El momento se va acercando

¿El momento de qué?, os preguntaréis. Pues el momento de probablemente cerrar esto. No porque quiera, que siempre tengo alguna mierda que soltar por aquí. Pero sí que es verdad que, aunque he intentado retomar la constancia de otras épocas, no lo he conseguido nunca, entre otras cosas porque esto quita mucho tiempo y cada vez tengo más cosas que hacer; y por si eso no fuera poco, me he ido metiendo en muchas otras historias que también requieren su tiempo correspondiente. El caso es que tiempo para escribir por aquí cada vez he ido teniendo menos. También porque tengo un par de proyectos de algo escrito mucho más serio, que no tiene cabida en este blog, sino que más bien irá -si lo acabo algún día- en formato libro.

Así que, por todas estas razones, voy sintiendo que cada vez está más cerca el momento en que cierre esto. Lo hago agradecido, porque he aprendido a escribir aquí: todas las horas de práctica y que he dedicado a este blog no han caído en saco roto. Gracias a esto, en parte, es por lo que he tomado la decisión de escribir algo más serio. Veremos en qué se queda. Pero vamos, la razón más importante por la que probablemente chape esto en algún momento, es que en cuanto esté asentado en España (que puede ser este año o dentro de 2 o 3), me meteré seguramente en alguna historia política; y para evitar situaciones comprometidas, por pura prudencia, cerraré esto. Mientras tanto a lo mejor escribo alguna cosa, pero como ya he dicho antes, las ganas y el tiempo que tengo son cada vez menos.

No lo quiero dejar de momento porque siempre tengo algo que contar. Pero por ejemplo, este año pasado se me han quedado en el tintero algunas entradas que quería haber escrito, que sea por pereza o por escasez de tiempo, no he acabado escribiendo. Así que en esta tesitura, cada vez tiene menos sentido mantener esto abierto. Pero bueno, que veremos cómo va evolucionando la cosa.

Idealismo

Todo hay que reconocerlo: la verdad, la gentuza esta que nos gobierna (no los sucesivos gobiernos que hemos tenido, sino los que hay detrás), se lo ha montado muy bien. Nos han engañado que te cagas, haciéndonos creer que vivíamos en un país ideal, con un paso de una dictadura a una democracia ejemplar, y etc. Buena parte de responsabilidad en esas ideas las tienen los medios de comunicación; pero ha sido muy inteligente meterlos dentro de la ecuación. Y muy sorprendente, viniendo de todos estos catetos que han hecho todas las chapuzas que están saliendo a la luz últimamente. Me imagino que con dinero (u otras cosas) también se puede comprar asesoramiento externo, entre otras muchas cosas.

Aparte de esto, también les tengo que reconocer otra cosa: dado lo fácil que es engañar y manipular al pueblo español, lo tonto es ser un idealista. Es mucho más fácil (y está mejor pagado) ser un chorizo y un delincuente y tener tu yate y tus mansiones y tus fiestas llenas de droga y putas a costa del resto de tus compatriotas. Es lo fácil, y lo más rentable. Y además, hasta inteligente, visto que los muy capullos ni se dan cuenta; ni aun tras salir toda la información a la luz, se dan cuenta. Se siguen creyendo lo que les han metido en la cabeza durante tanto tiempo, aun con toda la evidencia empírica en su contra, porque son incapaces de mirar a la realidad con sus propios ojos. Y además, si después de años de vivir gobernados por delincuentes, sale alguien dispuesto a cambiar las cosas, no se lo creen; porque claro, lo normal es estar gobernados por delincuentes, y todo lo que sea salir de ahí, pues como que chirría. Es para daros la razón a los que habéis estado de chanchullo en chanchullo todos estos años a costa de los demás, sí señor. Porque ole vuestros huevos. Lo habéis hecho del carajo, la verdad.

Ahora, lo malo de ser un idealista es que uno sufre viendo el estado tan lamentable en el que se encuentra este país con tanto potencial. Sufre viendo gente con talento y que vale mucho desperdiciada, o dándole el fruto de su trabajo a otro en vez de utilizarlo para mejorar su tierra y ayudar a sus paisanos a ser mejores. Y sufre cuando ve que uno se tiene que ir de su tierra y su país para que le valoren sus capacidades de una manera justa. Pero claro, es la consecuencia de que haya en lo más alto gente inepta e inútil cuyo único mérito es ser una buena marioneta, y que solo es capaz de valorar el pelotazo y el dinero fácil a costa de los demás.

Lo malo del idealismo es eso. Pero lo bueno, es que se aspiran a ideales más altos y que no son alterables por ninguna ley, ni por ningún orden social. Que por más que gente sin ninguna capacidad para estar dirigiendo una sociedad se empeñe en estarlo, los que más valen van a seguir valiendo más, y solo tienen que ponerse a demostrarlo para empezar a revertir las cosas. Lo malo también es que hay que luchar mucho para conseguirlo, y ese es el escudo tras el que se esconden aquellos. Porque aprovechan cada vez que uno baje la guardia, para volver a pudrir y corromper la sociedad en su provecho. Eso es lo malo y contra lo que nos tenemos que vacunar para que no vuelva a ocurrir. Porque si uno les deja hacerlo, al final lo pagamos todos: nosotros, y los que vengan luego, y en la vida vamos a poder salir de este pozo.

Se acaba

Pues una semana me queda por aquí. En una semana, si no ocurre nada imprevisto (Virgen del Rocío, hazle caso a la menestra Báñez y dame un trabajo, anda) estaré de vuelta por España. Con qué hacer luego, no tengo ni puta idea. Pero vamos, que no me voy a quedar parado como en los últimos X años. Ya me he puesto en funcionamiento, y esto ya no se para. El tema es saber dónde voy a ir a parar el año que viene; o, vamos, el mes que viene si puede ser.

Antes lo de moverme de un país a otro me daba igual. Me daba igual ponerme a aprender sueco (que no lo hice al final, por ciertas circunstancias), que esloveno, que ruso o chino mandarín. Ahora ya lo miro un poquito más. Las ganas de aprender cosas las sigo teniendo, lo que pasa es que el tiempo pasa, y cada vez tengo más cosas para hacer, y en consecuencia, menos tiempo para aprender o llevar a cabo proyectos personales. Así que ahora me miro más el que pueda ser mi próximo destino. Lo que tengo claro es que España no. Ya me he desgastado lo suficiente en estos últimos años de manifestaciones, discusiones constantes con todo el mundo (¡pero qué podemos esperar de un país de paletos como el nuestro, que les mangan en la cara y no hacen más que mirar para otro lado!) y pelear por algo que no llega. Que llegará y tiene que llegar, por supuesto; pero ahora le dejo mi lugar a otro, que yo ya me he peleado suficiente.

Lo del EVS este no me lo esperaba. Ni me lo esperaba, ni me lo planteaba. Pero bueno, cosas de la vida, me tocaba ponerme ya en funcionamiento, sin querer forzar mucho la máquina, que todavía no me encontraba bien del todo de mis historias, y me resultó una buena salida, además de que tenía algún contacto que me lo facilitaba. Al final me he alegrado. No es un año (en mi caso 6 meses) de cachondeo: aquí vienes a hacer cosas, y a cumplir con tus horarios y todo eso. Lo que pasa es que vienes a hacer cosas más enfocadas a lo social. Nada de a vender lo que sea para que tu jefe de turno se forre a tu costa. A esto vienes por lo general a hacer cosas para la gente, normalmente de algún pueblo perdido, o de algún sector de la sociedad muy concreto. Conoces mucha gente que no te esperas, gente de todo tipo, del país en el que estás y de muchos otros, que están en situaciones que no te imaginas o que están en tu misma situación por circunstancias impensables también. Y al final, como ocurre cuando uno acaba un erasmus o lo que sea, lo que queda es eso, lo que verdaderamente importa: la gente. Es lo que nos da y lo que nos quita, mucho más que el lugar en el que estemos; porque el lugar en el que estamos está hecho fundamentalmente de gente, y son ellos los que hablan la lengua que vas a aprender, los que te van a transmitir la cultura del lugar en cuestión, con los que vas a establecer vínculos (o no), etc.

(la foto no es mía)

(la foto no es mía)

Lo que más me ha gustado de este programa es lo abierto que es: uno puede hacer prácticamente lo que quiera. Si se te ocurre un evento cualquiera, puedes preguntar a tu organización, y si les gusta la idea y hay dinero para ello, pues ¿por qué no?. Que son organizaciones generalmente más abiertas que un trabajo estándar, en el que te dan un contrato con tus tareas y te ponen un jefe, y ya está; de ahí probablemente no vas a salir. Aquí se fomenta la creatividad ante todo. Y eso es lo que me ha parecido más bonito: el no estar encorsetado.

Aquí me podéis ver moderando una mesa redonda sobre democracia

Aquí me podéis ver moderando una mesa redonda sobre democracia
Foto de Tomaž Zupan

Por lo demás, pues como ya sabía antes de venir, 6 meses no son suficientes para disfrutar de un sitio. Me voy sin saber esloveno más que chapurrearlo y bastante lentamente (pero vamos, con un canto en los dientes me doy: intentadlo vosotros, a ver qué conseguís :P); pero con la convicción de seguir estudiándolo en casa una vez vuelva. Lo jodido es que al ser parte de otra familia lingüística, no tenemos casi ninguna referencia de las palabras que usamos. No es como el inglés o el francés, que tienen muchas palabras en común con nosotros, la mayoría porque vienen del latín. Por lo demás, en estos 6 meses, pues he conocido mucha gente, eslovenos del pueblo este y también muchos otros voluntarios que están por toda Eslovenia. Es difícil hacer amigos en 6 meses, y no es tan fácil conocer gente fuera del trabajo en un pueblo así; y respecto a los voluntarios, estando en distintas ciudades, es muy jodido juntarse a menudo. Además, al no seguir esto un curso académico, no tiene unas fechas fijas, y mientras yo he estado aquí muchos que conocía se han ido y otros nuevos han venido; con lo cual, no hay nada estable. No es ni bueno ni malo, simplemente es distinto y te tienes que adaptar. No he hecho amigos tan buenos como los que hice durante mi erasmus o en Chile, pero he conocido gente que me gustaría y ojalá vuelva a ver. Lo que me ha chocado es que, al contrario de un erasmus o un intercambio universitario, a hacer un voluntariado de estos viene gente desde los 18 hasta los 30, con lo cual te encuentras con gente muy muy distinta: un punto a favor para la capacidad de adaptación de cada uno.

Así que, esto ha sido más o menos lo que he vivido en estos 6 meses por aquí. Eslovenia es un país, como cualquier otro, porque todos lo son, interesante. Pero fundamentalmente es un sitio muy tranquilo, donde se respeta la naturaleza y donde alguien a quien le guste disfrutaría como un enano. Para mí, ha sido una etapa de mi vida distinta. Igual que Suecia fue el comienzo de mi bajada a los Infiernos, Eslovenia ha sido parte del comienzo de mi salida de ellos. De mi etapa en Suecia reniego un poco por ello, aunque sé que es injusto; de mi etapa esta, creo que poco va a salir que no sea bueno. Pero de todas maneras, ahora, mirando hacia delante, vamos a ver qué viene como próximo capítulo.

Prešeren

No sé por qué me gusta aprender idiomas. No lo sé, la verdad. Yo creo que es, para mí, una manera de sumergirme de lleno en la cultura que estoy aprendiendo, aún más que simplemente viviendo aquí. Es la manera que tienen más genuina de expresar sus verdaderas ideas y pensamientos. Un idioma es la evolución perfecta, podríamos decir, de la manera de pensar, y expresarse, de las personas que lo han hecho evolucionar.

Además, tras haber aprendido unos cuantos, para mí también es una cuestión de eficiencia: es mucho más rentable, en términos de tiempo, aprender un idioma si se habla en el lugar que vives, que si vas a aprender otro distinto. Por ejemplo, con el inglés, nunca me he molestado mucho porque, además de que tenía un nivel aceptable, sé que los esfuerzos que haga en mi casa, mientras no viva en un país anglohablante, son más bien poco eficientes. Pero bueno, al final uno tiene que aprender sí o sí, porque en este mundo actual nuestro es lo que hay. Respecto al esloveno, pues llevo 4 meses metido de lleno en la tarea. Que es bastante jodido para alguien que no ha tenido ningún contacto con ningún idioma eslavo, pero es bastante interesante; a pesar de que lo hable tan poquita gente (¡y con tantos dialectos distintos!). La cuestión es que, viviendo aquí, en Eslovenia, allá donde voy veo palabritas, puedo preguntarle a la gente que conozco, y ese tipo de cosas que son las que hacen que sea mucho más fácil aprender un idioma cualquiera.

Para mí, la mayor satisfacción y meta al aprender un idioma es, más allá de poder comunicarme con los habitantes de ese lugar, que hablando español e inglés no es tan complicado, es ser capaz de leer su literatura en versión original. En particular a algún poeta famoso o algo así. Creo que leer poesía en versión original es la mayor gloria que puede alcanzar un amante de las letras, independientemente del idioma que sea. Todavía me acuerdo cuando abrí la Divina Comedia en italiano y empecé a leerla: es otro nivel. Luego coges alguna traducción al español, y es que es una puta mierda; ni rima ni nada. En esloveno, esta satisfacción podría decir que es leer a Prešeren. Estoy aprendiendo y es muy jodido traducir un poema de hace siglo y medio, pero precisamente por eso, a pesar de todo y todas las peleas con los diccionarios y los ratos largos buscando la traducción de una sola palabra, es que merece la pena cuando consigues hacerlo.

Por eso, a mi ritmo y sin prisa, voy a ir subiendo las cosas que vaya traduciendo a WikiSource. De momento llevo dos y los siguientes irán a un ritmo muy lento; pero procuraré ir haciéndolo poco a poco. Pero mientras tanto, os dejo por aquí también el primero. Este es el texto original.

A las cuerdas

¡Cuerdas! sonad suave,
¡suave, cancioncilla! ponte de luto;
los dolores de mi corazón escondidos
a la cruel (ella) indica:

qué pálida mi cara está,
cómo muere la luz de mis ojos,
cómo corren desde ellos lágrimas,
que el amor alumbró;

desde el deseo cómo lamenta,
por él añora el corazón,
cómo a él la alegría le es ajena,
cómo la dicha no conoce;

cómo consigo siempre me arrastra,
por donde va, su cara,
cómo sus formas florecientes
en el corazón llevo cada hora;

y cómo sabe, que a ella alabanzas
me gustaría cantarle en adelante,
si no se compadece pronto,
¡tienen que acabarse estas para siempre!

¡Tú y demás que esto sabe llevadle
querellas, cuerdas! allá hasta ella;
en caso que las necesite, ablandad su despiadado corazón.

Es una traducción mía, así que no sería raro que haya cometido algún error. En cualquier caso me ha costado lo mío, dando vueltas por varios diccionarios todo el rato y a veces ni aun así: es la mierda de los casos y las declinaciones de esta gente, además de que es un poema del siglo XIX y el lenguaje debe haber cambiado algo hasta hoy día. En fin, el caso es que quería acercaros a este hombre un poquito. El resto de poemas que vaya traduciendo (de nuevo, con tranquilidad), los iré subiendo a WikiSource.

La naturaleza de Eslovenia

Ya comentaba en una de mis últimas entradas que aquí hay mucha naturaleza. Eslovenia es un país chiquitito, y por ello el paisaje no varía demasiado: es casi siempre montañas y bosques. Pero la verdad es que es espectacular lo mires por donde lo mires. Para la gente de aquí no, que ya están acostumbrados, y en realidad cuando hablas con ellos están deseando largarse de tanta montaña y tanto valle. Parece como que les oprime verse siempre rodeados de tanta altura. Pero para mí, que soy andaluz, y he crecido con la tierra seca la mayor parte del año y pocos árboles más allá de olivos y pinos, pues me flipa.

Llevo por aquí unos 3 meses, y en estos meses me ha dado bastante tiempo de disfrutarla. Solo con el pasear por la ciudad, que como ya dije en mi entrada de resumen, aunque las casas sean feotas tienen sus jardines muy bien cuidados y verdaderamente floridos y rebosantes de vida. Pero es que además he visto muchas cosas muy guapas: cuevas increíbles, lagos preciosos, valles y ríos flipantes… Eslovenia es un sitio al que venir con coche y pasarse por los pueblecitos e ir disfrutando del paisaje. Porque además aquí lo que hay es eso, pueblecitos. Si aquí consideran a un pueblo de unos 7000 habitantes ciudad, pues ya podéis imaginaros cómo es el resto del país.

la cueva de Postoina
el lago de Bohinj

El turismo cultural o de ciudad no está muy desarrollado por aquí. Básicamente porque ciudades con mucha historia o mucha cultura tampoco hay tantas. La ciudad que dicen (de nuevo, un pueblecito) que es la más bonita de Eslovenia es Piran (y doy fe de que es muy bonita), y básicamente porque es de ese estilo veneciano característico de la Dalmacia. También Koper tiene su aquel, pero el centro antiguo, porque la parte nueva es tremendamente fea. Aparte de eso, está Liubliana, cuya zona turística y para visitar son tres calles y media. Que es un sitio muy agradable y tranquilo, pero que en menos de dos horas ya te lo has visto. Y venirse hasta Eslovenia para eso, pues como que no, ¿no?.

Piran/Pirano

El caso es que aquí, a falta de una vida nocturna y festiva intensa, estoy tratando de disfrutar los días que tengo libres para hacer alguna escapada natural. Que es lo que abunda aquí y que es realmente atractivo. El finde pasado estuve en Bled y Bohinj, y creo que por Eslovenia, lo más interesante que me queda por hacer o ver, es el asalto al Triglav. Que no sé si lo conseguiré, pero bueno, las ganas y el tiempo creo que los tengo.

la garganta del Tolminka

El Azul de la Dalmacia

Miro tu mar y siento como
si mirara dentro de mí;
tan intenso es aquel azul,
el azul de un mes de abril.
Solo roto por tus jirones,
islas e islotes deseando huir:
manchas verdosas que se internan
en esta limpidez añil.

Desde Roma quedaste huérfana,
y aunque hubo madres por ti
preocupadas, satisfechas,
en que volvieras a surgir,
nada ha podido evitar
a nuevas hordas invadir,
tal cual los ávaros hicieron,
toda esta belleza sin fin.

Pero tu mar será tan azul
siempre, como aquel que hay en mí.