Hacia dónde nos dirigimos

He estado pensando sobre el tan demandado cambio de modelo de negocio que exigimos a los productores culturales (esos ‘mecenas por interés‘ que tanto se quejan), así que voy a intentar hacer una apuesta sobre hacia dónde vamos. Yo creo que vamos hacia un modelo transversal.

Me explico. Estamos saliendo del modelo industrial de la hiperespecialización, y hoy, cada vez más, se requieren de nosotros múltiples habilidades cada vez que hacemos algo. Vendría a ser algo así como el renacimiento del hombre del renacimiento -ese que le daba a todo: ciencia, arte, ingeniería…-. Así que ya, quieran los señoritos autores o no, se está acabando esa forma de vida en la que tu jefe te hacía un contrato por 4 libros o 4 discos, y tú te dedicabas a vivir mientras te salían las palabras o las notas. Es que aunque siguiera ese modelo y se cortaran las descargas, no tendrían nada que hacer ante unos nuevos autores que no necesitan esos productores ni esos intermediarios para llegar al público: ya no se decidiría desde arriba quién es bueno y quién no para hacerlo llegar al público, sino que se haría por aclamación popular, compitiendo directamente los que cobrarían por sus trabajos con los que los ofrecerían gratis por internet, en igualdad de condiciones. O sea, no solo es cuestión del precio, es que se multiplicaría la competencia -se está multiplicando de hecho-, y ya no saldrían tan rentables esos contratos millonarios aunque cobraras por cada copia vendida, puesto que serían muchas menos.

Entonces ahí aparece lo que yo creo que tendrá que llegar tarde o temprano: nos tendremos que convertir en personas transversales, que sepamos de muchas cosas en vez de una sola. Ya no existirá eso de dedicarse a una sola cosa y y vivir relajado haciendo solo eso. Dentro de poco me parece a mí que el modelo que existirá es el de dedicarse a la creación como afición -no es tan así: servirá para crearse un nombre, como publicidad-, y ese nombre se explotará como uno buenamente sepa, probablemente para que te contraten para hacer otra cosa relacionada, como, no sé, si eres dibujante te pedirán un diseño exclusivo para una empresa, o si te dedicas a lo audiovisual un anuncio personalizado con tus personajes, o colaborar en algún otro medio escrito si eres escritor. Obviamente es algo que no conseguirá todo el mundo, pero ahora el filtro es lo bueno que tú seas, o sea, el gusto del público, no el de un directivo, con lo cual hemos avanzado algo. Pero el caso es que está cambiando poco a poco, y el que la gente -los creadores, que somos potencialmente todos- se esté dando a la creación de un modo tan masivo y tan sincero -que se dediquen a lo que sea porque de verdad quieran transmitir algo; y luego ya llegan los ingresos si tienen que llegar-, y sin tantos filtros de por medio está elevando el nivel mucho, y con eso estamos ganando todos.

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7 Respuestas a “Hacia dónde nos dirigimos

  1. No sé si te refieres solo al arte o a la creación cultural….

    En otro caso, espero que no nos convirtamos en hombres del renacimiento que saben un poco de todo y mucho de nada (Leonardo hubo solo uno). Prefiero tres médicos que sepan cada uno el máximo de cardiología, el máximo de neurología y el máximo de traumatología, que uno solo que sepa un poquillo de cada.

    En el renacimiento había mucho conocimiento, pero seguro que infinitamente menos que hoy en muchísimas materías. Simplemente no no los podemos permitir, y menos los que quieran ser *los mejores* en un campo.

    Ahora, en la creación artística o cultural….. eso ya para mí son camisas de once varas, y ahí no me meto que resbalo 😛

  2. Nadie ha dicho q por saber un poco de todo haya q saber mucho de nada. Hasta ahora lo q había era una hiperespecialización en un tema, donde profundizabas hasta el máximo en una cosa y solo en esa cosa. Ahora se está imponiendo el saber de mucho pq puedes aplicar los principios de una cosa en la otra y así enriqeces mucho todas las materias. O sea, yo no sé cómo sería en medicina, pero eso pasaba en el Renacimiento de este modo: los artistas se dedicaron a estudiar biología y el cuerpo humano para aplicarlo al arte, y por eso reflejaron el cuerpo humano de un modo tan espectacular. Así podría pasar en muchas otras materias, al entrecruzarse los conocimientos de varias de ellas se abren puertas q antes de hacerlo estaban cerradas pq ni siqiera se intuían.

    El tema es q cuanto más especializado estás, más cerrada se vuelve tu mente y menos aceptas alternativas poco estudiadas; mientras q el q sabe de muchos temas aplica lo q sabe de unos en otros para mejorar ambos.

  3. Tampoco estoy de acuerdo. Especializarse en algo no significa cerrarse en esa cosa.

    Una cosa es la hibridación de materias o de campos de conocimiento (que eso *sí* es el futuro) y otra cosa es el saber de todo.

    No veo el problema de especializarse en algo, eso no te impide saber de otras cosas y aplicarlas, lo contrario sí: seguramente si no eres especialista en una materia, no vas a ser capaz de combinarla bien con otra completamente diferente.

  4. Entre esta entrada y las anteriores queda clara una cosa: los tiempos cambian y hay que adaptarse a ellos. Además es una de las pocas cosas más “democráticas” que están surgiendo. El arte ahora puede llegar a mucha más gente, y a su vez mucha más gente puede hacer que su arte se extienda. Cada vez con menos medios puedes hacer algo bueno, sin necesidad de la financiación de un productor que en cierta medida guía los derroteros del artista a su capricho y necesidad. Porque ese es otro punto fuerte, ahora el arte se está volviendo quizás más “puro”, menos comercial. Los artistas son gente que hace lo que les da la gana, por afición, por gusto propio, sin la obligación de hacer algo que quizás salga mal y que además tiene que estar al servicio de las exigencias de los productores y del mercado impuesto, limitando la creatividad. Muchos se conforman con sólo tener un pequeño grupo de fans que siguen sus obras y que incluso pueden llegar ayudarles a mantenerlas, como dice el artículo que has señalado. Caminamos hacia la autoproclamación de la libertad del arte. Pero siempre hay sectores privilegiados temerosos de perder su posición favorable que miran hacia el pasado. La lacra del conservadurismo.

  5. Holismo (el todo) frente al fragmentalismo, he aquí la cuestión.

    Tradicionalmente, el modo de pensar por fragmentos es más propio de Occidente, mientras que los orientales son mucho más holistas en su concepción de la realidad (los caucásicos, los rusos, conjugan ambas cosas, no son ni oriental ni occidental puros).

    Sea como fuere, lo cierto es que la ciencia moderna (del siglo XX y XXI) está dejando de lado el fraccionamiento clásico newtoniano que se caracterizaba por ser analítica y reduccionista, como si el saber estuviese hecho de compartimentos estancos, absolutamente independientes, que se disecan y analizan por partes. Y es que el holismo está presente en los grandes descubrimientos de la ciencia más moderna, como la mecánica cuántica, la matemática fractal, la teoría del big bang, los arquetipos de la evolución, la genética,…

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