El circo del Mundial

El Mundial de fútbol ha sido siempre la competición deportiva que más me ha gustado. Por encima de los Juegos Olímpicos, sin duda. De hecho, este blog lo empecé con una entrada sobre el Mundial 2006. Culpa del maldito deporte rey, que yo no sé quién lo trajo aquí, pero vaya si arraigó. El caso es que he disfrutado siempre como un enano cada Mundial, a excepción de los momentos en que la broma que había detrás se veía ya demasiado. Creo que en todos los deportes hay bastante de eso: de juego sucio, de comprar lo que no se puede ganar; pero lo del fútbol en los últimos tiempos ha sido ya excesivo. También en los JJOO, pero creo que, al haber muchas más disciplinas, se nota algo menos.

métele, Iván!!!

Métele, Iván!!!

Luego ya ha habido otras cosas que, por rachas, me han atraído: el ciclismo cuando Induráin, el tenis por épocas, sobre todo con Rafa Nadal, las motos, la F1, baloncesto, etc. Pero poco a poco he ido pasando de todo esto, creo que es una forma de alienación bastante curiosa la que nos han inventado, la de hacer los éxitos ajenos como propios. Y luego cuando vemos alguien durmiendo en la calle, lo que nos han enseñado es a pensar “algo le habrá pasado”, o “algo habrá hecho mal”. Es decir, en la sociedad actual, los éxitos son colectivos y los fracasos individuales. Creo que por eso he ido distanciándome poco a poco de los deportes. Que no significa que no disfrute un buen partido de tenis o baloncesto, y más aún si los que juegan son paisanos; pero procuro mantener la distancia con ello, vaya.

Pero lo de este Mundial está siendo ya un cachondeo. Un cachondeo por no decir otra cosa. Porque la que han liado los hijos de puta estos en Brasil es para flipar. Y todo, ¿para qué?. Si Brasil no va a ganar mucho dinero con esto. Si es verdad lo que dice este hombre, la FIFA se va a llevar toda la pasta consigo, dejando en el país solo un montón de estadios y un montón de deudas. Y un montón de gente muy cabreada. ¿De verdad es necesario todo esto?. Echar a la gente de sus casas, cargarse a unos cuantos muchos, tener el país en estado de guerra, y a la gente muy cabreada porque están viendo cómo se gastan su dinero en cosas que no son en absoluto necesarias. Es relativamente normal que un tío se meta en la FIFA porque quiere forrarse, y así se ha convertido la FIFA en lo que se ha convertido. ¿Pero qué lleva a un gobierno a aceptar todas esas exigencias podridas de mierda?. ¿Se repartirán la pasta entre todos ellos?. ¿No se dan cuenta que están jodiendo a muchísima gente por el camino?. Yo creo que esto ya solo se soluciona al asalto de las viviendas de todos estos hijos de puta. Con todo lo que se han llevado, no tendrían ni una miserable razón para quejarse.

Más teníais q haber protestado..

Más teníais q haber protestado..

Todo esto merece la pena, si acaso, solo si tu país gana el dichoso Mundial. Está comprobado que un país, al ganar una competición deportiva como esta, gana prestigio y sus empresas, como por arte de magia, están mucho mejor vistas, y aumenta el turismo y tal. Pero no sé yo si merece la pena el riesgo de gastarse todo lo que se ha gastado Brasil para no tener asegurada la victoria. Que luego, me imagino, tratarán de asegurársela por otros medios, claro.

Y ahí ya entramos en el tema que de verdad importa: la pasta. El Mundial está montado de manera que quienes se dedican a patrocinar la FIFA van a ganar mucho dinero sí o sí. Los miembros de la FIFA también, por supuesto; que para algo son ellos los que deciden. Cargándose leyes por medio si hace falta, y más mierda que no sé yo si de verdad queremos saber. El país que lo gana, también va a ganar mucha pasta por medio de sus empresas en el periodo post-Mundial; por eso es hasta comprensible que haya muchos sobornos por detrás actuando. Porque además, muchos de los resultados dependen exclusivamente de 3 tíos. Es decir, sobornando a estos 3 tíos uno se puede asegurar ganar muchísima pasta. Pues sale rentable, vaya. Además, me imagino, por lo visto hasta ahora, que bueno, las leyes a la FIFA se la sudan un poquito; pero la “ley del dinero” no tanto: los favores y todo eso. Me imagino que, después de la que ha organizado la FIFA en Brasil, y todo el dinero que les han hecho gastarse, no van a dejar que Brasil pierda fácilmente. Y así se entiende que hayan ocurrido cosas como las que han estado ocurriendo en todos los Mundiales hasta ahora. Desde las amenazas de muerte de Mussolini, hasta el gol de mentira de Inglaterra, los escándalos de Corea, y tantas y tantas basuras arbitrales que hemos visto hasta ahora. Que en este Mundial todavía no están siendo muy exageradas, por ahora.

y dame las gracias de q no te eche a ti, Xabi Alonso

Y dame las gracias de q no te eche a ti, Xabi Alonso

Hasta ahora el arbitraje, por lo que he visto, está siendo sorprendentemente bueno. Para lo que estamos acostumbrados en un Mundial, claro. No es que no haya habido errores, pero no han sido muchos y no muy exagerados (excepto ese piscinazo de Robben; pero que en cualquier otra liga también se lo podrían haber comido, que el tío es un experto). No sé a qué se deberá, pero me ha sorprendido, vaya. Para sorpresa de todos, lo jodido de este Mundial ha sido todo lo de fuera del terreno de juego. En los Mundiales hasta ahora no sé si había pasado algo como lo que hemos visto este año en Brasil, pero desde luego no había sido tan conocido ni tan escandaloso: el cómo han tratado a su propia gente, cómo se han cargado barrios enteros para dar una mejor apariencia. ¿Y luego del Mundial qué?. Pues ya podrán comerciar con droga otra vez si quieren donde solían; que lo importante era dar el pego este año (y el de las Olimpiadas de Río). Y todavía nos queda lo que podemos flipar con el de Catar, que ya se van viendo cositas. Vamos, asco es poco.

Estamos hablando de deporte, pero bueno, podría ser exportable a cualquier otra cosa: lo que importa es el dinero. Quizá el que el deporte se haya convertido en esto es más triste aún, porque el deporte nació con una base de ideales y valores muy noble detrás. Pero cuando todo el mundo se mueve por lo material y la acumulación de riquezas, al final todo acaba siendo corrompido tarde o temprano. Da igual a lo que te dediques, el capitalismo ha demostrado que todo tiene un precio. Y me imagino que eso no cambiará, ni con otro sistema que no sea el capitalismo, ni con nada. Lo que pasa es que para que vivamos en un lugar medio justo y estable, las cosas no deben ser así. Todo lo que huela a corrupción tiene que ser proscrito e investigado, y castigado, por el bien de todo el mundo. Si uno permite que la lacra se expanda, al final acaba alcanzando todo lo conocido, y al final en este mundo los valores y los ideales acaban quedando para la literatura y el cine. Y no creo que queramos vivir en un mundo así.

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Conclusiones post-Mundial

Bueno, una vez ha pasado todo el tema de Sudáfrica 2010, he sacado un par de conclusiones al respecto que voy a compartir con vosotros.

La FIFA manipula los árbitros. No sé si tiene un mercado de compraventa de ayudas arbitrales, o es que simplemente les dan órdenes puntuales. En el primer caso yo creo que existe, y la FIFA lo tolera. Como muestra están las recientes declaraciones (recordemos, privadas) del presidente de la Federación Inglesa de Fútbol. En el segundo caso, intuyo que muchas veces manipularán de algún modo los partidos, en plan ‘Queremos que pase a la final Holanda, que ya les toca ganar un Mundial‘, o ‘Estaría bien que pasara Corea, que son los organizadores‘; o es que simplemente son tan tontos que quieren un juego fluido y dan órdenes a los árbitros para que sean más permisivos o menos. Lo que está claro, es que en un Mundial de fútbol, donde se supone que están los mejores árbitros del mundo, es verdaderamente vergonzoso que se den actuaciones como las del gol fantasma (de fantasma nada, todos vimos que fue gol) de Inglaterra o el del fuera de juego de Tévez contra México; y mucho peor son las que van casi durante todo un partido en contra de algún equipo -todos recordamos el partido de Corea-España, pero hay otros ejemplos, como este resumen del partido de semifinales Holanda-Uruguay-.

¿Qué criterios seguirá esa ‘mano en la sombra’ para manipular en favor de unos o de otros? Pues no lo sé, pero lo que está claro es que los sobornos/manipulaciones a los árbitros existen. Tengamos en cuenta que es el título deportivo más codiciado a nivel de países, y a mí no me extrañaría nada que se pujara por él en determinados círculos para dar un poco de relumbrón a tu país, para que la gente se despreocupe un poco por una temporada, o lo que sea. Está claro que no se pueden comprar los partidos o los títulos directamente, eso daría demasiado tufillo a la cosa; nadie se creería que Japón por ejemplo ganase un Mundial. Pero algún tipo de ayudas sí que se pueden comprar, y la FIFA lo permite.

Además, este verano nos lo han venido a confirmar ciertas declaraciones de personajes importantes; y, sobre todo, la negativa de la FIFA a implementar tecnología que ayude a los árbitros con razonamientos tan peregrinos como que se pierde la esencia o que en el fútbol tiene que haber polémica. Vamos a ver, si uno es una organización encargada de velar por un deporte, lo lógico es que te preocupes por que sea lo más justo posible, ¿no?. Al menos en la máxima competición del mismo. No te cierras en banda permitiendo y justificando cosas como el arbitraje de este Mundial… A no ser, claro está, que haya muchos intereses económicos detrás y la FIFA tenga miedo de perderlos. Vamos, a mí se me caería la cara de vergüenza de decir tantas gilipolleces juntas como ha dicho la FIFA. El caso es que cada vez se les ve más el plumero, y un año de estos estoy seguro de que alguien se irá de la lengua y nos enteraremos todos de qué va el rollo. Pero lo de este año ha sido un escándalo.

A nivel deportivo, que el fútbol es mucho más universal que nunca. Antes solo se disputaban los campeonatos entre los equipos sudamericanos y europeos. Luego aparecieron los africanos dando más de una sorpresa. Y ahora son los asiáticos los que están mejorando bastante, con Corea y Japón clasificándose para octavos de final merecidamente. El fútbol está cambiando, antes los partidos contra ese tipo de selecciones se ganaban fácil o sin esforzarse mucho, solo dejando hacer a tus figuras; pero ahora cualquier equipo te pone en un aprieto y si no te esfuerzas te vas a la calle. Porque esa es la otra cara de la moneda, las antiguas potencias del fútbol también están bajando su nivel, y todo se está reequilibrando de algún modo. Eso, claro está, hasta que llegas a la fase de eliminatoria, donde prima mucho más la experiencia y la fortaleza mental. Ahí sigue pesando mucho las tablas que tengas en esta competición.

Este año ha bajado bastante el nivel futbolístico, pero ha sido interesante igualmente. Aparte de que hemos ganado nosotros, claro :D.

CAMPEONES DEL MUNDO

Increíble, todavía no me lo puedo creer. Es algo con lo que había soñado desde siempre, y ahora es realidad: somos CAMPEONES DEL MUNDO DE FÚTBOL. Del Deporte Rey, del deporte más universal; hemos tocado el techo en lo deportivo. Estos últimos años han sido increíbles: ganamos la Eurocopa, hemos ganado el Mundial y el Europeo de baloncesto, la Copa Davis varias veces, tenemos a un tenista español como nº 1 del mundo, el Tour de Francia es prácticamente español desde hace varios años, también en la Fórmula-1 tenemos a Alonso peleando por ella y ganándola alguna vez, por no hablar de las veces que hemos ganado los distintos campeonatos de balonmano, fútbol sala, alguno de voleibol… Pero esto es lo máximo, lo más grande a lo que puede aspirar un país deportivamente. Y ahora sí, ahora somos nosotros los campeones. Increíble. Solo nos queda ya asimilar la victoria y saborearla en el tiempo.

Este es el ambiente que había ayer por Sevilla, que supongo que no sería muy distinto del resto de España.

Y ahora ya, todos los campeonatos que juguemos serán distintos, sin esa ansiedad por demostrarle nada a nadie. Ya hemos tocado el cielo una vez. Ya hemos sido Campeones del Mundo.

Nuestro turno en Sudáfrica

Bueno, llegó la hora. Todos nos dan como favoritos, pero no sé yo. El Mundial el problema que tiene es que la presión es demasiada. Todos los ojos de todo el mundo -bueno, siempre hay excepciones– están puestos ahora en Sudáfrica. Por eso aquí juega un papel muy importante la fortaleza mental: el haber ganado ya algún título importante anteriormente, el jugar en casa, etc; todo eso te hace saber manejar mejor esa presión. Y eso es lo que suele importar a la hora de hacerlo bien en este tipo de competición; o eso, o no tener ningún tipo de presión para los que dan la sorpresa.

Se da la circunstancia de que este blog lo comencé hablando de un mundial, el del 2006. Allí la decepción no fue tan grande como en los anteriores, los franceses nos ganaron justamente, y la Selección, dentro de lo que cabe, en juego respondió a las expectativas. Pero enfrente nos encontramos con Zidane en su apogeo, que nos largó por la vía rápida.

De aquel mundial, recuerdo que lo que más me indignó fue la prensa deportiva. Y es una indignación que ha ido a más, no solo en mí, sino que parece que en todo el mundo. El problema de vender tanto humo es que tarde o temprano dejan de hacerte caso, y es lo que viene pasando con el Marca últimamente.

Pero bueno, con respecto a lo que tenemos por delante, tengo esperanzas. Esperanzas y miedo de que nos pase como siempre -el que todos nos pongan como favoritos no es nada bueno-; aunque parece que hemos aprendido a llevar mejor esa presión, en un Mundial nunca se sabe. Pero por lo menos los antecedentes son buenos. Veamos a ver qué pasa y, siempre, ¡VAMOS ESPAÑA!

El opio del pueblo

Bueno, ahora que va a empezar el Mundial de fútbol, y después de ver algún que otro debate encendido en el blog del compadre Eulez, toca reflexionar sobre el tema. Porque sí, todos sabemos que el fútbol, y los demás deportes, no son más que una distracción. Lo sabemos perfectamente, pero sin embargo los toleramos y la mayoría los disfrutamos. ¿Y es que acaso no son necesarios porque cumplen con determinada función?

Los deportes son el opio del pueblo, sí, pero la cuestión es que el pueblo necesita ese opio. Igual que necesita desparrame y fiestas de vez en cuando. Qué vida más triste sería si no pudiéramos esparcirnos a menudo, ¿no?. Siempre con la gravedad de los problemas marcando nuestras vidas. Que sí, que hay que tener en cuenta que muchas cosas no funcionan bien y hay que buscar el modo de arreglarlas. Que sí, que la cultura es muy importante y hay que cultivar la mente todo lo que se pueda. Pero estar siempre pendiente de eso sin ninguna opción a emborracharte, gritar, insultar gratuitamente al contrario solo por serlo, y en fin, divertirte con el deporte como excusa, hace de tu vida una amargura constante. Y a nadie le gusta vivir amargado, ¿no?.

italia-españa sub'21

En fin, la cuestión es que yo creo que todo esto que sirve para adormilar las mentes de la sociedad tiene su razón de ser. Otra cosa es que se abuse de ello. Porque es verdad que los gobiernos, cuando las cosas están muy mal, prefieren que la gente se ocupe de la victoria o derrota de su equipo este fin de semana, que de las cosas que de verdad están yendo mal. Y también es verdad que mucha gente se proyecta demasiado en su equipo para huir de los problemas de su vida. Pero pasa con el fútbol como pasa con el alcohol y la fiesta, como pasa con el juego o con lo que sea. Ahí está la capacidad de cada uno de mantener el equilibrio justo. Pero eso no tiene nada que ver con el fútbol o con el deporte que sea.

También es cierto que el deporte hoy día ha tomado el relevo de las guerras o los conflictos como medio de obtener gloria para un lugar o colectividad. A ver, yo no entiendo muy bien que una colectividad sin ningún vínculo entre los individuos más que los colores de su equipo se desviva por ser mejor que otra; pero sí lo puedo entender cuando la cosa va de ciudades o de países. La sana competición entre unos y otros, el ganar prestigio y nombre a través del deporte. Porque eso antes se conseguía a base de guerras, de cepillarse al vecino y ganarle tierras; pero en algún punto del siglo XX la humanidad tomó conciencia de la barbaridad que son las guerras y se inventó otro modo de competir entre unos y otros. Pues muy bien. Como ya digo, a mí el deporte y la competición que genera me parece algo sano y necesario. Que la gente se desfase con ello es otro tema.

Así que no sé qué opinarán los intelectualoides de por ahí, pero para mí estos deportes y estas competiciones, este circo, ya lo decían los romanos, es tan necesario como el pan, si no vivir se convertiría en una angustia constante.

MHdD: Ali vs Foreman

Este combate es una de las cosas que me motivó a crear este apartado de “Momentos Históricos del Deporte”. Lo creé entre otras cosas porque en realidad algún día quería hablar de esto, de este combate que protagonizaron Ali y Foreman allá por 1970, el combate de boxeo más grande de la Historia. No porque vaya a aportar nada nuevo, supongo que habrá mil millones de artículos y cosas escritas por ahí, por gente que sabe mucho más del tema; pero me da igual, me conformo con acercarle la historia a alguien que no la conociera hasta ahora.

El combate es considerado por todo el mundo como el más grande no solo por el combate en sí, sino por todo lo que lo rodeó. Para empezar, los dos púgiles, con muchísimo carisma pero con personalidades completamente opuestas. Por un lado George Foreman, un tiparraco que todo lo que tenía de grande lo tenía de reservado y poco hablador, y cuyo boxeo era de golpes directos y demoledores. Por el otro, Muhammad Ali, que ya había ganado el campeonato 10 años antes antes de convertirse al Islam y cambiarse el nombre, y cuya personalidad era todo lo contrario: no se callaba ni debajo del agua, trataba de enmascarar su miedo hablando y provocando a su rival; y su boxeo era algo parecido: ágil e insistente. Pues estos dos tíos se fueron a enfrentar por el título de Campeón del Mundo y claro, se montó un circo impresionante a su alrededor.

Pero no solo eso, sino que todas las circunstancias que se fueron sucediendo hicieron la bola mucho más grande y las expectativas por el combate fueron creciendo cada vez más, y posiblemente por eso este es el combate más recordado de la Historia. Todo empezó cuando Don King, un promotor de boxeo que se hizo muy famoso después, les ofreció a cada uno 5 millones de $, lo cual era una auténtica burrada, y ellos, claro, aceptaron. Pero él no tenía ese dinero, y era tanto que nadie estaba dispuesto a pagarlo ni en América ni en Europa. Así que se fueron a Zaire. El único tío dispuesto a pagar esos 10 millones de $ era Mobutu, el dictador de Zaire. Por pura publicidad para sí mismo y su país. Y ahí les tenemos, a Foreman y Ali concentrados en su combate durante 6 semanas, ya que Foreman sufrió un corte en un entrenamiento que obligó a posponerlo un mes desde el día previsto inicialmente. Posiblemente eso fue una ventaja para Ali, ya que él era un muy activo defensor de los derechos civiles y de los negros -de hecho, le quitaron el título la vez anterior por negarse a ir a la guerra de Vietnam-, y entre eso y su carisma y su labia descontrolada consiguió el apoyo popular de los zaireños; mientras que Foreman fue sufriendo la merma psicológica durante todo ese tiempo.

Pero lo importante de todo esto es que el combate en sí no desmereció lo más mínimo a toda la parafernalia que se había montado alrededor. Esa parafernalia incluía actuaciones musicales -James Brown, B. B. King, etc- pagadas por el pueblo zaireño Mobutu, todo retransmitido en directo a los EEUU, que lo hicieron todo aún más espectacular. Porque George Foreman tenía todo a su favor y nadie daba un duro por Ali. Todos los especialistas apostaban por Foreman, ya que los últimos combates disputados por Ali -contra Joe Frazier y Ken Norton– le había costado mucho ganarlos -y de hecho había perdido dos de ellos-, mientras que Foreman les había despachado a ambos por KO en el tercer asalto. Pues con estos antecedentes nadie creía que Ali fuera a ganar, obviamente. Pero en el combate sorprendió a todo el mundo.

Su técnica habitual de “vuelo como una mariposa, pero pico como una abeja” fue convirtiéndose desde casi el principio en una aparente paliza de Foreman, que le estaba arrinconando y dando constantemente. Todo el mundo veía que Ali lo único que hacía era recibir y que no podía hacer nada más, que su oponente no le dejaba. Pero en el octavo asalto todo quedó claro: se había dedicado a cansarle poco a poco, provocándole mientras, sabiendo encajar los golpes, para cuando tuvo la oportunidad darle un golpe definitivo que le tumbara. Y eso ocurrió. Para entonces George Foreman estaba tan agotado que no pudo levantarse a tiempo; y así Ali demostró que su estrategia fue mucho más importante que la potencia de los golpes de Foreman, para así coronarse de nuevo como el más grande.

Todo esto está muy bien contado en el documental When We Were Kings, que además está muy bien hecho, muy bien montado y editado con entrevistas a los protagonistas de entonces, y con muy buena música; y es antiaburrido (vamos, que consigue que te metas de lleno en la historia), así que os lo recomiendo a todos. Y para el que quiera verse el combate entero -que creo que HAY que verlo, solo es media hora de vuestras vidas y merece la pena por ser algo tan histórico- aquí tenéis el enlace en Dailymotion.

El camino de la energía y la armonía

Eso es lo que significa aikido. Porque he decidido que me voy a convertir en una máquina de partir brazos. Llevaba mucho tiempo queriendo hacer algún arte marcial, y aunque al principio me decantaba por otros, desde hace un tiempo el que me llamaba la atención era justo este, el aikido. En Santiago lo intenté, pero el dojo que encontré me pillaba muy lejos y mal conectado desde mi casa (es lo que tiene vivir en una megaurbe); pero ahora que estoy en un sitio más abarcable y con las infraestructuras de transporte más desarrolladas me he decidido, y llevo ya casi un mes.

Lo que me atraía y sigue atrayendo de las artes marciales es el componente más espiritual. El conseguir el equilibrio de la mente a través del equilibrio del cuerpo, y viceversa. Y es alucinante, después de ver algunas de las cosas que hace mi maestro, lo que se puede conseguir sabiendo usar nuestro bien nuestro propio cuerpo. Porque el aikido va precisamente de eso, de conocer el cuerpo humano y aprovechar sus limitaciones para tumbar al rival sin utilizar de un modo intensivo la fuerza; básicamente en hacerle perder el equilibrio. Esto se traduce en muchas llaves que fuerzan sobre todo las articulaciones del oponente; cuando recibes una llave, el propio dolor que sientes te hace acabar cediendo tú solo. Esto, sumado a lo que tienen en común todas las artes marciales, que es la eficiencia de movimientos, el encontrar el balance del cuerpo, y el saber enfocar nuestra energía interna, hace que al final aprendamos a utilizar mejor nuestro cuerpo, no solo como arma, sino para cualquier cosa, que es lo que busco principalmente. Además de que es un ejercicio muy plástico, especialmente en la práctica con armas, pero más que por bello por estético, al estar todos los movimientos tan bien depurados y equilibrados.

Claro, yo todavía soy un novato, pero el ver las cosas que hacen los cracks del dojo motiva para seguir practicándolo.  Dudo mucho que sirva de algo en cuestión de defensa personal, al menos hasta que no eres un usuario muy avanzado -o sea, durante muchos años-, porque de momento todos los movimientos que aprendemos comienzan en una posición estática con el rival agarrándonos la manga -algo que de seguro no se va a dar en una situación real-. Pero cuando ya eres un crack y te sabes los movimientos de memoria, puedes buscar ese punto de comienzo en medio de un ataque real, y aprovechar un golpe mal proyectado -que sería lo normal en una situación ‘callejera’- de cualquier atacante para agarrarle el brazo y dejárselo hecho unos zorros de momento.

Así que nada, si me veis por la calle aprovechad para meteros conmigo ahora, porque dentro de un tiempo no toleraré ni una :D.