+1

Rutina anual, como la de todos los años, que quiero mantener. Una especie de felicitarme a mí mismo, pero que en realidad, de lo que se trata, es de dejar impronta de lo aprendido en este último año, desde la última vez que hice esto mismo; para así algún día, poder mirar atrás y poder ver lo madurado o inmadurado con el paso de cada año. Todavía no me he puesto a hacerlo, pero si uno echa un vistazo a mi blog y a sus archivos, que es el verdadero valor de tener un diario, puede ver por dónde andaba cuando cumplí los 28; por dónde no andaba cuando cumplí los 27, porque no escribí ninguna entrada al respecto, y que me da una idea perfecta de por dónde andaba: perdido y casi destruido; cómo fue la entrada en los 26, que fue increíble, pero al mismo tiempo fue la antesala de la perdición, y el día que marcó el comienzo de ella. Es curioso lo que digo en ella, en esa entrada justo: “este lustro, el que va de los 26 a los 30, es el más crucial para lo que voy a ser yo en el futuro“. Joder, y tanto que lo fue. Crucial, digo. Me marcó ese puto día los 3 años siguientes, aunque no diré por qué. El que me conoce lo sabe. Y sí que me marcó, aunque no sé si fue para bien o para mal, eso el tiempo lo dirá. Pero desde luego aquel día, viéndolo en retrospectiva, sí que fue importante, mucho más de lo que pensaba cuando escribí eso, pero lo fue para ese lustro y creo que para el resto de mi vida; aunque todavía no sepa el alcance exacto que va a tener. Y para terminar con el repaso, aquí está la entrada de mis 25, y aquí la de mis 24. La de los 24, que fue el comienzo de todo. Porque esa entrada, la de los 24, fue mi primer cumpleaños del que di cuenta por aquí, y es importante, puesto que creo que para mí, el empezar a escribir en un blog, fue el inicio de mi búsqueda personal. Una búsqueda que di por terminada con esta otra entrada, pero que supongo que no lo estará, porque de buscar uno no termina nunca.

Pero sí, como dije en mi artículo sobre mi entrada en los 26, y a falta de un año para terminarlo cuando llegue a los 30, este lustro ha sido importantísimo. Muy distinto de lo que esperaba, ha sido encontrarse con un problema tras otro, a cada cual más difícil, pero que al mismo tiempo me ha hecho darme cuenta que son los problemas los que marcan nuestra personalidad. No son los momentos de paz, alegría y felicidad, son los momentos en que las circunstancias te pueden, en los que te exigen, y te hacen pensar y repensar la manera de salir airoso y sobrevivir a ellas. Los momentos de felicidad nos hacen disfrutar de lo aprendido en los momentos de dificultad, porque sin ellos, no podríamos disfrutar los otros plenamente. Como por ejemplo, la feria, que es en lo que estamos este año. Porque además, como mandan las tradiciones cordobes-sevillanas de que soy parte, este año mi cumpleaños ha caído en feria. Así que, qué coño, a celebrarlo me voy con todo el que se preste; ya me tocará afrontar dificultades en otro momento, pero esta semana es de feria.

Pues eso, besitos y rebujitos pa tol mundo.

Portada

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s