La Patria Vieja

Posiblemente la cosa que más me ha impactado desde que estoy aquí es la tremenda influencia cultural que tiene España sobre Chile, y supongo que sobre el resto de países de Latinoamérica. España es un país con la autoestima de alguien propenso a la depresión, que le pesan mucho más sus defectos que sus virtudes, que quiere dejar de ser él mismo y parecerse a sus vecinos lo más posible como solución a sus males; la prima gorda de la familia que ve a todas las demás siempre mucho más guapas. Pero aquí nos tienen verdadera devoción.

Viniendo de un país con tanto complejo, es raro llegar aquí y escuchar en la radio, entre algún que otro grupo argentino y chileno, Amaral, Bunbury, Fangoria y prácticamente toda la plana musical popera española; ir a un bar y encontrarte a un tío haciendo versiones de Sabina; y que el jardinero de tu facultad te cuente entusiasmado que su cantante favorito es Camilo Sesto, y que dentro de poco vienen Julio Iglesias y Raphael. O ver por la calle más camisetas del Barcelona y Real Madrid que del propio Colo-Colo -por no hablar de cualquier otro equipo europeo-. O muchos otros detalles que sería difícil enumerar aquí.

Más concretamente, lo que me impresionó mucho fue hablar con mi amigo el flaite. Todos sabemos que los más sinceros son los niños y los borrachos, y aquél estaba bastante borracho; por eso me impresionó aún más ver cómo se le iluminó la cara cuando le dijimos que éramos españoles: la primera y única vez que me he sentido admirado por el simple hecho de ser español. El tío nos estuvo contando durante un rato que su sueño era ir a España, que le encantaba Camela -hasta lo malo nos lo aceptan-, Los Chichos y SFDK, y preguntándonos con mucho interés cómo era aquello. Él fue quien nos dijo que aún hoy para los chilenos España es su “Patria Vieja”. Viniendo de un flaite tuvo bastante significado.

Porque es verdad que por aquí -como supongo que ocurrirá en África y en otros lugares más pobres- piensan que Europa, y en este caso España, es algo así como el paraíso sobre la Tierra. Eso me dio a entender también mi tutora chilena, una chavala que había estado de intercambio en el País Vasco: al llegar allí se sintió muy decepcionada, porque se dio cuenta de que nosotros también tenemos problemas -y muchos-. Incluso otro medio vagabundo, contándonos la historia del polvorín español de la ciudad de Ancud, en Chiloé, tras mucho meterse con los coños -como nos llaman por allí a los españoles- y su mal hacer con los indígenas, mostró cierto respeto. Nos dieron muchas cosas, pero también se portaron mal, nos dijo, como comentario más negativo que he podido escuchar.

el polvorín de los Españoles en Ancud

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Valparaíso

El primero de los viajecitos que hice fue a Valparaíso, y Viña del Mar y Reñaca, que son como la continuación de la primera. Valparaíso es posiblemente la ciudad más turística de Chile per se, ya que aquí lo que predomina es un turismo de naturaleza principalmente. Las otras dos son más las playas de Santiago.

La verdad es que Valparaíso es espectacular. La gracia que tiene es que los porteños han ido extendiendo la ciudad hacia los cerros de un modo que parece imposible. El centro es la parte antigua de la ciudad, situado en la parte llana de la bahía, pero con una superficie más bien escasa pronto tuvieron que ir invadiendo los múltiples cerros que la rodean. Y el resultado son unas vistas espectaculares.

Los cerros de Valparaíso

de arriba a abajo

Nosotros entramos por detrás de los cerros, que es la zona más pobre, y casi más bonita: es que se las pela hacerse una casa donde sea y cómo sea. Y esas mismas casitas típicas chilenas (achaparradas y un poco anchotas) se van amontonando unas encima de otras mientras van escalando la pendiente de cada cerro. La otra estampa famosa de la ciudad son los ascensores, algo completamente necesario para moverse por ella, ya que al precio de 100 pesos chilenos (nada, unos 13 cts de €) te ahorran un paseíto bueno.

entrando en Valpo

calle imposible

los míticos ascensores para subir a los cerros

(Más fotos en Mi Flickr)

Luego Viña del Mar es la hermana rica, donde solo hay edificios altos uno detrás de otro y va a veranear la gente de un poco más estatus. Es un sitio más impersonal, de esos que hemos visto tantas veces en España y que nos ha hecho cagarnos en la santa madre del urbanismo; aunque la playa por lo visto también es mejor que la de Valpo. No lo comprobamos ya que no hubo mucho sol hasta ese momento.

Viña del Mar

Más tarde fuimos a Reñaca, uno de esos pueblos que proliferan por la zona para gente que busca el sol de la playa sin tener que tragarse las masificaciones de Viña. Algo más tranquilito, con sus surferos, gente paseando al perro y esas cosas. Y allí, allí sí, nuestro amigo el sol salió y nos animó a remojarnos en el Pacífico por primera vez; que por cierto estaba helada como su puta madre.

Reñaca

Playa de Reñaca

Primer bañito en el Pacífico

Los flaites y los lanzas

Los flaites, para que nos entendamos, son los canis chilenos. Tienen un aspecto tal que así

Flaite en su hábitat

La diferencia es que los de aquí no son tan agresivos/hijos de puta como los congéneres ibéricos, especialmente los de mi ciudad. Es más, yo por ahora, del encuentro y medio inevitable que he tenido con flaites hasta ahora no he tenido más problema. Te acojona un poco porque no sabes por dónde te puede salir, pero se te ponen a hablar, te cuentan sus cosillas por las buenas y cuando quieres dejarlo, lo dejas y te vas. De hecho, el encuentro con el especimen de la foto ha sido uno de los más reveladores que he tenido por aquí. El porqué lo contaré en una próxima entrada.

El caso es que son básicamente lo mismo: escuchan ¡¡Camela y Los Chichos!!, visten así a lo deportivo hortera y andan buena parte del día pasados de rosca. Pero no son tan violentos de primeras, y eso les da un punto a favor. Hablan aproximadamente de esta guisa, para que os hagáis una idea.

Los lanzas son, estos sí, una especie autóctona de Chile. Más que eso son el mangante de toda la vida que hay en cualquier país, pero con sus métodos propios: esto es, quitarte lo que sea y salir por patas lo más rápido que pueda. Obviamente estas son especies que se abrazan mutuamente, y no es raro ver a un flaite lanza, o a un lanza flaite. Yo todavía no me he cruzado con ningún lanza -por suerte-, y espero no hacerlo; pero lo importante es saber que existen para estar prevenido. Aunque por lo general Santiago es bastante seguro, pero nunca se sabe.

Las últimas horas de Allende

El día 11 de Septiembre de 1973 se produjo el pronunciamiento militar de Chile que cambió la historia de este país.

Hasta hace bastante poco la mayoría de la gente siempre pensó que Allende fue asesinado. Pero tras su entierro oficial se desvelaron testimonios que hablaban de suicidio.

El día D

Por la mañana, al destaparse el golpe militar en proceso, Allende fue hacia La Moneda con su guardia personal, unos pocos civiles fieles y unas cuantas armas.

Los militares a cargo del golpe invitaron al presidente a marcharse del país y dejar el cargo. En Chile por entonces si el presidente salía del país sin permiso del Congreso, era considerado una renuncia. Le dieron un ultimátum: si La Moneda no era desalojada antes de las 11 la atacarían. Pero Allende se negó y se atrincheró en La Moneda con sus fieles.

Entonces vino el combate. Excepto por una mini tregua para evacuar a las mujeres y el personal femenino, el combate siguió en torno a todo el Palacio. La Moneda sufrió muchos daños, pero cuando ya estaba clara la derrota, Allende cogió su Ak-47 regalo de Fidel y se suicidó disparándose en la barbilla.

Más tarde sacaron el cuerpo por la puerta de La Moneda de la calle Morandé 80. Esta puerta la mandó tapiar Pinochet después de tomar el poder, pero al volver la democracia la abrieron de nuevo por su significado. Tuvo un entierro discreto en el panteón familiar de Valparaíso; hasta 1990 no le dieron el funeral de Estado que merecía como ex-presidente del país.

Morandé 80

Si tenéis más curiosidad, este último día está contado más extendido y con muchos más detalles -algunos inventados, supongo- aquí (sed conscientes de que estáis leyendo el Grandma, el periódico oficial del gobierno cubano) y aquí.

El caso es que hay mucha polémica en torno a la figura y a la muerte de Salvador Allende. Leyendo por ahí he visto que se dice que no se suicidó, que le mataron los golpistas. Yo, sinceramente, lo dudo mucho: eso es lo que se pensaba hasta 1990 y a nadie le importaba, pero luego se revelaron datos y testimonios que establecieron que se suicidó; ahora parece que hay una corriente que quiere que le hubieran matado para envilecer aún más a los militares. Por otro lado, su figura está mitificada en todo Occidente. Y deberíamos ser conscientes de que no fue un gran presidente, el país se fue bastante a pique durante su mandato. Pero de eso hablaré en una entrada próxima.

Parón obligado

He estado varios días ausente de por aquí obligado, porque no tenía internet en mi nuevo hogar santiaguino y luego he estado de viaje. Pero eso me ha dado como 57 entradas en la recámara para escribir, así que estén sintonizados a sus feeds que esta semana habrá un buen puñado de entradas interesantes.

Sin perder de vista ni el pasado ni el presente

“Fíjate en mis ojos. El derecho es artificial, lo perdí en un accidente. Desde entonces, con el ojo derecho miro hacia el pasado, y con el izquierdo veo el presente. No todo lo visible corresponde siempre a la realidad.”

Spike Spiegel
Cowboy Bebop

Visita a La Moneda

Pues ayer estuvimos de visita en el Palacio Presidencial de Chile. Como nos han comentado en la misma, aparte del Palacio de La Moneda, no hay muchas casas presidenciales en el mundo en las que permitan una visita turística. Y esta ha sido bastante interesante en general.

Dio la casualidad de que quedamos para entrar poco después del cambio de guardia, que es bastante vistoso, así que me quedé a verlo entero con el tropel de guiris como buen ejemplo de ello que soy yo aquí.

cambio de guardia

cambio de guardia

Entramos y nos estuvieron contando anécdotas tanto del edificio como del Estado de Chile. El edificio fue mandado hacer por el Rey de España en 1786, que para ello envió a un italiano que creó un sobrio y elegante complejo en estilo neoclásico, con la primera función de acuñar moneda -de ahí el nombre-.

entrando en La Moneda

Maqueta de La Moneda

Aunque por lo visto es una reconstrucción, después de haber sido bombardeado por los militares golpistas en el 73. Los militares se cargaron parte, porque al bombardearla apuntaron a las ventanas para no dañar en lo posible la fachada; haciéndolo con bastante éxito dentro de lo que cabe. Para la reconstrucción usaron materiales más modernos, con cobre en vez de tejas, y hormigón en algunas zonas en vez del antiguo ladrillo, y lo reconstruyeron mucho más fiel al original que cuando fue bombardeado, ya que se le habían añadido muchas estancias sin orden alguno.

La Moneda

La Moneda

Nos estuvieron contando también algunas cosillas sobre el tema de la guerra civil y el golpe militar -o pronunciamiento, que diría algún otro-. Entre otras cosas, vimos el lugar donde murió Allende suicidado. Aunque no hay muchos más restos de aquella batalla.

Lugar de la muerte de Allende

Lugar de la muerte de Allende

También visitamos la capilla. Chile es un estado laico, en el estilo europeo -aunque ya sabemos por aquí cómo es eso del laicismo de cara a la galería, parece que por aquí se lo toman un poco más en serio-, y sus dos últimos presidentes han sido agnósticos; alguna vez se planteó eliminar la capilla, pero fueron las respectivas mujeres las que alzaron la voz en contra de ello. Y así ha llegado a nuestros días la capilla cristiana del palacio. Aunque no solo es católica, también dan misa por el rito evangélico.

Capilla de La Moneda

Entre los detalles que nos contaron sobre el funcionamiento de la República, el presidente de Chile dura solo un mandato de 4 años; o sea, no puede optar a la reelección. Viene, hace sus cosas, y pa casa. Otro dato curioso es que, si bien Chile está dividido en 15 regiones, los gobernantes de las mismas son elegidos directamente por el presidente de la Nación. Las otras únicas elecciones de representantes son las municipales.

El caso es que en general los chilenos hablan bastante orgullosos de sus orígenes europeos y españoles, y cuentan con mucho orgullo todo lo que fue su descubrimiento, fundación, independencia, símbolos de identidad, etc. Hay que tener en cuenta que antes de ser descubierto por los españoles, Chile era  una región del Imperio Inca cuyo nombre no oficial –Chile– significaba en lengua quechua aislado, oscuro, frío, o La tierra donde acaba el mundo. Y de hecho, después de integrarse en el Imperio Español, se siguieron sintiendo el último rincón del Imperio, y casi del mundo, que es básicamente donde se encuentran; pero a pesar de todo han salido adelante. Dentro del Palacio hay bastantes referencias a esos símbolos y a sus orígenes, aunque otros, como el Acta de Independencia de Chile, se perdieron en el bombardeo de La Moneda.

Salón de recepciones y bandera presidencial

Salón de recepciones

Y nada, aquí se acabó nuestra visita. Seguiré contando cositas en próximas entregas.