Princesas fuera de sitio

Una princesa dormida
En un castillo vacío
Al despertar se dio cuenta
Que estaba fuera de sitio

En medio de la ciudad
Anda arrastrando su traje
Las joyas de su corona
No sirven para este viaje

Alerta
Gato Negro♦Dragón Rojo, Amaral

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Reporte de mi vida irlandesa nº 2

Ya llevo aquí 20 días, parece mentira. La verdad es que se está pasando el tiempo muy rápido, entre racha dejando currículums por ahí, fiestecillas, los Juegos, y alguna que otra visita turística. La vida corkiana está llegando a su fin y en 10 días tocará volverse para España. Qué putada chavales.

Mi vida estos últimos días ha transcurrido tranquila y apacible (hay sitios en los que dirían tocándome los huevecillos, sin más). Lo de buscar trabajo ya comenté que estaba complicado, así que desistí pronto. Entre que no he sido muy original y hay más gente que ha pensado lo mismo que yo, reduciendo el mercado, y que me voy dentro de poco y tengo que ponerme a estudiar (ahh… qué ganas de terminar la puta carrera), pues no encontraba mucha motivación. Ya se sabe, hasta que no te ves apretado, no le pegas el tirón de verdad. Así que ahora ando en pleno proceso de mentalización respecto a mis exámenes de Septiembre. En Irlanda, ni más ni menos.

Por lo menos he tenido tiempo de moverme un poco. He visitado varios sitios, que os comentaré ahora en breves: el castillo de Blarney (aquí al lado), un pueblecito de la costa que elegimos al azar y los Acantilados de Moher.

un paisaje irlandés desde el autobús

De Irlanda, pues tengo que decir que me está gustando, a pesar del tiempo. Está entrando en la Lista de Países que me Caen Bien™ (de la que por cierto, algún día tengo que hacer una entrada). No sé, es sobre todo la gente de aquí, que parece exactamente lo que son: gente muy humilde, que ha pasado muchos años de pobreza (sobre todo desde la gran hambruna de 1845, que redujo en un 25% entre muertos y emigración la población de la isla), y que ahora por fin están empezando a disfrutar de riqueza. Se nota también en que son mucho más relajados en su manera de vivir; a veces esto me recuerda en desorden a la misma Sevilla, por no decir que aquí es mayor. Incluso se ven un buen montón de canis irlandeses, con sus chándales y gorras y sus coches tuneados, cuando vas paseando por la calle. Pero han tenido la suerte de cara en los últimos años, en forma de empresas tecnológicas y de informática, ya que en los últimos años las grandes empresas del sector empezaron a establecerse aquí al ser un país angloparlante y que estaba incentivando la inversión extranjera, y el dinero ha empezado a fluir. Así hasta llegar a donde están ahora, a la cabeza de los países desarrollados del mundo.

Pero eso no se ve tanto por la calle, en las calles mismas. Aquí, como ya he dicho, se ve que son más desastre, que aunque estén ganando mucho dinero lo están gastando en empezar a vivir la vida por fin, y ya se preocuparán luego de otras cosas más triviales (o sea, menos vitales), como el hacer sus ciudades bonitas y ordenadas y en estresarse con sus trabajos.

Por lo demás, pues es muy bonita la isla, la verdad. Da gusto recorrerse las carreteras, con tanto verde y paisaje guapo (aunque eso sí, autopistas hay más bien pocas, con lo cual cualquier trayecto de pocos kilómetros se hace eterno). Si no fuera por este tiempo de mierda, daría gusto venirse aquí a pasar los mesecitos de verano. Porque lo del tiempo es tema aparte. No es que no pare de llover, es que sí para, que es lo que toca los cojones de verdad. Pero para, sale el sol, y en cuanto te pones a hacer planes de ir a algún sitio, una barbacoa o pasarte la tarde en el parque y te dispones a salir de casa, empieza a caer agua otra vez, aunque sea de tamaño minúsculo para tocar los huevos. Y así todos los días. Si puedes vivir con eso, el resto va rodado.

mi primera barbacoa lloviendo

Con respecto a la exploración turística, me he dedicado un poco a ella hasta ahora, a falta de conocer lo más importante.

Castillo de Blarney

Pues es un castillo aquí cerca de Cork, creo que uno de los mayores atractivos turísticos de esta zona, lo cual no es decir mucho. El castillo en sí, por el sitio donde está y por todo el verde que lo rodea, es bastante pintoresco; pero como castillo la verdad es que no tiene mucho. A cualquiera que haya visitado uno de esta especie en España no le parecerá nada especial. Aunque lo mejor de todo son las vistas y el jardín que tiene, que es espectacular.

Castillo de Blarney

Castillo de Blarney

Castillo de Blarney

una parte de los jardines

la roca de los druidas

(más fotos en Mi Flickr)

Acantilados de Moher

Otro día cogimos y nos fuimos a los Acantilados de Moher y alrededores, pasando antes por Limerick un ratito.

el castillo de Limerick

Los acantilados la verdad es que son la polla. Es realmente espectacular el pasear por ahí mientras el viento está levantando el agua y pegándote en la cara. No os puedo contar mucho más, es algo que hay que sentir, así que os pongo alguna fotillo y vídeo para que os hagáis una idea.

Cliffs of Moher

Cliffs of Moher

seguro q te hago caso..

Cliffs of Moher

Cliffs of Moher

Cliffs of Moher

(más fotos en Mi Flickr)

Después de allí fuimos a otro sitio cercano, los Burren Walks, otro sitio de paisajes rocosos guapos y acantilados. La verdad es que esta zona es para venirse con el coche y explorarla más a fondo, los paisajes son increíbles.

el menda en los Burron Walks

Así que con esto y un bizcocho, es lo que hay por ahora. Me parece que el siguiente reporte tocará hacerlo en España.

Rincones de mi ciudad: St. Patrick Bridge de Cork

Llevo aquí solo dos semanas pero ya me siento un poco parte de este sitio. Debe ser cosa de que Cork es bastante chiquitito y se puede abarcar fácilmente, con lo que al final estoy de aquí para allá pero siempre por los mismos sitios. De esos sitios, uno de los que cruzo con más frecuencia es el puente de St. Patrick. Él es el que separa lo que es el centro de la ciudad de mi barrio.

La antigua Cork era una ciudad en una isleta formada por la bifurcación de un río, el río Lee; que es lo que es ahora el centro de la ciudad, separado del resto por puentes como el de St. Patrick. De ellos, el más importante es precisamente este, ya que da a la calle principal de Cork, la de St. Patrick, que se ve en alguna foto y es la típica calle de tiendas de cualquier ciudad. No es que sea particularmente bonito, pero lo cruzo tantas veces al día que para mí ya tiene un cierto significado; aparte de que es algo especial, por el contraste que ofrece a un lado y a otro, que es algo que ya mencioné en mi primera entrada: por un lado se ven casas en zonas residenciales y tiendas, pero por otro hay naves y almacenes reconvertidos en grandes centros comerciales, e incluso el puerto y zonas industriales no muy lejos.

el puente y la calle de St. Patrick desde la otra orilla

mi barrio

poste solitario en medio del rio

vista a la derecha

vista a la izquierda

detalle de la margen del centro, con la Ópera de Cork

vista a la izquierda, con el puerto y zona industrial al fondo

el puente paralelo a la derecha

la margen del centro a la izquierda, centro comercial

St Patrick Street

Un poco de arte irlandés

No es que sea arte tal y como yo lo entiendo, pero ya que seguimos con los carteles, he puesto el mismo título que hace una semana.

o las limpias o no vamos a poder ni dar un paso

Lo que me hizo gracia de este cartelito no es lo ilustrativo que es el cartel (a estas alturas el humor escatológico simple ya no me llega tanto). No; lo que me hizo hacerle la foto fue no solo que sacaran al chucho en plena acción fecal, sino sobre todo la tremenda fecundidad de la misma. La ristra de cagadas que deja detrás es como para concienciar a cualquiera.

El comienzo del cambio

El otro día estuve hablando de la música y de lo que está haciendo internet por recuperar su honestidad. Pues hace unos días me enteré vía Menéame de la primera discográfica española que ha dado el paso en esa dirección; primera pero seguro que no última: Aloud Music. El comienzo del cambio del sistema ya ha empezado.

Para mí, el futuro cercano es lo que han hecho ellos: poner a disposición de todos su catálogo musical de forma gratuita. El resto acabarán haciendo lo mismo. Total, ahora mismo estamos en el mismo punto quieran o no, aunque sea de un modo “””ilegal””” (y dudo mucho que eso cambie; más si se le empieza a sumar la presión de las discográficas pequeñas que empiezan a regalar su música). Aunque ahora el problema es la sobreinformación. Pero para eso está el boca-oreja; por eso, de lo que me he parado a escuchar del repertorio de esta gente, puedo recomendaros este disco de Nothink, un grupo madrileño que me ha gustado bastante, más que recomendable. El resto es cosa vuestra. Bichead un poco por la página, que seguro que encontráis algo que merezca la pena.

Descarga legalmente desde Aloud Music “Spotlights” de Nothink:

Reporte de mi vida irlandesa nº 1

Pues llevo aquí ya una semana, y la verdad es que las sensaciones hasta ahora son muy positivas. Por ahora me lo estoy pasando que te cagas. El tema curro, por lo que he hablado con la gente, en Cork está bastante complicado, así que bueno, estoy buscando con bastante tranquilidad; total, voy a estar solo un mes. Por todo lo demás, está muy bien la cosa.

A ver, cosas a destacar de aquí. Por ejemplo que esto es carísimo. Es bastante más caro de lo que esperaba. Hoy por hoy Irlanda es el 5º país europeo en Renta per Cápita (más mérito aún si tenemos en cuenta que 3 de los 4 primeros son Luxemburgo, Malta y Chipre), y se nota. Cosas como un kebab a 6’5 €, un sandwich envasado a no menos de 4’5 € y la pinta en cualquier bar a 5 € asustan. Así que a comer y beber a casita. Pero por otro lado no se nota tanto esta riqueza. Cork, la ciudad en la que estoy, es la segunda ciudad de Irlanda, pero es tirando a feota y desordenada; aunque limpia. Además, tiene el río más guarro que he visto en mi vida, con un color marrón oscuro que da muy mal rollo. Y hay bastantes de lo que nosotros llamaríamos canis, aunque aquí pasan de ti y te dejan en paz.

rio Lee a su paso por Cork

La ciudad en sí, la sensación que da es de un completo caos arquitectónico: no siempre, pero en general son casas totalmente distintas seguidas unas de otras, con muy distintas alturas, muy distintos estilos, y muy distintos orígenes. Aquí te puedes encontrar perfectamente en una misma calle una casa tradicional irlandesa de las feas (que son lo normal), seguida de otra más moderna de hace un siglo, de la mitad de altura, y a continuación una nave industrial reconvertida unida a un edificio ultramoderno de esos todo entero de cristal. Y todo sin ningún mínimo sentido o criterio lógico. Es una paranoia. Pero bueno, a pesar de todo tiene su encantillo.

una calle del centro de Cork

Otra cosa que llama la atención es que aquí la gente está supercaliente. No es broma, da igual de donde sea el o la susodicha, que aquí las hormonas se le desatan, no sé muy bien si por influencia del ambiente, o de la gente de alrededor, o de yo qué sé. El caso es que los tíos son más que insistentes y las tías están bastante receptivas en general. Pero eso no es del todo malo, ¿verdad? :P.

Por lo demás, se está bastante agusto. Excepto porque hay un viaje de españoles e italianos, demasiados, ya que en esta época están llegando todos los de las clases de inglés de verano y están por todos lados. Aunque ya me lo esperaba, la verdad. De todos modos yo he tenido bastante suerte al conocer gente de antemano, ya que he podido encontrar una habitación fácil (con algo de suerte y contactos), gente con la que hablar inglés desde el primer día (aunque el acento de Cork es tirando a jodidamente chungo) y me he medio integrado más o menos en la semana esta que llevo. Así que ahora lo que me queda es encontrar un currillo para estar perfecto. Y empezar a moverme por los alrededores, que estoy deseando conocer la isla.

Un poco de arte gaditano

un poco de arte de Cádiz

El arte gaditano es algo bastante sutil, pero que uno aprecia fácilmente si vive en Andalucía. Es el hacer o decir las cosas con gracia, sea hablando o de cualquier otra forma, como en una mierda de cartel como este. Debe ser la manera de escribirlo, con el énfasis de quien está hablándote en persona, que te hace imaginarte a alguien diciéndotelo directamente; pero lo hacen de modo que te imaginas a alguien muy gaditano, diciéndotelo además con esa gracia suya, y traduciéndotelo a la vez al inglés made in Cádiz, diccionario en mano. Yo, cuando voy paseando o a mear y me encuentro cartelitos de este tipo, no puedo evitar que se me dibuje una sonrisa en la cara.