El triunfo y el fracaso del capitalismo: Singapur

Enziño

Pues aunque estuve en Singapur allá por septiembre, no he escrito hasta ahora porque estaba editando algunas de las fotos para poder adornar la entrada. Fue una visita muy interesante, mis primeros pasos por el continente asiático.

Laser show

Estuve allí visitando un amigo, que me puso al día de la situación laboral y económica del lugar. La verdad es que para un europeo, con la que hay liada ahora en cualquier lado de Europa, donde prácticamente nos quieren hacer pagar por trabajar, pues está muy bien poder irse a un sitio donde te paguen bien por hacer un trabajo y que sea de los más punteros de tu ámbito. Es algo que en Europa, no es que no sepamos ni queramos hacer lo mismo, es que los que han tomado el poder, aunque haya sido de manera legal, son los que no quieren que eso ocurra; van de patriotas pero por lo visto eso de democratizar el poder y la iniciativa económica no les va mucho.

Pues el caso es que Singapur me ha parecido eso: la perfecta expresión de lo que significa el capitalismo. Es el sitio con el capitalismo más extremo que he conocido, teniendo en cuenta que no he pisado todavía los States. Lo que se ve allí es en general una gran abudancia material, incluso llegando a cierta ostentación; pero claro, luego resulta que se queda en eso: en lo material. Parece que este capitalismo extremo a lo que lleva, al mismo tiempo que a cubrir todas las necesidades materiales de la gente, es a la total deshumanización de las personas. La gente ya no es gente, ya no son las cosas que sienten: ahora son el coche que conducen, la marca de ropa que llevan puesta, el móvil que tienen. Allí, y en el capitalismo en general, que lo llevamos viendo ya mucho tiempo, parece que todo está montado en torno al consumo exacerbado: eres lo que consumes. En Singapur básicamente lo que hay es, tiendas, tiendas y más tiendas. Ya lo dijo alguien por ahí: “Singapur es el único centro comercial con asiento en las Naciones Unidas”.

Riverside

Hay una zona, que es Orchard Road, que en una avenida y sus paralelas lo único que hay son centros comerciales uno tras otro. Pero hasta un punto que uno piensa ¿¿Cómo coño la gente puede gastar tanto para mantener todo esto??. Pues se ve que pueden.

Orchard Road

Claro, ahí ya entra el tema ese de cobrar bien, que es un detalle. Cuando uno cobra bien parece que puede dedicarse a gastar y gastar y olvidarse de sentir cosas, de relacionarse con el resto de la gente como si fueran personas en vez de como si fueran productos. Ahí tengo que decir que no conocí ningún singapureño, pero es la sensación que me llevé, entre otras cosas también por lo que se ve en el metro: todos con sus movilcitos sin preocuparse lo más mínimo por el que tienen al lado. Parece que en este mundo capitalista tan aséptico e inocuo nos han instalado en la mente la idea de que estabilidad significa tener dinero para comprar cosas, y que nadie bajo ningún concepto te pueda molestar. De ninguna manera. Y todos sabemos que sintiendo, y pensando, se molesta. Porque pensar te puede llevar a cuestionar, y cuestionar molesta; y si sientes, puedes causar dolor, y el dolor también molesta, claro; yo creo que no se puede vivir sintiendo cosas bonitas, sin sentir a la vez cosas chungas. Sentir es sentir, y si sientes unas cosas, sentirás también las otras; por eso, ¿para qué sentir, si podemos comprar estabilidad y seguridad?.

metro antisocial

En ese sentido, para dar lustre y que todo reluzca bien, todo lo que está mal, se multa y se persigue que te cagas. Por eso la ciudad está muy limpita, todo muy organizado y estructurado, y todo muy resplandeciente. Pero claro, no porque la gente haya aprendido a respetar al prójimo: simplemente se ha impuesto desde arriba, que te multen por cualquier cosa que al que manda de turno no le guste.

Boat Quay

Tengo que decir que, en este contexto de pulcritud artificial, a mí me dio por potar en medio del metro singapureño. La culpa fue del durián, ese fruto tan… raro; que a mi estómago no le sentó nada bien. Además, joder, me invitan a cenar, y voy y tengo que potarlo todo un rato después. Si es que tiene tela.

Eso sí que fue bastante curioso, comprobar que hay por allí unas frutas que no había visto en mi vida, y el ir probándolas me encantó; malas experiencias digestivas aparte.

Mangostinos

En fin, volviendo a lo de antes, el caso es que mi amigo me contó que en los dos años que lleva viviendo allí, en su bloque se habían suicidado ya 4 o 5 personas, y no sorprende. Es una deshumanización total. Tampoco hay edad de jubilación, con lo cual, entiendo que cuando un viejecito llegue a los 75 años y no tenga dinero se pregunte ¿Para qué he estado trabajando yo toda mi vida? ¿Para seguir trabajando hasta que me muera?.

Pues eso es en general. Hay que decir que la Singapur actual fue refundada como colonia británica; por eso tiene esa tendencia capitalista tan marcada. Los que viven allí son fundamentalmente chinos, tamiles y malayos, descendientes de los trabajadores que se fueron allí a buscar trabajo en los siglos anteriores. También hay occidentales, pero no sé hasta qué punto son autóctonos de allí o trabajadores que van pasando pasajeramente. Desde luego allí hay un gran negocio financiero, y eso está controlado fundamentalmente por las compañías europeas y estadounidenses.

De todas maneras fue una visita interesante, y aunque si uno va de tieso, como yo, no tiene mucho que hacer tras un par de días por allí, estuvo entretenido. Lo que me llamó mucho la atención también es la perfecta convivencia (en apariencia) de las distintas etnias con sus diferentes religiones. Supongo que será la cara positiva de esa deshumanización de la que hablaba antes.

Monje y altar

Mezquita Abdul Gaffoor

Es muy curioso que cada etnia tiene su barrio prácticamente: está Little India, y también Chinatown. Aunque la verdad es que Chinatowns hay una en cada ciudad que vas pisando por Asia. Los chinos estos, que no saben mezclarse con los demás.

Little India

Chinatown

También fue interesante que llegué la semana del gran premio de F1, y se veían las tribunas y parte de los preparativos. Pero para mí se quedó solo en eso, porque yo no pude ir; aunque mi amigo, el muy enchufado cabrón, sí.

Orchard Road pre-F1

Una curva del circuito de la f1 y la ciudad

Hay una zona muy guapa que son los Gardens by the Bay, que es una especie de parque/jardín botánico con especies de otras partes del mundo. Se ve que ahora que tienen pasta, no tenían donde gastársela, y se les ocurrió esto. Que es una gran ocurrencia, por otra parte.

Gardens by the Bay

En fin, esto es lo que dieron de sí mis cinco días en Singapur. Lo siguiente, para cuando acabe de editar las fotos, será hablar de Camboya.

Marina Bay 2

2 Respuestas a “El triunfo y el fracaso del capitalismo: Singapur

  1. ¿Potaste en el metro? Ay madre. Lo del durián es que tiene mucho peligro, sospecho que eres del hemimundo al que le parece algo asqueroso.

    Supongo que esta es sólo una cara de Singapur, y desde luego es deslumbrante.

    • Hombre, si te digo la verdad, cuando me lo estaba comiendo no me pareció tan asqueroso; excepto por la textura, q es.. puaj. Pero luego en el metro con el traqueteo se me empezaron a revolver las tripas, y ahí dejé el resultado😛.

      Y sí, Singapur como sitio turístico q visitar es algo agradable de ver, y muy deslumbrante. Lo malo es eso, q en cuanto escarbas un poco te das cuenta q es un poco como cuando alguien guarda la mierda debajo de la alfombra. Pero para eso, pues hay q vivir allí y experimentar las cosas del día a día.

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