Problemas de identidad

Todo el mundo que me conoce sabe que yo estoy en contra de los nacionalismos, especialmente de los regionalistas. Con ellos se pierde normalmente la perspectiva de las cosas y deja de razonarse para dejarse llevar por una bandera, unos colores, o un plato típico, cuando en realidad lo que importa es lo que hay detrás de ese intento de manipulación.

Pero peor es aún cuando se trata de un nacionalismo regionalista, que es como la exaltación del catetismo. Esto es por una cosa muy sencilla: un nacionalismo que divide no es útil. Si se usa un nacionalismo para construir algo más grande, véase las Italia y Alemania del siglo XIX, pues al menos sirve para construir un país más fuerte, con más sinergias ya que contiene más gente y abarca más territorio. Aunque con el mismo nivel de tergiversación y manipulación de la Historia, no nos vamos a engañar, y que además, normalmente, acababa mal cuando quería hacerse más grande todavía a costa de los vecinos. Los nacionalismos sirven para encontrar cosas en común entre pueblos distintos, o tratar de diferenciar pueblos distintos dentro de un mismo pueblo, pero hacer esto es ridículo porque lo único que hace es empequeñecer la voz de cada uno; se diría que para conseguir más libertad, pero al convertirse en una nación más pequeña y débil, al final lo que acaba es devorada por alguna otra de las grandes, como pasa siempre. Yo lo que veo es que encontrar cosas en común es constructivo, mientras que encontrar cosas diferentes es destructivo.

De todos modos no me puedo poner a favor o en contra de un modo absoluto en cuanto esto. Pero en lo que respecta a mi país, : es absurdo la proliferación de nacionalismos de mierda que ha habido en este último siglo. Que todo esto es como un efecto rebote del nacionalismo español impuesto por Franco y su fascismo católico del siglo XV; o sea, es comprensible en parte. Pero que en contraposición a éste se ponga un nacionalismo igual de ridículo, pero de una región más pequeña, es aún más patético. Me parece perfecto que una región reivindique su cultura y sus peculiaridades contra un nacionalismo central homogeneizador; pero de ahí a invocar un tiempo pasado romántico e idealizado en el que aquella región, a ojos del que lo invoca, era la polla, es ridículo. Tanto valor tiene la Cataluña (o más bien, Aragón) del siglo XII como la España del siglo XVI como la Andalucía del siglo X: todas eran regiones prósperas, pero lo fueron gracias a sus circunstancias y su contexto de aquel tiempo. Pretender instaurar ahora en el siglo XXI algo parecido solo porque entonces funcionaba es una gilipollez como un castillo.

que se lo digan a Paquito.. cuánto daño ha hecho este hombre

Lo que yo no entiendo es toda esa mierda de la identidad. A ver, yo no me siento a favor del nacionalismo español ese que nos dice cómo tenemos que ser, lo que nos tiene que gustar y hasta el tipo de música que tenemos que escuchar: lo importante es la puta libertad. Pero de ahí a negar que un catalán o un vasco son españoles, cuando lo llevan siendo 5 siglos enteros, es absurdo. Otra cosa es que no quieran ser ese tipo de español, que lo entiendo, yo tampoco quiero serlo. Pero negar la realidad, como ya digo, es ridículo.

Me gusta que la gente luche por su tierra, que reivindique su manera de ser; de hecho creo que este país nuestro debería ser un conjunto de cosas distintas, porque además es que es lo que es, más que un todo homogéneo desde Tenerife hasta Gerona. Pero no neguemos la Historia, ni la manipulemos, porque es ridículo se mire por donde se mire; que es justamente lo que hace el nacionalismo, sea del signo que sea, en pos de una realidad tan idealizada como inexistente. El problema es que haya un nacionalismo excluyente, excluya éste una lengua con tanta Historia como el vasco, o una globalmente tan importante como el español.

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La 2ª Transición

Asisto atónito estos días, o meses, o años más bien, a lo que está siendo la Segunda Transición de este país. Si está siendo necesario que haya una segunda es porque la primera lo fue solo de forma: se cambió la apariencia del sistema, pero los dueños y los mecanismos por los que se movía el poder seguían siendo los mismos. Solo que ha sido necesaria una crisis global para que todo eso haya saltado por los aires. Claro, mientras siguiera llegando dinero, en forma de impuestos de la clase media o de ayudas de la UE, todo este chanchulleo y corrupción generalizada se podía mantener. Pero ahora ya no, y esto es lo que está pasando: cuando se corta el flujo de dinero la gente se da cuenta de en lo que estábamos viviendo. Por eso es necesaria una Segunda Transición, pero en la que esta vez se cambie el verdadero fondo de la cosa: la mentalidad de la gente. Que se deje de ensalzar el amiguismo y las corruptelas como la manera buena de hacer las cosas, y que de una puta vez se instale en nuestras cabezas que la honradez y la honestidad son las únicas vías por las que las cosas pueden salir bien. Y al que no esté de acuerdo y cometa algún delito, que se le meta en la cárcel. No el puto cachondeo que hay ahora mismo, de jueces amigos de políticos y empresarios, etc.

Yo nunca pensé, la verdad, que un país en condiciones se pudiera construir de un día para otro. Ni por supuesto en un par de años cambiando el sistema a uno en el que votáramos y ya está: hay que cambiar las cabezas, dar educación, para que la gente aprenda a no tolerar que haya gente que se pasa por el forro de los cojones la Ley mientras nos la hacen cumplir a los demás. Por suerte si algo se ha hecho bien en todos estos años es que los españoles de hoy día estamos mucho más formados. Todavía hay mucho que hacer, porque me parece increíble que haya gente que todavía no se moviliza y crea en el sistema este de mierda donde nos gobiernan chapuceros y delincuentes, pero por lo menos está habiendo una buena respuesta mayoritaria por parte de la gente. Como ya se dijo en el 15M: esto es una carrera de fondo, no basta con manifestarse un par de días y ya está. Está cambiando de verdad la mentalidad de la gente, y esto es algo que lleva bastante tiempo, porque hay muchas mentalidades de mucha gente que tienen que ser cambiadas, no solo dos o tres.

Por eso, lo llevo diciendo bastante tiempo: cada uno tenemos que hacer lo que podamos en nuestro ámbito. Así poco a poco el alcance de los actos de cada uno, por muy pequeño radio de actuación que tenga, va concienciando a la gente de alrededor y poco a poco se va produciendo, y extendiendo, ese cambio que nos lleve hacia un lugar más justo.