Todo nosotros

- Creo que somos unos archipámpanos si nos fiamos de Napoleón. Este hombre que ha conquistado la Europa como quien no dice nada, ¿no tendrá ganitas de echarle la zarpa a la mejor tierra del mundo, que es España, cuando vea que los Reyes y los príncipes que la gobiernan andan a la greña como mozas del partido? Él dirá, y con razón: «Pues a esa gente me la como yo con tres regimientos». Ya ha metido en España más de veinte mil hombres. Ya verás, ya verás, Gabrielillo, lo que te digo. Aquí vamos a ver cosas gordas y es preciso que estemos preparados, porque de nuestros reyes nada se debe esperar y todo lo hemos de hacer nosotros.

Pacorro Chinitas, el Amolador
Episodios Nacionales: La Corte de Carlos IV, Benito Pérez Galdós

Y así, esas sabias palabras del amolador de Benito Pérez Galdós, se pueden dar por buenas de nuevo a principios del siglo XXI.

El placer de lo bien hecho

Estos días he estado entretenido leyendo la revista Orsai del amigo Casciari, y la verdad es que es un verdadero placer pasar cada página, leer cada relato, que, independientemente de su calidad, que los hay que me han gustado mucho, y los hay que me han gustado menos, da gusto leerlos, disfrutar los dibujos que los acompañan, saborear el olor y el tacto de cada página. Lo que ha conseguido Hernán es una experiencia sensorial, más que puramente intelectual. La revista que él ha hecho no son las letras que contiene, es el conjunto del producto, de las sensaciones que lo acompañan. Pasar cada página y tocar su textura, de mejor calidad que las de la mayoría de los libros que compramos, olerlas, disfrutar con la maquetación de cada página con sus dibujitos y todo, aunque no te pares a observarlos… es algo distinto; es decir cuando abres la revista ‘voy a desconectar de la vida digital’, que cada vez nos hace más falta. Es ir a contracorriente, y al mismo tiempo, enseñarle a los editores (discográficas, productores, etc) el camino hacia donde tienen que ir; con este experimento, el señor Casciari está mostrándole a la industria cultural la salida a su crisis: hacer cada cosa con mimo, ponerle cariño a cada página que escribas o que maquetes, a cada concierto que des, a cada cosa que hagas y que quieras que la gente pague por ella. Es mostrarles el camino hacia donde van los mercados culturales, que no somos más que todos nosotros, los consumidores, con la diferencia de que ahora somos nosotros quienes decidimos, no los jefes de la industria. Aunque no vayan a querer verlo, pero todo el tiempo que tarden va a ser cuota de mercado que les va a comer este nuevo modelo de negocio (o más bien, modelo de distribución cultural).

Iba a hacerle fotos para que viérais a lo que me refiero, pero he dicho ¿pa qué?, visto que el amigo la ha colgado en su página enterita. Así que bueno, aquí os dejo el enlace donde podéis echarle un vistazo, para que entendáis lo que quiero decir; aunque como ya digo es algo que hay que tocar y leer en mano para poder disfrutar completamente. El tío sabe que haciendo eso ha acabado con el problema de las editoriales e internet, y es plenamente consciente de ello (quienes no lo son son ellas mismas y los ‘artistas’ multibienpagados).

A este pdf no lo colgó un anónimo en Rapidshare, no está en la clandestinidad de la Red. Todos los artistas que escriben y dibujan en este pdf cobraron sus honorarios. Y ahora la obra es gratuita. En este sencillo acto, damos por finalizado el problema de la piratería editorial en Internet.

Así que os dejo la recomendación a los que no la conozcáis: merece la pena. Aunque solo sea por el placer de tener un objeto bien hecho entre tus manos (pero que luego además en su interior acompaña esa sensación exterior). Un 10 para Hernán.

En la búsqueda del Tao (II)

El Maestro hace su tarea
y después se detiene.
Comprende que siempre el universo
escapa a todo control
y que intentar dominar los eventos
es ir a contracorriente del Tao.
Puesto que cree en sí mismo,
no intenta convencer a nadie.
Puesto que está contento consigo,
no necesita la aprobación de otros.
Puesto que se acepta a sí mismo,
el mundo entero lo acepta.

Tao Te Ching, Lao-Tsé