuevo en esto y sabía que iba a ocurrir desde el principio, así que no me puedo quejar. Más en el mundo cada vez más globalizado en el que vivimos, que igual a alguien que has conocido en Santiago de Chile te lo encuentras el año que viene en París o Shanghai, vete a saber.
Pero quiero dejar constancia de que lo he pasado increíble aquí, y todo es gracias a la gente que he conocido y con quien he compartido esos momentos; sin ellos probablemente habría sido muy distinto. Y también me ha hecho crecer un poco más, por supuesto. Los intercambios estos no tienen precio. Así que gracias por todo chavales, y ya nos volveremos a ver en otro sitio. Ahora se pone fin a una etapa pero comienza otra. Hasta pronto.
Becoming 2.0
Bueno, pues ya que últimamente me ha tocado pasar por el aro y registrarme en un par de sitios que me había negado desde el principio, he cogido aquel post de eulez como inspiración y voy a hacer recuento. La cuestión es que ya la vida en internet ha dejado de ser una cosa de frikis para convertirse en la extensión virtual de nuestra propia vida. Yo ya no soy capaz de ver una película y al acabar no ir corriendo a votarla. Porque en realidad se simplifican mucho las cosas, ya no tienes que andar contándole a cada colega lo que te ha parecido -excepto en conversaciones más profundas al respecto, por supuesto-. Ahora basta con que uno coja, vaya a la página de turno y lo vea: ¿Un 8? Pues debe estar bien.
Pues como decía, en esta última semana me ha tocado registrarme en delicious y twitter, por culpa de un trato que no pensaba que la otra parte fuera a cumplir -maldito cabronazo ¬¬-. Pero como soy un tío de palabra aquí estoy, aún muy verde en delicious y casi recién salido del cascarón en twitter. El uso que le daré a ambas no sé cuál será -de hecho todavía casi no sé usarlas-, pero alguno les encontraré seguramente; ya que me han hecho registrarme, qué menos que aprovecharlas. Así que si queréis añadirme como contacto en ambas, simplemente hacedlo.
Por lo demás, y para socializarme un poco con vosotros -y que lo hagáis vosotros conmigo, si queréis-, voy a hacer recuento del resto de sitios en que ando metido en mayor o menor medida. Para empezar, si alguien quiere suscribirse a mis elementos compartidos en Google Reader, puede hacerlo aquí. En Menéame, aunque prácticamente paso de subir noticias desde hace tiempo -allí la tontuna campa a sus anchas-, soy este de aquí; si queréis añadidme como amigo o lo que sea: igual me gusta dejar comentarios de vez en cuando, especialmente llevando la contraria a la corriente mayoritaria -¿he dicho ya que allí la tontuna campa a sus anchas?-. Aunque quizá el servicio que más uso aparte del blog sea flickr. Al principio me hice pro para tener espacio ilimitado donde cargar mis imágenes o fotos, pero con el tiempo le he cogido el gusto a la fotografía y me encanta salir por ahí con la cámara a retratar lo que sea. No soy un profesional, sigo tirando de cámara compacta -más aún después de lo de Buenos Aires-, pero uno va aprendiendo poco a poco gracias a compartir fotos con los payos que hay por allí. En YouTube también estoy registrado, pero ahora lo uso más que nada para subir los vídeos que no puedo subir a flickr -los de más de 1:30 o que ocupan más de 150 mbs, creo-, que algunos hay.
También os dejo mi página de referencia en cuanto al cine, FilmAffinity. La verdad es que me gusta mucho, es muy completa y con mucha información, y el tema de las almas gemelas y el añadir a tus amigos está bastante bien. Si queréis agregadme como tal, allí soy harmonica. En cuanto a la música, me registré hace no mucho en Last.fm, pero no me ha convencido, sobre todo desde que dejó de hacer scrobbling la música que escucho en el iPod; y más todavía desde que me enteré que han hecho la radio de pago. Aunque da igual, allí soy este de aquí, por si a alguien le interesa. Aunque es verdad que últimamente estoy visitando más DiscAffinity, que aunque tiene el mismo nombre y va de lo mismo que la de cine, parece ser que no es de los mismos autores que aquella; y también está bastante más verde; pero como concepto me gusta más que Last.fm. Ahí sí que os propondría que os registrarais, porque cuanta más gente vaya subiendo discos, más rápido se irá completando la base de datos. En ella sigo siendo ChemicalSon.
Así que creo que eso es todo. En Facebook también estoy, claro, pero allí me tengo por regla no agregar a nadie que no sea mi amigo o conocido personal. Por lo demás no sé si me olvido algún sitio importante en el que esté registrado, pero para algo están las actualizaciones. Así que nada, os animo a que nos socialicemos un poco y compartamos un poco más de todo.
Un año menos pa ser viejo
Bueno, prometí una entrada la semana pasada sobre mi aventura por la Patagonia, pero la gripe se me ha llevado por delante y no he podido; aparte de que aún sigo subiendo fotos del viaje.
Entretanto me ha dado tiempo para cumplir un año más. Un puto año más, y van 26. Esto ya es una cifra seria; para mí, este lustro, el que va de los 26 a los 30, es el más crucial para lo que voy a ser yo en el futuro. Miedo me da ponerme a pensarlo. Son muchas las cosas que tengo en la cabeza pero muy poco el tiempo para cumplirlas. Joder, si es que ya no me da tiempo ni a echarme una partidita a algún juego, con lo que me gustaba a mí pasar mis ratos delante de la consola.
Ya no puedo cumplir años con ligereza. Ahora cada uno que cumplo es una cuenta recesiva, un me queda menos para todo esto que quiero hacer… y el tiempo sigue corriendo. Son muchos los proyectos: vivir en otros países, conocer mundo, aprender más idiomas… Y todo antes de asentarme en ningún sitio. Para cuando lo haga tengo otras tantas cosas que poner en marcha.
Más reflexiones de mis 24. Reflexiones de mis 25.
Por lo demás, ha sido posiblemente la mejor celebración que he tenido de un cumpleaños en mi vida. En Chile, de fiesta en mi casa con mucha gente, y todo el mundo pasándoselo bien. Hubiera sido la celebración perfecta, de no ser por el puto bicho que tenía dentro y que además de toser como un descosido me hacía cagar agüilla amarilla cada rato. Sus muertos.
Parón obligado
He estado varios días ausente de por aquí obligado, porque no tenía internet en mi nuevo hogar santiaguino y luego he estado de viaje. Pero eso me ha dado como 57 entradas en la recámara para escribir, así que estén sintonizados a sus feeds que esta semana habrá un buen puñado de entradas interesantes.













