Una de pizza casera

Una de las cosas diferentes que ha tenido este año es que en vez de quedar solo para beber y emborracharnos, tambièn hemos hecho muchas comidas. Durante el primer trimestre la verdad es que comimos bastante mal, pero vinimos de navidad con el chip cambiado. Unas veces ha tocado paella (muchas… no he comido màs paella en toda mi vida como en Bologna), otras croquetas, potajes, etc… que te alegraban el dìa. Asì he criado a Josè Luis para que luzca tan hermoso.

En el capìtulo de comida italiana hay que darle las gracias a Luca, el Caniho, nuestro amigo italiano. Un dìa nos hizo unos tallarines a la bolognesa caseros (casero desde la pasta, amasada por nosotros mismos, hasta la salsa; ya lo pondrè aquì un dìa) que subiò directamente al nùmero 1 del podio de la mejor pasta que he degustado jamàs; sencillamente increìble. Y el otro dìa nos sorprendiò con unas pizzas que hicimos aquì en casa, con la masa hecha por su mamma, que tambièn fue a parar directamente a un lugar privilegiado en mi memoria culinaria.

el artista y su obra

Lo bueno es que estamos aprendiendo a hacerlo nosotros; asì el año que viene podremos recordar Bologna no solo en las fotos, sino tambièn desde el paladar.

Declaraciòn de principios blogueros

Llevo ya casi un año con blog, contando con el que tuve en Bitácoras. He tenido por tanto dos blogs entre aquel y este, contanto las cosas que creo dignas de ser contadas o cuando menos mencionadas. En este tiempo tambièn he conocido muchos otros blogs, me he metido un poco en este mundillo, y he aprendido bastante de esas otras personas que tambièn tienen cosas que contar, de su manera de escribir, de organizar esta especie de diario nuestro, de diseñarlo… de muchas cosas positivas, vaya. Tambièn he aprendido en otro sentido. En un sentido negativo: he aprendido còmo no quiero que me afecte este mundo. Hay competencia en la blogosfera. Mucha competencia; ansias de conseguir lectores. Por supuesto, yo quiero escribir para alguien, quiero que me lean; pero quiero independencia, seguir siendo yo mismo, seguir escribiendo cuando me venga en gana y lo que me venga en gana.

Me he dado cuenta que esto absorbe bastante y que, una vez te has hecho conocido y te has creado seguidores, te sientes en compromiso: hay veces que te sientes obligado a escribir. Asì perderìa la esencia; si escribo algo es porque quiero contar algo, y no al revès: no contar algo para asì poder escribir una nueva entrada. No quiero que me pase a mì, e intentarè en la medida de lo posible que las cosas sigan siendo asì.

Asì que, quiero que si hay alguien que viene por aquì a menudo y me sigue de un modo u otro, sepa que yo voy a seguir como hasta ahora: escribiendo cuando me apetezca, y por supuesto, cuando pueda, que procurarè sea a menudo.

Okupaciòn ferroviaria

1 de Mayo a las 1 de la mañana. Estàbamos esperando en la estaciòn de Bologna el tren nocturno que iba a Roma desde Milàn, para ir al macroconcierto que habìa en Roma al dìa siguiente. No querìamos pagar el tren y nos habìan dicho que ese tren era el que estaba okupado, asì que fuimos todos de cabeza. Lo que no sabìamos es que estaba tan lleno de gente; estaba tan petado que no se podìa subir por las puertas ni los pasillos y la gente tenìa que entrar por las ventanas.


Nosotros conseguimos entrar y hacernos un hueco en el servicio, empujando a saco. Èramos 8 personas en 1 m2. Hubo bastantes que se quedaron fuera: habìa gente para ocupar 2 trenes que vinieron casi seguidos, aunque el siguiente no iba tan agobiante como el nuestro.



Una vez hubimos arrancado nos alegramos, pero no sabìamos que nos esperaban las 6 peores horas que he pasado nunca en un tren: de 1:30 de la mañana hasta las 7 de pie y sin poder dormir y ni siquiera sentarte, y con un calor asfixiante. Yo dentro de lo que cabe no tenìa tan mal sitio, con el airecillo que entraba de la ventana, y el lavabo que me permitìa apoyarme un poco (no mucho, que cedìa). Pero Jorge por ejemplo tuvo que aguantar la peste del vàter todo el viaje y a la gente que venìa a mear. Esto no se ve muy bien, pero es una chavala meando, sentada en el vàter entre Jorge y yo.

el vàter debajo nuestra

Otros amigos fueron en un compartimento, gracias a que les abrieron la ventana para entrar. Los notas iban hasta en los sitios de las maletas.

compartimento

el màs còmodo

durmiendo en el sitio de las maletas

en los compartimentos

Y esto era en el tren Milàn-Roma, bastante moderado. Otros, como el que venìa de Reggio Calabria (justo en lo màs al sur de la penìnsula), tuvieron una okupaciòn mucho màs salvaje.

¿Y el concierto? Pues increìble, claro. Pero ya hablarè de èl en otro momento.

La mùsica italiana

La mùsica italiana se puede resumir en una palabra: basura. Es una puta mierda. Asì de claro. Pones la Mtv italiana y no hay nada que merezca la pena. Igual que en España, dirèis; pero no, es que le preguntas a cualquier italiano ¿Y aquì què grupos hay asì buenos?, y no te saben responder. Lo que triunfa aquì es lo que nos llega a España: Laura Pausini, Tiziano Ferro, Eros Ramazzotti, etc… y no hay mucho màs.

Bueno, la verdad es que alguna cosilla sì que hay, aunque el nivel general es bastante bajo. En todo este tiempo he llegado a conocer algunos grupos interesantes, y aquì voy a hablar de dos de ellos: Afterhours y la Bandabardò. Los primeros hacen un tipo de rock y son bastante buenos, y tienen un directo muy potente; a mì son sin duda el grupo italiano que màs me gusta. Los segundos son màs del rollo italiano, una especie de ska/rock alternativo, pero una de sus canciones es seguramente la que màs he escuchado este año (màs que nada porque es la misma gente la que la tararea y la canta por ahì: ha sido la canciòn de este erasmus – Beppeanna).

Attenziò,
Concentraziò,
Il ritmo è
Vitalità

Os dejo aquì unos temas vìa myspace para que los escuchèis y opinèis vosotros mismos. AfterhoursBandabardò

Qué mala es la vida erasmus

Yo esto antes no lo tenía…

9 meses para criar a José Luis y q esté as de hermoso

En cuanto vuelva a Bologna voy a tener que hacer algo al respecto. Se avecina la operación: Eliminar a José Luis. Será una lucha a muerte entre él y yo, pero la ganaré, estoy seguro.

Binomio

(…)
Mentes despiertas que olvidan y que abandonan,
odios que perdonan, restos que de pronto afloran,
es asombroso ver cómo el binomio humilla al poderoso,
y otorga al débil la fuerza de cien colosos.
Por eso lo admiro, él nos llena de sentido,
cuando cura a los heridos y despierta a los dormidos,
así, de forma súbita, la maldad es bendita,
la frialdad, bonita, y el silencio grita fuerte.
Binomio es el beso que sabe a muerte,
el golpe, pero de suerte,
el paso para perderte,
la inercia para encontrarte,
cerrar los ojos y así verte,
dejarte porque duele tanto tenerte y amarte.
(…)

Binomio
Ars Magna, Nach

De fiesta por ahì

Ahora mismo estoy de fiesta, en casa de una americana màs rica que un pan con mantequilla y mermelada, en Lyon (Francia). Estoy un poco ciego, la verdad. Es la primera vez que escribo desde una fiesta en tiempo real y me hacìa gracia hacerlo xD. Por cierto, en los teclados americanos no existen los acentos… [corregido].

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