La ignorancia como elemento fundamental en el desarrollo de un país

Pedazo de título que le he puesto. Que parece que voy a escribir una tesis doctoral😛. Pero no. Simplemente me he puesto a meditar en unas cosas, y una idea me ha llevado a otra, y así al final he decidido dedicarme al elemento fundamental de todo lo que iba hilando.

Estaba pensando sobre los nacionalismos, en particular sobre el catalán y el español, ahora que estoy en Cataluña. Sobre todo en cómo están polarizadas ambas posturas. Yo las entiendo ambas, y reconozco que las dos tienen buena parte de razón. Como en tantos otros temas, yo me siento tirar por el camino del medio.

Normalmente, cuando sale el tema, yo discuto con unos y otros: con unos, porque reconozco que todo el mundo tiene que tener derecho a opinar, y a actuar también, aunque debería hacerlo con más responsabilidad de la que normalmente gastan al tomar decisiones; con los otros discuto porque a día de hoy, y aunque ya hablé de esto en su día -con mucha más inexperiencia y una visión mucho más sesgada, sin duda-, sigo sin verle sentido ni fundamento. El único fundamento es el resquemor por lo que hizo el amiguete Paco hacia su cultura, pero es que eso lo hizo en toda España, en algunos casos más y dirigido hacia unas áreas, y en otros menos y dirigido hacia otras, o áreas más amplias. Es una putada, pero a ese tío lo sufrimos todos en mayor o menor medida. Y hay que limpiar el país de todo lo hecho por este desgraciado hombrecillo, si queremos que este país vuelva a ser habitable y retome el camino de ser un país respetable; pero eso se puede hacer sin necesidad de separarse ni nada. A cualquier persona con dos dedos de frente -y con datos y hechos- a la que se lo expliques es capaz de entenderlo.

En fin, digo todo esto sin pretender asumir mi opinión como la definitiva, puesto que leyendo algunas cosas de mi entrada antigua me doy cuenta de cómo he evolucionado en mi manera de pensar. Antes lo veía todo de un color mucho más claro, pero ahora le veo muchos más matices. En parte gracias a haber viajado y a mantener mi curiosidad en cuanto a muchos temas, he conseguido tener una opinión algo más formada y bastante más compleja. Obviamente, quien no ha viajado o no se ha informado más allá de los medios de comunicación manipulados de cada lugar, pues no va a tener una opinión nada compleja: va a repetir lo que le dicen que es.

Ya hice la prueba y no me pasó nada :P

Ya hice la prueba y no me pasó nada😛

Claro, el problema de fondo es otro. El problema de fondo es la escasez de cultura en esta tierra, que además, como buenos mediterráneos pasionales que somos, la mezclamos con la visceralidad, y a veces esto se hace insoportable. Esta escasez de cultura -promovida, por otra parte, por aquellos a quienes les interesa que exista- hace que el adoctrinamiento (en este caso franquista) arraigue mucho más fácil, y mientras no se corrija el primer problema no pueda irse este segundo. Hoy día, además, fomenta otro problema, derivado y canalizado por el periodismo de mierda que se ha instaurado aquí, que es el del uso masivo de etiquetas.

Yo vengo de una tierra, Andalucía, donde por cómo vistas ya automáticamente te dicen lo que eres, cómo piensas y de qué opinión política eres. Que no es cierto en muchos casos, pero en otros tantos sí, haciendo una especie de pensamiento inverso: si yo pienso así -en muchos casos por obligación social o familiar-, pues entonces me tengo que vestir así. Gilipolleces derivadas de todo esto de las etiquetas.

Como ya digo, en mi tierra esto quizá más exagerado que en el resto de España; pero en el resto de España también ocurre en una medida u otra. Véase, por ejemplo, cualquier discusión que hayamos tenido en los últimos tiempos. Si te metes con la corrupción del PP (porque la hay, eso es algo más que evidente), siempre va a haber alguien que se sienta como obligado a defenderlos a pesar de lo evidente de la acusación; y no sólo eso, sino que además te va a atacar a ti. ¿Y cómo te va a atacar? Metiéndose con Podemos casi seguro. Veamos aquí cómo asocian que cualquiera que se meta con el PP tiene que ser de Podemos; mientras que como ellos odian a Podemos, pues tienen que defender al PP a pesar de ser unos delincuentes. El salto de una idea a otra se hace por la asunción del que no conoce nada distinto de lo suyo.

Existe una alta probabilidad de que así sea, pero no necesariamente tiene que serlo. Claro, ahí con que uno les diga que no es de Podemos ya los descuadra y difícilmente se recuperan, aunque seguirán diciendo pamplinas del mismo calibre durante un buen rato. Entre las pamplinas que dirán: que si a Podemos lo financia Irán o Venezuela, o que son partidarios de la ETA. Otro ejemplo de borreguismo: como Pablo Iglesias le vende su programa a una productora iraní, pues por extensión, ya es Irán el que financia a Podemos. Claro, si en ese momento intentas hacer una regla de 3 y argumentar que entonces, como nuestro rey le vende armas a Arabia Saudí, entonces este último país financia nuestra jefafura de Estado, pues no les entra en la cabeza. Las cosas son como dicen en la tele y ya: Podemos, Irán, Venezuela, ETA, comunismo, muertos, monjas, iglesias quemadas, todo arrebujado y juntito bajo el mismo logo. La única explicación a que haya gente que se trague todo esto es que sean unos ignorantes y no se molesten en conocer nada de todo aquello que critican. Porque si no, una mera regla de 3 serían capaces de hacerla.

Las etiquetas existen para simplificarle las cosas a los que no quieren pensar, de manera que si uno muestra un rasgo de alguna de esas etiquetas, pues ya le encasquetan todas las demás: si yo cojo y digo que no soy monárquico, ya automáticamente la mayoría de la gente dirá que soy republicano, de izquierdas, algunos me catalogarán de comunista y otros dirán hasta que soy separatista y quiero romper España. Mi primera afirmación obviamente no contiene ninguna de las segundas, y yo, pues no me siento identificado con ninguna de ellas, o al menos no sin matices; pero a toda esta gente borrega e ignorante les ayuda a “entender” el mundo en el que viven sin tener que pensar ni hacer ningún esfuerzo de acercarse a las cosas de las que les hablan para comprenderlas de más cerca. Esto ya lo dijo el amigo Pérez-Reverte de una manera mucho más elegante con su yo no tengo ideología porque tengo biblioteca, en un artículo para mi gusto brillante; curioso, porque no es un hombre con el que suela estar muy de acuerdo en muchas cosas.

Lo sorprendente es que te encuentras hasta con gente con estudios así, y muchos que tenías incluso por personas medianamente cultas. En ese momento, sin pensar que yo sea ningún genio ni nada, a mí me entran a veces las dudas: ¿seré yo un genio mundial y no me he dado cuenta? O si no: ¿por qué tanta gente es tan tonta?.

Meditando mucho sobre el tema, he llegado a la conclusión de que no es más que por la presión social. La sociedad en general es bastante mediocre,  y la manera que tiene de rechazar a alguien que destaque sobre ellos es ignorándolos y marginándolos: no aceptándolos. A nadie le gusta no ser aceptado por los demás, por lo que muchísimos acaban renunciando a su inteligencia para integrarse en la masa borrega. Me ha pasado con muchos amigos y conocidos que, sabiendo que son inteligentes, y algunos hasta empáticos y sensibles para con los demás, les escuchas decir cada barbaridad… porque son las barbaridades socialmente aceptadas en su entorno.

Al final te encuentras que para poder desarrollar tu inteligencia, o simplemente desarrollarte tú como persona, tienes que aceptar que te van a despreciar hasta cierto grado. La mayoría de la gente no es capaz de hacer eso, ya que, en un país tan visceral y de pertenencias marcadas como es España, es crucial, y al final la gente acaba polarizada en posturas opuestas, totalmente irreflexivas y distinguidas meramente por unos colores distintos, que supuestamente contienen todo lo que oponen a unos a los otros.

Me he dado cuenta de que cuestionando este sistema, esta estructura social, molesto, me convierto en una persona incómoda. Nadie soporta que les cuestiones su manera de “pensar” o de entender la realidad. Vamos, esto no es que sea yo o sea España, es que lleva pasando desde los siglos de los siglos. A Sócrates ya lo condenaron a muerte por lo mismo, al igual que a Séneca, o incluso a Jesús, y el riesgo es evidente para cualquiera que le dé por cuestionar la realidad en que vive. Pero para mi gusto, en aquella época tan remota, el pensamiento humano alcanzó de sus más altas cotas, y desde entonces lo que nos ha dominado es el fanatismo y el fundamentalismo intolerante. A todo eso han ayudado, claro está, todas las purgas que han existido contra los que pensaban distinto o formaban parte de un movimiento contrario a la doctrina oficial: a las distintas inquisiciones que ha habido a lo largo de la historia, vaya, religiosas pero no sólo.

Manuel_Domínguez_Sánchez_-_El_suicidio_de_Séneca

“La muerte de Séneca”

En cualquier caso, yo creo que el desarrollo de un país, para que sea un lugar más libre y mejor, pasa por cuestionar todo esto. Creo que el único y mejor método para lograrlo es la ya mencionada dialéctica socrática, para que en vez de relacionarte con una postura distinta u opuesta, simplemente se les haga caer en contradicciones, esperando que lleguen a darse cuenta de ellas. Cuento desde ya, por la experiencia, que la mayoría no son capaces de razonar hasta el nivel de darse cuenta de sus contradicciones, así que será complicado. Pero bueno, si sirve para que unos pocos sí lo hagan, merecerá la pena.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s