Canción del Ninja

Traje negro de pavor;
daga a un lado, afilada;
más shurikens, para cada
cual de lejos liquidar.
Bombas, trampas, cuerdas, listo;
pero lo más importante:
vaya mi instinto delante
asesino a intimidar.

Luna oculta por las nubes:
hora mejor de atacar.
Si la daga he de sacar,
será en plena oscuridad.
Mis enemigos no temen
nada, hasta que el momento
llega, del morir más cruento;
sin más posibilidad.

Si guerra hay, a mis señores
temerás.
Aun no siendo esos rencores
una parte de mi ser,
solo puedo obedecer,
y su odio conocerás.

Muchos son
los caídos
y vencidos
por mi brazo
destructor.
Soy la suerte
de la muerte
y su abrazo.

No hay más sentido en mi vida
que cumplir con mi misión;
por qué, quién, lo mismo da:
le haré pagar su traición.

Todo Japón me conoce,
por mi fama;
no hay quien de conocer goce
ni mi nombre ni mi cara,
desde Edo a Sekigahara
Ni en Kioto ni en Inuyama.

Si de mí
vas un día
por mi vía
a saber;
bien, entiende
que será
pues vas a
perecer.

No hay más sentido en mi vida
que cumplir con mi misión;
por qué, quién, lo mismo da:
le haré pagar su traición.

Y si la muerte me alcanza,
poco importa:
no atesoro la esperanza
de alguna vida mejor;
solo morir con honor
si es mi tiempo el que se acorta.

Pero no,
no concibo,
ni recibo
ningún miedo.
Solo un arma
soy, ni siento
ni alimento
otro credo.

No hay más sentido en mi vida
que cumplir con mi misión;
por qué, quién, lo mismo da:
le haré pagar su traición.

Entretanto, vida es paz,
esperando,
que termine, paz sin paz.
Solo cuando en la guerra entro,
mi verdadero yo encuentro;
si no, se me irá apagando.

Para un ninja,
no haber guerra
más que aterra,
es morir.
En matar
me entrenaron
y enseñaron
a vivir.

No hay más sentido en mi vida
que cumplir con mi misión;
pr qué, quién, lo mismo da:
le haré pagar su traición.

De momento solo entreno,
y practico,
pruebo armas y con veneno:
preparación, toda es poca,
si he de poder en la roca
vencer, pues no hay rival chico.

Miro al cielo
y la luna:
somos una,
yo y la noche.
Todo oscuro
y sin ruido;
hay un silbido:
soy su broche.

No hay más sentido en mi vida
que cumplir con mi misión;
por qué, quién, lo mismo da:
le haré pagar su traición.

Si en la última vez me inspiré en Bécquer para crear unos versos de cosecha propia; ahora le ha tocado a Espronceda. Aparte, por una cuestión de Justicia: yo soy más de los ninjas que de los piratas, y no me parecía justo que los últimos tuvieran una canción en español y los ninjas no; así que se la he hecho yo. Espero que os guste😀.

Una respuesta a “Canción del Ninja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s